Tras haber hecho oficial un precario aumento del 2,4 por ciento para los haberes y pensiones, y ratificar el bono de 70 mil pesos, que está sin variación desde hace un año, las fuerzas policiales argentinas dirigidas por Patricia Bulrich arremetieron brutalmente contra la ya tradicional movilización que cada miércoles llevan adelante los y las jubiladas del vecino país,
Como resultado de la desmedida represión hubo, según informó Página 12, 38 personas afectadas por los gases lacrimógenos.
Entre los afectados hubo una niña “de 8 años que pasaba por el lugar tras salir del dentista”.
Las fuerzas policiales, reseña el medio de prensa, usaron “gas pimienta para reprimir a jubilados y jubiladas que se manifestaban frente al Congreso”.
El intento de parte de los manifestantes de bloquear una calle en el curso de la manifestación, puso en acción al llamado “protocolo Bulrich”, a partir del cual se desató la represión.
“Estaba sentado, no molestaba a nadie, y me cayó el gas pimienta”, declaró, de acuerdo a Página 12, un manifestante de 77 años.
«A fuerza de golpes, empujones y bastonazos se obligó a los manifestantes a permanecer sobre la vereda», denunciaron, según el medio, desde la Comisión Provincial de la Memoria (CPM).
La organización resaltó que miembros de su equipo de monitoreo también fueron agredidos, «la policía motorizada también irrumpió una vez para evitar los cortes de calle. De manera violenta redujeron a los manifestantes hasta ubicarlos sobre la vereda y la plaza», señalaron desde la CPM.





















