El pasado martes se realizó en la Sala Zitarrosa una actividad conmemorando el Día Internacional del Detenido Desaparecido con la intervención de varias referentes de la temática.
Abrió el evento Elena Zaffaroni de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. “Es un crimen de lesa humanidad que no cesa hasta que se encuentra a la víctima, se esclarezca y se encuentre a los responsables, cuyo destino primario es la víctima directa, pero su efecto paralizador del miedo y amenaza es un mensaje dirigido al entorno y toda la sociedad”, afirmó.
“Es un crimen que se continúa cometiendo hoy y atraviesa todos nuestros años de Democracia. A 50 años del golpe, 52 de los primeros desaparecidos de nuestra lista, la comprensión de lo acontecido crece en nuestra sociedad en todo el país, involucrando a todas las generaciones y desborda los 20 de Mayo, teniendo logros visibles”, afirmó Zaffaroni.
“Lo primero es mantener la vigencia del tema, es comprender que estos no son hechos del pasado, sino que hieren nuestro presente y amenazan nuestro futuro, que este camino de memoria y aprendizaje está unido a las luchas de hoy ante el hostigamiento a nuestros derechos, la libertad de expresión, las libertades sindicales, la participación gremial y estudiantil”, añadió.
“El actual es un panorama difícil en especial para los derechos humanos que vemos en retroceso: crecimiento de la pobreza, vulnerabilidad de la niñez, judicialización de la protesta, entrega de la soberanía, negacionismo y banalización del terrorismo de Estado y esto con la presencia preponderante en la coalición del gobierno del partido militar, defensor del golpe y la impunidad que coacciona permanentemente para imponer sus reclamos corporativos”, agregó Zaffaroni.
“Los desaparecidos, entonces, representan un país dolido y herido de Impunidad y también la luz de un camino que estamos recorriendo juntos. Hoy con la luz del nuevo hallazgo en el Batallón 14, aún sin identificar, con la reconstrucción de lo sucedido con la desaparición de Héctor Giordano y Jorge Pedreira enterrado como NN conversaremos en esta mesa”, anunció la maestra de ceremonias.
Inmediatamente habló la historiadora Magdalena Broquetas, quien hizo un repaso desde los años 60, poniendo un contexto histórico al golpe de Estado ocurrido hace 50 años y sus derivaciones en la violación de los Derechos Humanos.
Enseguida le tocó la palabra a Ximena Salvo del grupo de investigación de Antropología Forense (GIAF), quien informó que su grupo trabaja en terreno desde el año 2005 en la búsqueda de detenidos desaparecidos.
“Desde los inicios de los trabajos la investigación se caracterizó por la falta de información precisa que lograra la ubicación de los restos. La información ha sido vaga, fragmentaria, imprecisa, indirecta, basada en rumores, de personas que no participaron directamente en los enterramientos y eso ha sido así desde los inicios de los trabajos”, explicó Salvo.
“Y a lo largo de los años esa información ha sido cada vez menor y el condicionante fundamental del trabajo del equipo. Esto se suma a las características de los sitios de interés donde trabajamos. Son sitios muy extensos, por ejemplo, el Batallón 14, son 406 hectáreas, donde en la actualidad están cauteladas para la investigación 34. Si bien en estos momentos estamos trabajando con dos máquinas retroexcavadoras, el trabajo es lento y de largo aliento”, informó la antropóloga.
“Otro tema importante es que muchos de estos sitios, por ejemplo, el Batallón 13 y el 14 han sido sitios excavados en varios periodos. Hemos estado trabajando allí con diferentes metodologías y abordajes. Esto ha significado un desafío para el equipo, volver sobre esos lugares. Desde el 2017 cuando ingresamos al Batallón 13 y en el 2020 cuando reingresamos al Batallón 14, el equipo realizó una revisión crítica de la información que ya teníamos disponible e información testimonial y documental sumado a nuevos elementos, como nuevas fotos aéreas, nuevas imágenes documentales que permitieron hacer una evolución de paisaje de los sitios para la época de interés”, contó.
“Un elemento muy importante es que hemos georreferenciado todas las intervenciones del equipo desde el 2005 hasta la actualidad y eso nos ha permitido centralizar y sistematizar toda la información geográfica, con el fin de diseñar nuevas estrategias de abordaje sistemático de las áreas de interés”, agregó Salvo.
“Lo que se busca es que no quede un espacio entre trincheras sin excavar. Que las excavaciones actuales tomen contacto con aquellas de otros periodos. Los trabajos en el hallazgo de Bleier como en el último hallazgo, han demostrado que es necesario un abordaje sistemático y exhaustivo que nos permita establecer, sin sombra de duda, que allí no hay restos, ni remociones de tierra asociada a estos. Es importante destacar que fue esta sistematización la que permitió estos últimos hallazgos y no nueva información que haya llegado a nosotros”, apuntó la antropóloga.
Su compañera de tareas, Natalia Azziz habló más sobre el último hallazgo donde “tenemos la certeza que el cuerpo pertenece a una mujer, tanto por método antropológico como genético. Una mujer que fue tirada boca abajo, desnuda, encapsulada en cal con una losa de cemento encima, en una fosa que fue cavada en la roca, es decir que se rompió la roca para poder arrojar el cuerpo allí”, explicó.
“Pero hasta el momento no se ha logrado una identificación positiva. Sabemos que es un proceso de múltiples comparaciones, donde una de ellas es la comparación genética. ¿En qué momento estamos ahora dentro de este proceso? en que el banco genético no está completo, porque el ADN es una herramienta que se comenzó a utilizar para estos casos en el año 2000. Por lo tanto, no hay muestras anteriores a esa fecha, con esto queremos decir que la técnica y el banco es muy reciente”, explicó Azziz.
“Además no todas las familias han denunciado a sus familiares desaparecidos, por otro lado, hubo una fragmentación de muestras en Uruguay en diferentes instituciones y esto generó complicaciones a la hora de unificar las muestras de uruguayos desaparecidos”, agregó.
“En este momento el banco del laboratorio genético de Argentina se encuentra en proceso de unificación. Por otro lado, para lograr una identificación genética se necesita una buena representación familiar. A veces no es suficiente con un solo familiar, a veces no alcanza con varios familiares, cuanto más directo sea el vínculo, madre, padre o hijo hay mayor probabilidad de identificar, pero no todos los desaparecidos tienen la misma constitución familiar”, agregó.
“O sea, en algunos casos no hay madres, no hay padres, no hay hijos, pero si hay sobrinos, hermanos, abuelos, entre otros y se precisa la sangre de todos para lograr una identificación. Actualmente se está trabajando para lograr la representatividad de cada desaparecido y desaparecida, para que durante el proceso de identificación se pueda incluir o excluir a la persona. Hoy en día de los 197 detenidos desaparecidos en la región fueron identificadas 35 personas, de los 7 hallados en Uruguay, seis han sido identificados restan por encontrar e identificar 162 personas. Para concluir es importante decir que la dificultad en identificar es muy común en caso de desapariciones forzadas como, por ejemplo, en Argentina donde hay más de 600 esqueletos recuperados aún sin identificar. Por primera vez en Uruguay tenemos esta problemática y por eso es muy importante que las personas que tienen un familiar desaparecido y aún no hayan donado lo hagan”, afirmó Azziz.
Laura Boiani, de Madres y Familiares explicó que “la existencia de esta fecha es fruto del trabajo incansable de la Federación Latinoamericana de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Ya hace 13 años que este día nos invita a reflexionar y concientizar sobre la práctica de la desaparición forzada, que es un delito de lesa humanidad imprescriptible, una violación continua y permanente de los Derechos Humanos cometida por los Estados por acción u omisión”.
“La desaparición forzada, lamentablemente, sigue representando una realidad que se renueva y que asume nuevas lógicas, interpela a las sociedades y exige cambios a los sistemas constitucionales para sentar garantías reales de la no repetición desde los Estados. Cada año tiene su particularidad, hemos podido avanzar en la verdad sobre tres de nuestros familiares reencontrándonos con sus historias Héctor Giordano oriundo de Durazno, abogado y padre de una pequeña en el momento de su secuestro. Pedreira Brum, oriundo de Pan de Azúcar, camionero y pescador, padre de dos hijos y finalmente, el encuentro con una compañera de la que aún no sabemos su nombre, pero cuya presencia nos duele cada día y nos invita a continuar”, agregó Boiani.
“Sus historias nos demuestran que este camino recorrido no ha sido en vano, que están en algún sitio y que más tarde o más temprano podremos reencontrarnos con todos ellos y ellas”, finalizó.
Foto de portada:
Intervención en la Plaza Cagancha. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.






















