Inspectores de transito en la calle Bulevard Artigas de Montevideo. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

Los jóvenes son la principal víctima fatal en accidentes de tránsito

El informe de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) sobre siniestralidad vial muestra un descenso en la cantidad de personas lesionadas o fallecidas y la persistencia de la mayoría de fallecimientos en jóvenes de entre 20 y 24 años. 

La Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV) presentó el Informe Semestral de  Siniestralidad Vial correspondiente al período entre el 1º de enero y el 30 de junio de 2026. La  información se elaboró a partir de los registros del Sistema de Información Nacional de Tránsito  (SINATRÁN).

Entre otras características de la siniestralidad registrada durante el primer semestre de 2026, se  destaca que casi 6 de cada 10 personas lesionadas son hombres; el 45% de las personas lesionadas, tiene entre 15 y 29 años, siendo el grupo de 20 a 24 años el más representado (18%). 

En cuanto al tipo de vehículo que protagoniza estos accidentes, las motocicletas continúan siendo el medio de transporte con mayor participación en la  siniestralidad: el 64% de las personas lesionadas circula en moto al momento del  siniestro y este grupo concentra la mitad de las personas fallecidas (50%), en tanto el 21% de los lesionados circula en auto o camioneta, el 7% es peatón y el  8% restante se desplaza en otros medios de transporte.

En síntesis, el informe señala que los resultados muestran una reducción en la cantidad de  personas lesionadas y fallecidas en siniestros de tránsito respecto al mismo período del año  anterior; descenso del 12,5% de personas fallecidas (217 en 2026, frente a 248 en el primer  semestre de 2025) y reducción global del 4,5% en el total de lesionados. 

“Si bien se trata de datos parciales y resulta necesario mantener cautela en su interpretación, esta evolución constituye una señal alentadora. Detrás de cada punto porcentual existen  personas, familias y comunidades que buscan evitar las consecuencias de un siniestro de  tránsito; por ello, incluso variaciones aparentemente pequeñas, representan un impacto significativo en términos de vidas y salud”, se valoró en el informe. 

También reafirma que “la experiencia demuestra que la reducción de la siniestralidad requiere acciones simultáneas y  complementarias de todos los actores involucrados”. 

El desafío, se apuntó, es consolidar esta tendencia durante el resto del año, considerando que  históricamente el segundo semestre presenta mayores niveles de siniestralidad. 

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