El senador de la 1001 y el Frente Amplio, Óscar Andrade, destacó el “valor estratégico” de la victoria de Lula y el pueblo brasileño, a la que calificó de “hazaña” y señaló cuatro elementos de una primera lectura de este triunfo político y electoral.
Entrevistado en el programa “Palabras Cruzadas” de Radio Sarandí, Andrade señaló que “lo primero es que tengo una sensación de alivio, porque en realidad el escenario que se abría era muy complicado, aún para el más optimista, en una América Latina con una representación política que se parece al esperpento con Milei, con una situación tan dura como la que está atravesando Bolivia ahora, Ecuador con la candidata a la presidencia de la izquierda detenida esta semana, con la izquierda ilegalizada y el alcalde de Guayaquil preso, la asunción de Abelardo de la Espriella en Colombia, si a eso le sumabas un Brasil con el bolsonarismo, era un escenario muy complejo. En todos los planos, en el político, de las posibilidades de avance en integración regional, de seguir confirmando que la violencia política da resultados”.
“Segundo también de mucha alegría, porque para muchos de nosotros Lula es un referente enorme, un compañero que viene de las luchas sindicales, de las luchas de Sao Bernardo, de haber estado preso en dictadura, de haber fundado la central sindical más importante de toda América Latina, viene de origen humilde pero de haber estado vinculado a las luchas sociales y sindicales. Lula que sacó a Brasil del mapa del hambre, los gobiernos de Lula fueron claves en un proceso de inclusión en un país-continente que está atravesado por brutales desigualdades, racismo”, agregó.
El senador de la 1001 dijo que “la tercera conclusión es, porque el pronóstico era muy complicado, había un viento en contra muy fuerte, es esa apelación, que uno la hace siempre desde la emoción, pero también desde la convicción, que los pueblos hacen la historia. En esta remontada hubo muchísimo de movilización popular, en todas las formas, en las nuevas, las virtuales, la batalla en redes y en las históricas, la movilización callejera, de las más grandes de la historia de Brasil. Es un proceso electoral que va a ser estudiado, yo calculo con el tiempo, es una hazaña, porque logra sumar 10 millones de votos en pocas semanas, es gigante. Eso requiere poner en tensión todo, seguramente cualquier explicación que podamos dar nos quede corta y haya que seguir estudiando para incorporar a la acción política, de la campaña electoral, esa transformación.
“La cuarta cuestión que me deja es la sabiduría de Lula, que en un momento que uno podría decir es el momento del ego, un triunfo de estos contra todo pronóstico, contra el poder económico, contra los vuelos que no fueron al nordeste de Brasil el día anterior, contra el transporte que complicó, contra los algoritmos, contra la geopolítica imperial, en un momento de esos, Lula se para y dice: tenemos que cambiar la forma de gobernar, la forma en la que estamos gobernando no está generando conciencia política. O sea, la primera referencia no es golpearse el pecho si no de decir la forma en que gobernamos las izquierdas tiene que abrir mucho más espacio al protagonismo de la sociedad, lo puedo decir yo, pero lo dice Lula después de ganar su cuarto mandato”, afirmó.
“Que mensaje potente ese, porque nosotros muchas veces colocamos esa idea de decir: ¿cuánto de la forma en la que transmitimos aleja al gobierno de la sociedad? En tanto colocamos realizaciones en la que no hacemos parte a la sociedad, parece que la sociedad no fuera protagonista si no que tuviera un papel marginal en las transformaciones. Me parece muy importante que un dirigente del peso y de la estatura que tiene Lula diga: los gobiernos divorciados de la sociedad, de su protagonismo, de su sensibilidad de su conciencia, difícilmente se puedan sostener cuando son gobiernos que necesitan de la ampliación de la participación de la sociedad para sostenerse”, dijo el senador.
Consultado sobre el impacto en la región, qué puede pasar con la actitud de EEUU y Donald Trump y sobre el hecho de que le estaba costando a los oficialismos repetir gobierno y está elección de Brasil cambia esa tendencia, Andrade respondió: “Lula logra quebrar esa lógica, creo que de las últimas 20 elecciones en 18 ganaron las oposiciones. También quiebra otra lógica, la derecha ganó 9 de las últimas 10 elecciones y en general representaciones de derecha más extremas. Se quiebran esas dos lógicas”.
“Además no es cualquier país, la mitad de los sudamericanos son brasileros, el peso de Brasil es estratégico, no hay duda de que si bien la mayor agresividad de la injerencia norteamericana, que es el dato ineludible hoy, es en Cuba, la importancia de Brasil, que se incrementa a partir del hallazgo de tierras raras, es estratégica. La geopolítica imperial priorizó Brasil, por eso la ordinariez de Trump de no reconocer el resultado. Lula gana por más de 4 millones de votos y no sé qué quieren inventar”, indicó.
Interrogado sobre si se sorprendió de que Bolsonaro anunciara que va a impugnar la elección, indicó: “No, es más, lo esperaba, porque es casi la réplica de lo que hizo el padre. Ahora, es muy difícil que alguien diga que se extendió el horario de votación hasta las 19 horas, en ese lapso votaron 35.291 personas y eso explica porque perdí por más de 4 millones. No es razonable. Además su partido pidió que se extendiera, después hubo una decisión general y no para algunas zonas. Pero es claro que fue insignificante el peso electoral que pudieron tener esos 35.291 votos”.
“Pero, como ya pasó con el Bolsonaro padre, que no solamente se quedó en no reconocer el resultado si no que organizó y se complotó para dar un golpe de Estado, entonces qué se puede esperar de un burro, una patada. Qué se puede esperar de una expresión política que es tan violenta, tan hostil, como se demostró en el debate presidencial cuando Bolsonaro elige para defender sus ideas burlarse de un siniestro laboral. ¿Qué calidad humana podés tener cuando entendes que un trabajador que tuvo un siniestro laboral es motivo de burla? ¿Desde qué lugar de la vida estás mirando el mundo?”, dijo Andrade.
El senador de la 1001 sostuvo que “en mi cabeza, esto no lo puedo demostrar, esperaba una reacción como la que tuvo Trump, no tan violenta, porque está en campaña electoral, a un mes de una elección, donde ir más allá de lo que fue, que ya fue mucho, porque puso en duda la elección, le puede complicar su propia campaña. Además creo que Trump, si hay elecciones, que espero que haya y que no se invente algo para postergarlas, va a sufrir una derrota muy fuerte. Más allá de que yo creo que la política norteamericana no la definen los partidos sino los grupos de poder, el complejo militar-industrial y las tecnológicas tienen mucho que ver con que gane quien gane hay aspectos de continuidad de los cuales es muy difícil escapar. Es una lógica que explica una cosa, si tenes una potencia global que tiene el 4% de la población y se traga el 25% de los recursos naturales del planeta, esa dinámica es muy difícil de cambiar cuando estás en alguna lógica de poder”.
“Eso es lo que pasa hoy con EEUU, ha tomado medidas que tienden en lo diplomático, en lo comercial, en lo económico y en lo militar a sostener esa posición de privilegio. Bueno, esa posición de privilegio le deja al resto del mundo menos espacio. Más allá de que creo que Trump va a ser derrotado hay algunos aspectos de las políticas que expresan continuidad”, manifestó.
Interrogado sobre las complejidades para gobernar que va a enfrentar Lula sin mayorías en el Parlamento, indicó: “El riesgo por el lado del Parlamento lo veo por otro lado. El PT viene gobernando sin mayorías parlamentarias hace bastante tiempo, le pasó a Dilma, le pasó a Lula en este período. El riesgo es lo del juicio político, hoy no están los votos, tendría que haber un trasvase de legisladores para que pasara lo que sufrió Dilma, que fue una trasposición de fondos, una cosa muy insólita, que generó el montaje del juicio político. Pero me parece que la figura de Lula, el peso de cómo gana la elección y el aprendizaje de experiencias anteriores, hacen que este no sea el escenario más probable”.
Andrade volvió sobre el planteo de Lula de cambiar la forma de gobernar y ampliar la participación popular y señaló que había que recordar algunas cosas que pasaron en Brasil y en otros países: “Lula viene del movimiento sindical, de la CUT, la central más representativa, por más que hay muchas centrales en Brasil, increíblemente el proceso de los gobiernos del PT, fue un proceso donde a diferencia de lo que pasó acá, que se multiplicó la tasa de sindicalización, allá la central más importante se dividió y quedó más débil. Se dio una lógica donde de alguna manera la institucionalidad tragó a los movimientos sociales. Esos procesos, tanto en la lógica cuando la institucionalidad traga a los movimientos sociales, como cuando los movimientos sociales terminan en un enfrentamiento frontal con los gobiernos que nacen de los movimientos sociales, como le pudo pasar a Correa con el Consejo de Naciones Indígenas del Ecuador (CONAIE) son parte de las causas de por qué tenemos tantas dificultades. Si en todos los países donde llegamos a los gobiernos estos han sido elementos de dificultad es sabio no subestimarlos. Por eso me parece que ese mensaje de Lula es un mensaje muy potente”.
Andrade destacó que Lula también señaló “ganamos, pero no dejo de alertar el papel que tuvieron las grandes empresas tecnológicas, los algoritmos, en algún momento le pedías a la IA haceme algo con Bolsonaro, y te lo hacía con chirimbolos, y le pedías haceme algo con Lula y no lo podía hacer. Una lógica que tenemos la ilusión que es igual para todos, como que estuviéramos corriendo en la misma calle y está recontra flechada la calle”.




















