A partir de la declaración del estado de excepción en el Salvador más de 60 mil personas han sido detenidos por supuestos vínculos con grupos pandilleros.
Este pasado martes, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, declaró la liberación de cerca de 3.000 personas que habían sido detenidas luego de los diversos operativos realizadaos por las fuerzas de seguridad del país.
Los recién liberados, se informó, fueron hallados inocentes de cargos penales.
Al referirse a la situación en las prisiones, durante un discurso en la inauguaración de un Centro Urbano de Bienestar, Bukele dijo que permanecían en las mismas cerca de 58 000 personas.
En marzo de 2022, el gobierno salvadoreño emprendió una guerra frontal contra las pandillas, a la que idntifica como las màximas responsables de los problemas de inseguridad, violencia e ingobernabilidad.
Con el régimen de excepción, luego de una serie de hechos de violencia que cobraron la vida de 87 personas, las fuerzas a cargo de la seguridad recibieron la prerrogativa de «detener a sospechosos» sin necesidad de una orden judicial específica.
La medida ha sido fuertemente criticada, tanto a nivel del país como a escala internacional por parte de organismos de derechos humanos.
Los operativos realizados, seála Telesur, tuvueron como resultado global, la detención de cerca de 61.000 personas, supuestamente integrantes de los principales grupos criminales del país.
“Si hay inocentes van a salir», aseveró el presidente Bukele, que añadió «que el sistema judicial debe dejarlos libres si no hay pruebas suficientes (de delitos)».
Par el mandatario salvadoreño las acciones emprendidas por su gobierno «contra las pandillas han logrado un país más seguro».
Bukele señaló que de acuerdo a los índices en materia de seguridad actuales, el país aparece como el mejor posicionado y «más seguro de América Latina aseveró «el régimen de excepción durará lo que tenga que durar».























