PIAs: La crítica situación de la infancia en Uruguay

Martín Pardo, integrante de la Secretaría de la Plataforma de Infancias y Adolescencias (PIAs) y coordinador en Política Pública en Aldeas Infantiles, estuvo en El Popular en Radio (*) para conversar sobre las infancias y adolescencias en Uruguay.

-¿La situación de la infancia es prioridad de este gobierno, cuál es tu opinión?

Nos sigue doliendo la pobreza infantil, si bien en los titulares aparece como una prioridad del presupuesto, es decir, del plan de gobierno y desde ya sin comprometer una opinión que va a requerir otro tipo de examen más profundo, pero bueno, por lo menos celebrar que en los titulares aparezca, porque también conecta con los compromisos de la fuerza política que hoy lidera el Poder Ejecutivo porque fue una de las banderas que desarrolló fuertemente en su campaña electoral. 

Juan Pablo Terra en la década de los 80 nos hablaba de la infantilización de la pobreza. Este reto de atacar la pobreza infantil es uno de los más importantes que tenemos como sociedad, y pone en evidencia la carencia que hemos tenido de construir políticas de Estado.

Yo los escuchaba (a ustedes) con mucha atención, incluso en la pausa, sobre la importancia de una la ley madre, como es el presupuesto, pero con la dificultad que a veces tienen los sistemas políticos de trascender las políticas coyunturales o de gobierno y transformarlas en prioridades que, en definitiva, trasciendan esos quinquenios y se constituyan en pilares del Estado. Y si bien en tiempos, sobre todo de campaña electoral, es bastante más fácil escuchar, a las distintas colectividades plantear que este es un tema prioritario, después, a la hora de los bifes, como decimos en el barrio, cuesta mucho más. Porque esto requiere, ni que hablar, materialidad, que debe traducirse en presupuesto, pero también de decisiones y acuerdos de políticas que trasciendan a veces esa legítima pugna electoral que en nuestro país se celebra cada cinco años. 

– Ustedes vienen trabajando estos temas, han emitido comunicados en su momento vinculados a cuestiones de coyuntura, pero también a estas informaciones que surgen y que desvelan la realidad que viven los niños y niñas en Uruguay. ¿Puedes comentarnos algo acerca de eso? 

La PIAs es una entidad que nuclea múltiples organizaciones y redes que están en el territorio trabajando en temas de infancias y adolescencias. Alcanzamos cerca de 50 organizaciones de primer, segundo y tercer orden desde el año 2020 en forma sostenida e incluso muy atravesados por la pandemia, que vaya si generó efectos a nivel social y en particular para niños, niñas y adolescentes. Venimos planteando esta misma necesidad de enfocar aspectos que lamentablemente se han estructuralizado y no son coyunturales. Si bien es cierto que cuando suceden cosas tan horribles como la que se dio en esta última situación que ameritó un comunicado en nuestro colectivo sobre la adolescente de Maldonado, el año pasado fue la situación de otra adolescente en Rivera y podríamos seguir citando casos. Son elementos coyunturales pero que están marcando la necesidad de dar respuestas estructurales. 

Entonces, esta segunda pregunta conecta plenamente con lo primero que yo les planteaba y es cómo hemos sido incapaces de poner en la agenda y prioridad la necesidad de darles respuestas concretas, pero también en términos programáticos de construcción de políticas, que atraviesan otra gran dificultad, otra gran deficiencia que tenemos como Estado, que es trascender las fronteras o los compartimentos estancos que a veces son las instituciones. Sigue costando la transversalización de las políticas. Estos niños, niñas y adolescentes viven en hogares, con familias constituidas de distinta manera, con carencias múltiples, pero en definitiva requieren respuestas integrales.

No pueden ser vistos solo desde el prisma que tiene un centro educativo, o desde el enfoque asistencial que puede tener la salud pública, o cuando se generan situaciones de vulneración o de desprotección, solamente desde un programa que ataca lo que ya está en rojo y sin embargo previamente se suscitaron, muchas vulneraciones hasta llegar a un emergente de estas características que, en algunos casos, por ejemplo, terminan con la ruptura de un vínculo familiar.

Uruguay es uno de los países de la región que tiene por escándalo la mayor cantidad de niños, niñas y adolescentes bajo el cuidado institucional. Y si vamos otra vez a conectar con esto de los derechos, vaya si es esencial para cualquier niño o niña la convivencia familiar y comunitaria. Por lo tanto, con la plataforma venimos trabajando sobre la base de diez prioridades que entendemos son claves, que tienen que ver justamente con estos derechos esenciales, con la necesidad de atacarlos en forma integral, de poder trabajar no desde el prisma de un organismo, de una institución, ni desde una gestión gubernamental, sino asumiendo compromisos mucho más profundos y también en esto de atacar lo que son las urgencias, lo que son también las políticas de mediano y largo plazo. Nosotros venimos planteando una situación que a veces suena un tanto rimbombante en los titulares, pero es declarar una situación de emergencia en nuestras infancias y adolescencias y eso no es para buscar un titular sensacionalista, sino justamente para traducirlo en términos de prioridades desde los organismos, las instituciones, poder contar con presupuestos acordes a las situaciones de nuestros niños y niñas.

– ¿Qué efecto tiene para un país, para una sociedad tener esta situación en las niñeces, no solo el nivel de pobreza a la que están expuestos los niños y niñas, sino el nivel de institucionalización?

En esto de pensar desde la ciencia política o desde la política pública, indudablemente también tiene una relevancia fundamental. Pero, a ver, en las implicancias podríamos tomar muchos datos, hoy citaba en este informe que una vez más, creo que, en un esfuerzo bien importante de UNICEF en conjunto con varias instituciones y organismos del Estado, se pusieron a disposición las cifras vinculadas con los tipos de violencia en el hogar y ahí podríamos tomar solamente dos datos para para avanzar sobre esta consulta en relación a las implicancias.

Cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes en el entorno del hogar (La violencia contra niños, niñas y adolescentes en Uruguay – El Popular), es decir, en el entorno donde en teoría cualquier niño o niña se debiera sentirse más protegido y más resguardado, cuatro de cada diez sufren algún tipo de método de violencia, de vulneración de sus derechos. Y ese es un dato que de alguna manera es invisible, porque requiere de una profunda investigación con respaldo metodológico. Pero a eso le podríamos sumar la proliferación de otras violencias en el ámbito de lo público.  La violencia institucional y ni que hablar la violencia territorial o comunitaria. Lamentablemente y una de nuestras campañas más fuertes en estos últimos años ha sido no más balas perdidas. Y una vez más no buscamos con eso el sensacionalismo. Lo que buscamos es poder hacer, tangible y visible una situación a la cual no nos podemos obligar como sociedad, no nos podemos acostumbrar a esta cosa que pasa un día sí y otro también de que hay un niño, un adolescente, un joven que es muerto por una herida de bala. Uruguay históricamente ha sido un Estado con una matriz de protección social fuerte y más que nunca es necesario conectar con esas raíces y poder asumir en esto también las implicancias que tiene para una sociedad el riesgo en el cual hoy tenemos a nuestros niños y niñas que pone en riesgo la sostenibilidad social del Uruguay.

Somos un país donde cada vez nacen menos niños y niñas, tenemos enormes dificultades y desafíos en términos de productividad y sostenibilidad económica. Y si además esas infancias y adolescencias nacen en entornos de desprotección y violencia, el reto y el riesgo es mucho mayor. 

Encima el SIPIAV nos viene diciendo (desde el 2007) que de forma sostenida e ininterrumpida año a año crecen las situaciones de violencia, violencia sexual, violencia física, violencia emocional contra los niños y las niñas y en paralelo tenemos los datos de pobreza nos marcan que uno de cada tres niños en el Uruguay vive en condiciones de pobreza, que es pobreza material pero atravesada por todas las otras pobrezas, las situaciones de la vivienda, sus condiciones de salud, su acceso a la alimentación, su inserción social, entonces, indudablemente tenemos un enorme problema instalado hoy. Si no los protegemos hoy, si no contribuimos a su mejor desarrollo y a un mejor entorno desde hoy, seguramente vamos a estar afrontando situaciones mucho más tensionantes en los próximos años. 

– En la plataforma hay varias organizaciones, ¿cómo es el vínculo con el Estado, cómo funciona eso?

Esta plataforma justamente tiene relevancia y mucha fuerza porque nuclea a redes de organizaciones que trabajan desde distintos lugares, fundamentalmente en convenio con el Estado, o sea con la política pública. Uno de los aspectos que con más fuerza venimos planteando, no ahora sino desde el periodo anterior, es la necesidad de poder pensar en conjunto y reconocer ese papel de la sociedad civil. Fíjense que en esto también de mirar la trayectoria de nuestras políticas públicas, de los distintos programas, el Uruguay tuvo en su momento un enorme reconocimiento a lo que fue el papel de la educación pública, el acceso a la educación como un derecho esencial de todo niño y niña y eso es como un elemento bien relevante del siglo pasado. Ya en el siglo pasado estamos cumpliendo algo así como treinta y pico de años de la existencia del Plan CAIF, que es también un programa que en su momento fue definido como de enorme innovación, en particular para trabajar con primera infancia. Es un programa que se construyó desde la institucionalidad de la política pública, pero en convenio y en coordinación permanente con la sociedad civil.

De hecho, al día de hoy todos los centros CAIF cuentan con equipos que son parte de las organizaciones sociales que están en distintas partes del territorio. Entonces, muchas veces nosotros planteamos, con muchísima humildad, pero también con la conciencia plena de que ha sido desde esa sensibilidad, desde esa presencia territorial que tienen nuestras organizaciones, que se ha podido elaborar elementos metodológicos innovadores para dar respuesta a estas familias, a estos niños y niñas.

(*) Programa emitido los lunes, miércoles y viernes de 10.00 a 11.00 horas por Radio Fénix.

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