Este martes 7 de julio, a pedido de Cuba será debatida en la Asamblea General de las Naciones Unidas las nefastas consecuencias del bloqueo económico estadounidense contra Cuba.
El debate, de acuerdo a lo informado por la prensa cubana, tiene “carácter urgente” y en el curso del mismo los representantes cubanos denunciarán “las acciones agresivas del Gobierno de Estados Unidos, incluidas las amenazas de una agresión militar directa”.
De acuerdo a Cubadebate, la Isla “expondrá el impacto del cerco energético que enfrenta el pueblo cubano”, que “junto con las restantes medidas de recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington, constituye un acto de genocidio, un castigo colectivo y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano y del derecho internacional humanitario”.
El actual cerco energético que sufre el país, añade el medio de prensa, tiene “profundas repercusiones para la vida cotidiana de la población” y “constituye, en términos prácticos, un bloqueo naval contra Cuba, considerado un acto de guerra”.
En ese mismo sentido, Cuba denuncia “la obstaculización de la llegada de suministros humanitarios”, lo que constituye una vulneración flagrante de “las normas del derecho internacional humanitario”.
“Cuba”, subraya el medio de prensa, solicitó “este debate debido a la urgencia y gravedad de la situación actual”.
“No se trata de una agresión hipotética ni de una simple evaluación de riesgos”, enfatiza el medio de prensa cubano, “sino de una agresión que ya está en marcha y que se manifiesta en los ámbitos económico, político y comunicacional, además de contemplar la eventual amenaza de una agresión militar contra la Isla”.
El debate a realizarse en la Asamblea General, “permitirá demostrar que, contrario a la narrativa promovida por Estados Unidos —y en particular por su Departamento de Estado—, Cuba no es ni puede ser una amenaza para ese país”, ya que “la verdadera amenaza para la existencia y el bienestar del pueblo cubano es el bloqueo estadounidense, hoy recrudecido hasta niveles sin precedentes”.
Se trata, denuncia el portal noticioso, de una “política” que “también afecta los derechos soberanos de otros Estados y vulnera los intereses de empresas, entidades e inversionistas que no están sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos”.






















