El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en la noche del 4 de julio el broche final a los actos por el 250º aniversario del país con un discurso en el National Mall de Washington D.C., donde volvió a insistir en los mensajes que han marcado sus intervenciones de los últimos días. El comunismo, reiteró una vez más, es un “cáncer” para el “imperio de la libertad” que dice encarnar.
Pese a las fuertes lluvias y a la intensa ola de calor que afecta al centro-este del país, Trump habló durante unos 45 minutos ante la multitud reunida en la capital estadounidense. Para lo que acostumbra, fue una intervención relativamente breve, en la que retomó la dura condena al comunismo que ya había lanzado la víspera ante el Monte Rushmore, en Dakota del Sur.
Discurso contra el comunismo
“A los 250 años, puede que seamos la república constitucional más antigua del mundo, pero nuestro país apenas está comenzando, porque lo mejor está por venir”, afirmó Trump desde el escenario instalado frente al Capitolio. “Y las barras y estrellas acabaron arrojando al olvido al martillo y la hoz. Lo hicieron en el pasado y lo volveremos a hacer si es necesario”.
Durante el acto, el mandatario dedicó parte de su intervención a rendir homenaje a veteranos de guerra y subió al escenario a militares retirados, entre ellos Arthur Rose, veterano de la Marina de 107 años y superviviente del Desembarco de Normandía, así como el capitán Ken Schubring, uno de los últimos supervivientes del ataque a Pearl Harbor.
Trump aprovechó también para introducir mensajes de política interna, como ya hiciera en el Monte Rushmore, y ligó el futuro del país a la aprobación de su controvertida reforma del registro electoral.
“Hoy, nuestro país está ganando de nuevo, y estamos ganando como nunca antes. Estados Unidos ha vuelto, y queremos mantener a Estados Unidos grande, y lo haremos aprobando la Ley SAVE America, lo que significa que todos los votantes deben mostrar una identificación de votante, una pequeña cosa llamada prueba de ciudadanía”, ha manifestado Trump sobre la legislación, que encara una dura pugna en el Capitolio.
Antes de ceder el protagonismo al gran espectáculo pirotécnico que cerró la jornada, el presidente se reivindicó como adalid de un “amanecer de la edad dorada de América” y subrayó que estos 250 años de historia son solo el comienzo. “Por nuestro país, por nuestros hijos y por la causa de la libertad, vamos a llevar a nuestro país a nuevos niveles, a niveles nunca alcanzados. Vamos a hacerlo más grande, mejor, más fuerte, y vamos a amarlo aún más”, ha manifestado.
Con información de Demócrata y Cuba debate






















