Por Paola Beltrán
En el marco del Día Mundial de la Alimentación se realizó la “Jornada Nacional sobre el Derecho a la Alimentación”. En la instancia se informó la disminución de 4 puntos porcentuales en la inseguridad alimentaria de hogares con menores de 6 años del quintil más bajo de ingresos.
En la instancia participaron, además del INDA, los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca, de Desarrollo Social y de Salud Pública.
La directora del Instituto Nacional de la Alimentación (INDA), Micaela Melgar analizó, en entrevista con EL POPULAR, el trabajo que se desarrolla para profundizar el rumbo que asegure el derecho a la alimentación.
– En esta instancia se presentaron datos que dan cuenta de la disminución de la inseguridad alimentaria ¿podrías ahondar en estos datos?
Nosotros presentamos al principio de la jornada unos números que son preliminares sobre un informe que se hace todos los años desde el 2022, que es la aplicación de la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria, se llama FIES (por sus siglas en inglés), que es un módulo en la encuesta continua de hogares que se viene aplicando. Ese informe de la FIES todavía no está publicado, se va a publicar a mediados de noviembre.
Lo que tenemos es un primer procesamiento de los datos, que fueron chequeados por varias partes, esto es un convenio INE-MSP-MIDES, con apoyo de la FAO y UDELAR y tuvimos la posibilidad de adelantar algunos datos para darle marco a la discusión.
Lo que se puede ver con estos números son tendencias, prevalencias, el dato de inseguridad alimentaria no explica todo esto que te digo de la seguridad alimentaria: el acceso, la soberanía alimentaria, la disponibilidad de alimentos, el precio, todo eso no es parte de lo que es la encuesta. Lo que mide es la percepción al respecto de la alimentación, si las personas se sintieron preocupadas o si les faltó algún alimento o si pasaron hambre; por eso queríamos enmarcarlo en algo más general que explique el problema.
En esos números nosotros vemos una tendencia a la baja de la inseguridad alimentaria; en todos los sectores; primero en la general y después en todos los sectores poblacionales que se van midiendo: hogares con menores de 18, hogares con menores de 6 y por quintiles de ingresos, todos los números dieron a la baja, algunas más importantes, otras menos.
La baja más importante detectada interanual, de todos los años, fue la que se dio en los hogares con menores de 6, bajó 4 puntos entre el año pasado y este; una baja significativa en todos los sentidos, no solo estadísticamente, sino que demuestra que donde hay mayor severidad, que es en esos hogares de menores de 18 y menores de 6, se dio la reducción más importante.
Por ejemplo, en el quintil 1 la inseguridad alimentaria el año pasado era 33% cuando el resto de la población tenía 13 con algo por ciento. Y este año es 31, entonces también ahí es importante porque es muy difícil lograr reducciones en esos lugares donde claramente la inseguridad alimentaria está directamente relacionada con el acceso económico.
Lo relevante acá es que la política pública de todo el Estado se centró en mejorar la vida de los niños y las niñas de Uruguay. En el programa de gobierno del Frente lo que se menciona sobre alimentación es que hay que garantizar la seguridad alimentaria en niños, niñas, adolescentes y mujeres embarazadas; un rumbo que se refleja en la política de todo el Estado, no sólo en las políticas alimentarias de INDA, sino también en las políticas de ingreso, trabajo, de acceso, que lograron tener un resultado concreto en un lugar que queríamos incidir, que eran los hogares con menores de 6.
No podés decir “bajo la inseguridad alimentaria por qué tal hizo tal cosa». Eso es algo que se hizo en algún momento en el Uruguay, de decir que era el resultado de una política y no es verdad, honestamente no es verdad. Si mejoran los ingresos, va a mejorar la seguridad alimentaria, aunque las políticas de alimentación no estén tan fortalecidas.
Yo creo que lo que hemos logrado hacer es de verdad coordinar las acciones del Estado hacia un mismo sentido, con un rumbo que sostiene resultados, y después también poner muy por dentro a la sociedad civil y a las organizaciones sociales. Nosotros tenemos trabajo con ollas y merenderos.
– ¿Qué rol jugó INDA en esta disminución?
INDA es el rector de las políticas alimentarias en Uruguay. Lo que hemos hecho desde que llegamos acá fue primero planificar estratégicamente los objetivos y después generar acciones que involucren al resto del Estado. Empezamos a trabajar muy fuertemente con el ministerio de Ganadería para abordar los temas relacionados a lo productivo y el impacto que tiene eso en la alimentación de las personas; también trabajamos muy fuertemente en las coordinaciones de las situaciones de emergencia, por ejemplo con las personas en situación de calle, que tiene directamente relación con el acceso a la alimentación.
Logramos una coordinación, por ejemplo, en la alerta de frío polar en todo el país ya dos años consecutivos. También trabajamos muchísimo, fue una línea que fortalecimos, el apoyo a instituciones que trabajen con niños, niñas y adolescentes. Esa fue nuestra prioridad.
El INDA apoya a un montón de organizaciones públicas y privadas y nuestro foco fue que ingresaran a los apoyos aquellas que tuvieran relación con ese tramo etario. Creo que eso también fue importante. Y después hicimos muchísimas políticas en relación al fortalecimiento del resto de los actores, por ejemplo, las intendencias.
Las intendencias son los que brindan los servicios de alimentación en el interior, en congestión con nosotros y venimos trabajando mucho el fortalecimiento de esos servicios.
– Mencionaste que estos avances en la baja de la inseguridad alimentaria no es por una acción sino por muchas ¿podrías ahondar en esta afirmación?
El tema es el rumbo, la dirección. Nosotros ahora logramos estos resultados con las cosas que hemos hecho como gobierno en general.
El año que viene seguramente esperamos que haya un impacto muy importante con la unificación y aumento de las transferencias que van en el mismo sentido.
Lo mismo que está haciendo la ANEP con asegurar o mejorar la ampliación de la cobertura alimentaria para los chiquilines. Tenemos que lograr que en algún momento sea imposible pensar que vas al liceo o a la escuela y no comas, como concepto país.
También es jugársela a ampliar la demanda. Porque una vez que está el derecho asegurado hay que sostenerlo.
– Durante la jornada fue transversal la necesidad de una ley que asegure el derecho a la alimentación ¿podrías comentarnos al respecto?
Tenemos una comisión que es la Comisión de Seguridad Alimentaria del Consejo Nacional de Políticas Sociales en la que participa hasta la Cancillería y es un espacio muy amplio de trabajo concreto. Ahí estamos trabajando el tema de la ley. Vamos dando pasos. Necesitamos organizar las cuestiones relacionadas en general al sistema alimentario.
Creo que para que efectivamente lo productivo o la producción de alimentos tenga directa relación con el derecho a la alimentación tiene que haber una normativa que lo organice y que no sean esfuerzos individuales e institucionales. Hay que pisar el acelerador como planeábamos; hay que profundizar.
Sería una pésima noticia que hubiera aumentado la inseguridad alimentaria, pero no sé si es una buena noticia que haya 18% de los hogares con menores que aún tengan inseguridad alimentaria. Que más personas estén pudiendo comer es una cosa importante para esas personas pero evidentemente falta un montón.






















