Marcha de la Diversidad: “Hasta que los derechos sean hechos” FOTOS Y PROCLAMA

Como cada año una enorme Marcha de la Diversidad recorrió el centro de la capital con alegría, mucho amor y compromiso. Miles y miles de personas de todas las edades desfilaron celebrando la Diversidad.

Al finalizar el recorrido frente al Palacio Legislativo integrantes de las organizaciones que integran la Coordinadora de la Marcha leyeron la proclama con reclamos históricos y concretos del colectivo, con un claro apoyo al SI al plebiscito de la seguridad social, un rotundo rechazo a los allanamientos nocturnos, entre algunos temas de actualidad.

PROCLAMA COMPLETA:

“Acá estamos una vez más por una vida digna para todes, denunciando una vez más la falta de acciones concretar que amparen nuestros derechos, esos que no son un regalo un permiso o una limosna, sino que son fruto de nuestros esfuerzos colectivos y hermanados.
Este año nos encontramos a lo largo y ancho del país para intercambiar lo que sucede en nuestro territorio y nos duele en las persistentes desigualdades. El no reconocimiento y efectivización de todo aquello por lo que luchamos. Una vez confirmamos la negligencia del Estado dándole la espalda a su pueblo, que le niega el acceso a la salud, la educación, el trabajo, techo y comida.
Nos conformamos con letras muertas y discursos políticamente correctos. Seguiremos en las calles hasta que nuestros derechos sean hechos.
En este año electoral vemos como nuestras identidades son usadas como una propaganda vacía, mientras que nuestras agendas siguen siendo invisibles, mientras nuestros gobernantes nos siguen nombrando como una enfermedad, avalando y reproduciendo la violencia mientras usan al Estado como un aparato que reprime y margina.
Marchamos ante un Estado que permanece ausente, un Estado privatizador que ha vaciado las políticas públicas beneficiando a los más privilegiados, mientras que el pueblo sufre daños irreparables.
Uruguay no es un país pobre, es un país desigual y las disidencias vemos profundizadas nuestras vulnerabilidades por falta de políticas sociales quedando cada vez más al costado. Gran parte de nosotres tenemos enormes dificultades para sobrevivir el día a día, no tenemos el plato de comida asegurado, hemos perdido salario y sufrimos la precarización laboral.
La combatimos organizándonos diariamente y entre nosotres como lo hemos hecho siempre, sosteniendo las ollas de nuestros barrios y dando respuesta en donde el Estado no está.
Es nuestra responsabilidad luchar para defender lo conquistado y es responsabilidad del Estado que nuestros derechos sean hechos. Construir un mundo donde cada persona independiente de su orientación sexual, identidad de género, corporalidad, etnia, raza, nacionalidad o edad, pueda vivir con dignidad y respeto.
Es nuestro compromiso y por eso marchamos, convencides de que la organización colectiva es la forma de combatir las injusticias de este sistema. La discriminación institucional tiene un impacto devastador en la vida de las personas de nuestro colectivo, somos la clase trabajadora, somos quienes hacemos que la rueda siga en movimiento. Quienes buscamos todos los días todas las formas de sobrevivir, muchas veces sin ningún derecho asegurado, trabajando en nuestras casas, en las calles, en las ferias, inventando todos los días nuevas estrategias para sostener la reproducción de la vida. Queremos un país donde el bienestar sea nuestra realidad.
Somos trabajadoras sexuales que enfrentamos violencia para subsistir. Hoy somos presas de un sistema patriarcal que nos rechaza, nos liga a proxenetas y nos expone a la trata, queremos que el trabajo sexual tenga garantías y cuente con perspectiva de derechos.
Exigimos que sea el MTSS el que regule nuestra actividad y no el Ministerio del Interior o el de Salud. Exigimos que se escuche el reclamo de nuestro colectivo, que se nos reconozca como trabajadoras y que se nos deje de juzgar y criminalizar. Hasta que los derechos sean hechos y hasta que la moral policiaca deje de regular nuestras vidas.
Estamos hartos de la política publica pobre para pobres, no queremos seguir haciendo malabares para sobrevivir. Queremos un sistema que nos garantice crecer y envejecer dignamente, no siendo esto a costa de nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Queremos trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Queremos un sistema de seguridad social solidario de avanzada, eliminando definitivamente las AFAP que son la síntesis de la responsabilidad individual sobre la protección intergeneracional, la misma política que el día de hoy permita que existan las jubilaciones de privilegios y de impunidad de los militares, por eso convocamos a votar el SI al Plebiscito de la Seguridad Social.
Marchamos una vez más en contra de la modificación de la ley de violencia basada en género, esas modificaciones solo limitan las garantías de las víctimas y colocan barreras en el acceso a la justicia. Seguimos exigiendo un Estado responsable que nos ampare, que se posicione activamente con presupuesto, con políticas públicas efectivas que aseguren nuestras vidas, hasta que los derechos sean hechos y dejen de matarnos.
Seguimos marchando porque no olvidamos a las compañeras trans asesinadas: Clara Costa, la brasilera, Casandra, la Pochito y Salomé. El transodio mata impunemente y el Estado es complice. También recordamos el triple lesbicidio ocurrido en Buenos Aires contra Pamela, Mercedes y Andrea, compañeras brutalmente asesinadas en un crimen de odio contra sus identidades, mientras tanto nos seguimos preguntando ¿Dónde está Nahuel?
Marchamos porque siguen existiendo actos de odio, muchos de estos ni siquiera llegan a ser visibles, pero no por eso deben quedar impunes. Este año hemos denunciado públicamente los múltiples ataques callejeros a personas de la diversidad sexual, violencia física, amenaza, hostigamiento y persecución. A las organizaciones de diversidad sexual de todo el país nos llegan denuncias ante fiscalía y comisarias que quedan en la nada. La denuncia debería ser una garantía de protección, no una vía para que se nos amenace, exponga o humille.
La complicidad vergonzosa que tiene el sistema política y judicial llevan a no poder usar las herramientas que deberían protegernos y después se usa esa falta de denuncia para decirle a la población que vivimos en paz.
En este mismo sistema el que propone reforma de la constitución para habilitar los allanamientos nocturnos, hoy nuestra constitución protege nuestros hogares de la irrupción violenta y arbitraria del aparato represivo del estado, mientras los cambios que se proponen solo generan más inseguridad y no solucionan los problemas que tenemos en nuestros barrios que no podemos habitar por la violencia policial y su pacto perverso con el narcotráfico.
La seguridad que queremos construir la que nos hace sentir más protegides es en comunidad como en 2019 y hoy decimos NO al Plebiscito de allanamientos nocturnos.
Marchamos porque la calle no es un lugar ni para vivir ni para morir, la internación compulsiva no es la respuesta, la nueva ley fomenta una política simplista que solo refuerza el desprecio y la indiferencia generalizada, el estigma y los prejuicios que existen sobre las personas en situación de calle, sobre el consumo problemático y la salud mental.
Nos duele saber que siguen muriendo personas privadas de libertad, producto de la violencia institucional y estructural. Este miércoles fallecieron otras seis personas en el Comcar, víctimas de la complicidad de un sistema punitivista que toma como norma las peores formas de crueldad.
Marchamos con memoria, somos hermanes e hijes de los movimientos que lucharon contra la última dictadura, de la resistencia, de la batalla contra el negacionismo, de la razón porfiada de las madres y familiares que hizo que esta semana podamos reafirmar una vez más que existió un plan sistemático de exterminio por razones ideológicas y morales. No nos olvidamos de que fueron ellos quienes nos persiguieron encarcelaron torturaron y desaparecieron también por nuestras identidades. La complicidad de la cúpula militar es la que continúa ocultando la información que necesitamos y a pesar de esto la tierra sigue hablando y nos confirma lo que siempre dijimos son cementerios clandestinos. Compañero Luis Eduardo Arigón Presente.
Marchamos porque no se cumple el cupo laboral para personas trans, afro y en situación de discapacidad. No hay voluntad política para esto, sumamos la discriminación en las instituciones, la imposibilidad forzada de terminar los estudios y la dificultad extrema para conseguir trabajo. Terminamos condenades a la precarización más absoluta laburando con salarios bajos y expuestas a la discriminación.
Exigimos políticas con una inclusión real para revertir la segregación histórica que hemos sufrido, que la disidencia no condene nuestras trayectorias.
Denunciamos que la mayoría de los representantes del estado no concurren al consejo de diversidad sexual y que a menos de seis meses de finalizar la gestión actual todavía no hay un plan nacional de diversidad sexual vigente en nuestro país.
Seguimos esperando hace más de un año los datos sobre las personas trans relevadas en el último censo además la identidad de género sigue sin ser reconocida en casi todos los organismos públicos. No queremos más saludos a la bandera queremos que nuestros derechos sean hechos.
Marchamos porque las masculinidades trans existimos, resistimos, necesitamos salir de la informalidad y de la pobreza. La ley nos ampara que no nos digan lo contrario. Marchamos porque la ley trans sigue sin cumplirse por acción y omisión deliberada del Estado. La atención que recibimos en salud es insuficiente, necesitamos que llegue a todo el país. Exigimos que el Estado fiscalice los prestadores de salud para que cumplan con la ley.
Marchamos por una salud accesible para todas las personas en todo el país, denunciamos la falta de acceso real a los tratamientos necesarios. Realicen cirugías sin personal capacitado, nos arruinan los cuerpos de forma impune.
Marchamos porque vivimos con VIH y seguimos luchando contra la discriminación. Exigimos acompañamientos que no reproduzcan el rechazo que vivimos todos los días. Las mujeres con VIH existimos y se nos sigue reafirmando que no existimos para la sociedad.
Marchamos porque repudiamos la invisibilización de las personas bisexuales y no binarias dentro de nuestra sociedad, existimos y resistimos no estamos confundides, estamos hartes de tener que seguir reivindicando nuestra existencia.
Marchamos porque las personas intersex también existimos y seguimos denunciando la imposición del binarismo biológico. El sistema de salud que debería cuidarnos nos mutila.
La legislación antidiscriminación debe contemplar la diversidad sexual: Tenemos derecho a vivir plenamente nuestras vidas y sexualidad sin temor y sin escondernos. La libertad sexual también es un derecho.
Marchamos porque las personas con discapacidad estamos hartas de depender de donaciones para resolver nuestras necesidades. Estamos hartas de que se hagan shows con nuestras vidas para el enriquecimiento de centros privados. Exigimos que se garantice el acceso a todos los espacios empezando por el espacio público y en el transporte. Nos merecemos vivir nuestras vidas con placer
Marchamos porque las personas afro en Uruguay vivimos con el doble de pobreza y el triple de indigencia. Vivimos en un Uruguay racista, la población afro es relegada donde la negritud es objeto de exotismo cultural. Hoy nos reunimos en la lucha por una democracia sin rastro de racismo. Este gobierno neoliberal profundiza practicas coloniales que perpetúan la desigualdad.
Repudiamos la discriminación y el desplazamiento que sufren las personas migrantes en el país.
El Uruguay que queremos celebra y defiende la diversidad cultural y étnica, recibe de brazos abiertos a los migrantes.
Exigimos respeto por nuestros cuerpos, más allá de su forma, militamos para recordarle al mundo que no hay cuerpos equivocados, las personas gordas somos parte de la diversidad y sufrimos día a día la violencia.
También hoy como siempre nos encontramos luchando por una Universidad pública, autónoma, cogobernada y popular, con un presupuesto acorde a las demandas del país, de puertas abiertas.
Marchamos para que nuestra universidad cumpla con el cupo laboral trans.
Marchamos porque las familias en Uruguay somos diversas, pero el Estado continúa negando nuestra existencia. Nos obliga a las parejas de lesbianas a estar casadas para reconocer a nuestros hijes.
Exigimos que las normativas se actualicen. Marchamos porque somos familias que estamos junto a nuestras hijas, hijos e hijes trans. Unimos nuestra voz a la de elles, no podemos permitir que se sigan patogilizando las identidades de infancias y adolescencias. Exigimos que los cambios de nombres se realicen conforme a lo que dicta la ley. No aceptamos la discriminación.
Marchamos porque defendemos todas las formas de amar, incluyendo las no monogámicas, demandamos el reconocimiento y respeto institucional y social que merecemos. Basta de valoraciones morales sobre nuestras vidas afectivas.
Estamos en alerta en momentos que el fascismo recorre el mundo una vez más alzamos nuestras voces denunciando el genocidio que el Estado de Israel está cometiendo hoy en Gaza y los bombardeos letales en Siria y el Líbano. El Estado uruguayo no puede ser cómplice ni abstenerse de exponer semejante tragedia. Por eso hoy gritamos: ¡Viva Palestina libre y soberana!
Estamos en alerta en nuestra región ante el crecimiento de formas autoritarias y de violencia política, defenderemos siempre la democracia y su máximo respeto a las instituciones que garantizan la voluntad popular.
Saludamos y abrazados a las organizaciones sociales, de la diversidad y de género que junto a sus pueblos están sometidos a regímenes neoliberales que reprimen u persiguen a nuestros compañeres, habilitando el avance de grupos anti-derechos y ultraconservadores.
Estamos en alerta en nuestros territorios, UPM sigue derramando tóxicos en nuestros arroyos y destruyendo comunidades. Rechazamos el proyecto Neptuno y la quema de los bosques nativos en nuestro continente con fines determinados por los grandes capitales. ¿De que Uruguay natural nos hablan?
Frente a las consignas vacías nuestra militancia sigue siendo por existencias libres elegidas y placenteras.
¡Al closet nunca más!
¡Nunca más terrorismo de Estado!
¡Viva la unidad del movimiento social!
! Viva la diversidad!
¡Trans, consciencia, memoria y resistencia!”

Foto Portada. TV Ciudad

Fotos: Marcha por la Diversidad. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

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