La reapertura del Estrecho de Ormuz, dependerá, solamente, de la finalización de la injerencia de Estados Unidos.
Según comunicó la Guardia Revolucionaria iraní (CGRI), “la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo dependerá del cese de la injerencia militar estadounidense y del respeto a la soberanía de los Estados ribereños sobre sus aguas territoriales”.
El anuncio de la CGRI, fue trasmitido por medio de un comunicado dado a conocer por la aencia de prensa Fars.
En su comunicación, la entidad militar de irán “advirtió que la continuidad de las acciones estadounidenses (…) podría desencadenar nuevos acontecimientos con repercusiones sobre los mercados mundiales de petróleo y gas”.
La Guardia Revolucionaria informó que en respuesta a los ataques de estados Unidos, sus fuerzas atacaron “instalaciones e infraestructura militar estadounidense en la zona de Juffair, en Bahréin”, golpeando además “un radar de defensa aérea de largo alcance FBS en Omán y otro sistema utilizado para detectar objetivos marítimos”.
Tras el anuncio de Donald Trump de que su país pasaría a controlar el estrecho, el Ejército iraní reiteró que Irán no cederá el control del estratégico estrecho.
Según consignó Rusia Today (RT), el portavoz del Ejército, general de brigada Mohammad Akraminia, aseveró que “la vía marítima no se abrirá mediante la guerra, las intrigas y la agresión de Estados Unidos».























