Los negocios portuarios cada vez menos transparentes.
Paola Beltrán
Una serie de llamados a licitación e intereses económicos privados han puesto la mirada sobre los puertos de nuestro país, en el marco de un gobierno para el cuál lo público es un gasto y la pérdida de soberanía un daño colateral menor.
Montevideo puerto estratégico
Mucho se habló del Puerto de Montevideo cuando el gobierno decidió realizar una extensión de contrato para la concesión de la terminal de contenedores de dicho puerto hasta 2081 a la empresa belga Katoen Natie. Desde ese entonces, el Frente Amplio (FA), denunció varias irregularidades en el proceso de concesión.
En setiembre de 2021, el FA presentó una denuncia penal en la Fiscalía General de la Nación por dicha concesión. El senador Charles Carrera manifestaba la creencia de “que hay una atribución más visible de responsabilidad en lo que tiene que ver con el accionar del ministro Luis Alberto Heber y el presidente de la Administración Nacional de Puertos [ANP], Juan Curbelo. Acá hay un conjunto de posibles ilícitos. Hay un beneficio enorme por medio de este acuerdo que gana esta empresa privada (Katoen Natie), y hay un perjuicio enorme para la sociedad uruguaya en su conjunto”. Este próximo lunes 24 de octubre el FA realizará una segunda ampliación de la denuncia.
Al mismo tiempo, la otra empresa que se encontraba operando en el Puerto de Montevideo, Montecon, rápidamente comenzó a sentir el impacto y los trabajadores reclamaron, en varias oportunidades, que se debía trabajar en un acuerdo que resguarda sus fuentes y condiciones laborales.
En ese sentido, hasta hoy, los trabajadores de Montecon continúan luchando luego de más de 90 despidos, una rebaja salarial del 50% y la precariedad laboral de casi la totalidad del resto de trabajadores que se encuentran cobrando un subsidio, mientras aguardan cómo terminará toda la situación. Todo esto debido a la sensible baja de operaciones en Montecon por el acaparamiento del negocio en manos de Katoen.
El presidente Lacalle, en mayo de este año declaraba “nosotros hemos actuado tratando siempre de proteger las fuentes de trabajo, las inversiones, cumpliendo con la Ley y potenciando el Puerto de Montevideo”. Una retórica prolija y tranquilizadora, como nos tiene acostumbrados el Presidente, pero sin sustento en la realidad y como dice el dicho “de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”.
Ampliación de denuncia
El senador Carrera, en diálogo con EL POPULAR, explicó que la ampliación se desprende del análisis de las pruebas que se diligenciaron en la órbita de la Fiscalía, de la cual se verifica, según Carrera, que “Heber, Ferrés y Curbelo cometieron el delito de fraude. El delito de fraude se da porque existieron maniobras y engaños en el desarrollo de los expedientes, es decir, se mintió que existían asesoramientos ante el Parlamento y la sociedad en su conjunto”.
El senador frenteamplista mencionó que hay decretos que fueron posdatados, eso está comprobado y documentado en el expediente. Curbelo, Presidente de la ANP, omitió pasar esto por el Directorio cuando existía obligación legal de hacerlo. Surge de la documentación de que existieron elementos de la propia División Jurídica de la ANP con una visión acerca de la normativa, análisis e interpretación que luego Curbelo, omitió”.
Por otro lado, Carrera afirma que, a partir de la investigación, el actual Ministro del Interior, Luis Alberto Heber, quien era el Ministro de Transporte y Obras públicas al momento del acuerdo con Katoen, “cuando fue integrante del Senado, conocía cómo se aplicaba la norma, conocía que había resoluciones que tenían que pasar por el directorio de la ANP” y, finalmente, otro elemento que surge es que Ferrés, Prosecretario de Presidencia, en todo el período anterior, fue asesor jurídico del vocal que representaba a la oposición en la ANP”. Todos estos elementos, dada la forma en que se realizó este acuerdo, tiene “consecuencias jurídicas y por eso hay que indagar y profundizar”, apuntó el senador frenteamplista.
Colonia y Fray Bentos
Por el puerto de Colonia, sin tomar en cuenta el período de la pandemia, pasan alrededor de 2 millones de pasajeros con la consecuente generación de ganancia millonarias que van para la ANP y también para Rentas Generales, que son ingresos que el Estado luego redistribuye en políticas públicas en función de las necesidades de desarrollo, etc.
El dirigente portuario Alejandro Díaz, Presidente del Sindicato Portuario (SUPRA), explicó a EL POPULAR, que el incipiente proceso de privatización del Puerto de Colonia surge a partir del interés de una empresa privada en adquirir la concesión del Dique Mauá en Montevideo. Al respecto explicó que “nos habían alertado en agosto, por parte de la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, de que se estaba estudiando una iniciativa privada para el Dique Mauá. En realidad, por las reuniones que mantuvimos, la iniciativa era de carácter privado y confidencial, pero algunos indicios indicaban que a cambio de la inversión en el dique Mauá para poder atracar los buques de pasajeros y una inversión para que fuera terminal de cruceros, se requería una determinada cantidad de monto de dinero y eso no era rentable para el inversor puntalmente ahí.
“Por eso es que a nosotros nos parecía raro – explica Díaz – y aparentemente esta empresa estaba pidiendo, a cambio de esa inversión, que le dieran en explotación la terminal de Colonia. Esto abrió varias alertas, mandamos una nota consultando al MTOP sobre esto, luego, uno de los inversores desestimó esta iniciativa”.
Es importante tener en cuenta, tal como nos explica Díaz, que el puerto de Colonia “es un servicio público, bien gestionado, que da ganancias y que no habría ningún motivo para su privatización”. Además explicó que en gobiernos anteriores se realizó una fuerte inversión en el puerto y, actualmente, de la mano de esto la ANP hizo inversiones en las mangas para lo que es la carga de pasajeros y de 12 millones de dólares para poder ampliar una tercer manga en Colonia, por lo que no vemos la necesidad de que se estén tratando acuerdos con privados con la posible entrega del puerto de Colonia”.
También, en este caso, existe confidencialidad en relación a estas negociaciones por lo que “tenemos alguna oída y lo que la empresa planifica hacer es un negocio que no sé si es o no rentable, con el tema del estacionamiento de autos en Colonia y para poder hacer esta inversión también están pidiendo, no sabemos si toda la terminal o puntualmente una parte”, expresó.
Para el caso de Fray Bentos, la situación es muy compleja a partir de la falta de operación del puerto. El Presidente de la República había anunciado en campaña electoral “reactivar tanto Paysandú como Fray Bentos, en la última reunión que tuvimos, en una mesa de estudio de esos puertos, el análisis de las autoridades portuarias es que Paysandú puntualmente no tiene desarrollo a corto plazo. Las políticas que han aplicado para desarrollar este puerto han fracasado y por eso los compañeros están con un subsidio pasando por una situación muy complicada”, explicó Díaz.
“En Fray Bentos están anunciando la posible salida de una planta de celulosa que está produciendo en Concepción de Paraguay, Paracel, y aparentemente, la empresa estaría interesada en sacar las cargas por el puerto. No sabemos, en realidad, qué va a pedir a cambio la empresa; nosotros hoy ya manifestamos al presidente de la ANP, Juan Curbelo, que estamos en contra que se le otorgue la exclusividad del puerto”, informó.
Habrá que aguardar cómo se desarrollan estas negociaciones y si tendrán, una vez más, un costo demasiado alto para el país.
Finalmente, solo queda preguntarse, por qué esta tendencia sistemática a la búsqueda de privatización de nuestros puertos. Al respecto el dirigente del SUPRA manifestó que “en realidad responde a intereses de unos pocos y ponen el servicio de los puertos de los uruguayos al servicio de los exportadores y de los dueños del Uruguay, por así decirlo. No se piensa en los puertos en clave de estrategia y desarrollo productivo y así mejorar las condiciones de los uruguayos”.
Foto de portada:
Terminal Cuenca del Plata en el Puerto de Montevideo. Foto: Daniel Rodríguez /adhocFOTOS.






















