Una flor roja para Darío González

Con profundo dolor informamos del fallecimiento del camarada Dario Emilio González Carreras.

Fotógrafo, actor, caminante… hoy despedimos al camarada Darío.

Militante del Partido Comunista de Uruguay y del Frente Amplio. Temerario y audaz, militante de los barrios, de la vivienda y, sobre todo, de la vida digna de nuestra gente.

En el seccional Chaves Sosa lo recordamos como un profundo conocedor de cada rincón de nuestro territorio y de las realidades que nos rodean. Son miles las anécdotas de recorrer los barrios, sus charlas con las mujeres jefas de hogar, de caminar las calles, pasajes y sendas, de salir a colgar columneras y encontrarse con vecinas y vecinos que lo saludaban, que lo reconocían, que sabían quién era. ¿Cómo no recordarlo como símbolo de lucha y resistencia de Casavalle?

Ese reconocimiento de sus barrios y comunidad es el signo de alguien que fue, profundamente, hijo de su pueblo. De alguien en quien muchas personas encontraron una presencia cercana, una mano tendida y una ventana de esperanza.

Compañero, humano, hijo de las desigualdades que conoció de cerca y que nunca le fueron indiferentes. Y, aun así —o quizás justamente por eso—, militante incansable de la vida, de la esperanza y de la convicción de que las cosas pueden transformarse.

Su preocupación por la vivienda, por los barrios y por las condiciones de vida de nuestra gente estuvo siempre presente. Hasta sus últimos días siguió recorriendo casa a casa, cobrando la cotización, conversando, escuchando, llevando un ejemplar de El Popular y construyendo. Porque entendía que la política se hace así: transformando la masa en adhesión, la adhesión en militancia y la militancia en organización y esperanza.

Lo recordaremos también por su sonrisa constante, por su forma de estar, por esa manera tan suya de caminar nuestros barrios y encontrarse con la gente.

Hoy lo despedimos con dolor, pero también con el compromiso de continuar su lucha, nuestra lucha. Esa lucha convencida por una sociedad más justa, por el derecho a la vivienda y por una vida digna para todas y todos.

Porque si este es un partido de humanos, en cada uno de nosotros también va parte de su historia.

Hasta siempre, camarada Darío.

Que sigan caminando nuestros barrios tus convicciones, tu militancia y tu esperanza.

A sus familiares, amigos y compañeros y compañeras, un abrazo apretado. A Darío, una Flor Roja.

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