Van más de 54 mil palestinos asesinados en Gaza

Crece la condena internacional. Al menos 6 gazatíes murieron y cientos fueron heridos en el caos de la distribución los escasos alimentos contralada por Israel y EEUU.

La situación en Gaza es de una gravedad enorme. Israel mantiene su ofensiva militar, van más de 54 mil palestinos asesinados en estos 600 días.

En una nota publicada en el diario español Público, el analista y experto en temas internacionales Juan Antonio Sanz, señala: “La ofensiva armada lanzada por Israel en Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023, en los que Hamás mató a 1.219 personas y secuestró a otras 251, ha rebasado, 600 días después, el argumento inicial de acabar con esas milicias. La guerra de Gaza ha devenido, de manos de Israel, en un pandemonio de limpieza étnica, crímenes de guerra, exterminio de civiles y hambruna para garantizar su anexión de la Franja y perpetuar el odio en una región convulsa desde 1948, cuando se creó el Estado judío a costa de Palestina. El resultado de estos veinte meses de venganza ha sido el asesinato por el ejército israelí de más de 54.000 palestinos, entre ellos 16.500 niños, y la destrucción de la mayor parte de las viviendas, infraestructuras públicas, hospitales y escuelas de Gaza. De los centros hospitalarios, 22 de los 38 existentes antes de la guerra han sido destruidos y la carencia de medicamentos esenciales es generalizada. Además, medio millón de gazatíes, de una población de poco más de dos millones de personas, afrontan una hambruna que, ante la carencia de los suministros básicos, puede convertirse en breve en la segunda mayor causa de muerte en la Franja, tras las bombas y disparos israelíes”.

El analista internacional agrega que “en los últimos días, el caos ha sido total en el reparto de la poca ayuda humanitaria que ha permitido Israel entrar en Gaza. Tras un bloqueo de casi tres meses a la asistencia humanitaria, el ejército israelí dejó pasar un centenar de camiones de programas de ayuda de la ONU, insuficientes para alimentar a esos dos millones de gazatíes. Tal decisión solo sirvió para aumentar la desesperación entre los gazatíes hambrientos. Este martes, una fundación de asistencia humanitaria controlada por Estados Unidos, protegida por paramilitares de este país y soldados israelíes, empezó a distribuir alimentos. El desorden que se desató, por los miles de civiles que buscaban comida y que habían sido obligados a desplazarse muy lejos de sus refugios, llevó finalmente a la suspensión de la distribución de la comida. Al menos seis gazatíes murieron y medio centenar resultaron heridos por los disparos de los contingentes encargados de mantener el orden en los puntos de distribución de la comida. Naciones Unidas, encargada hasta ahora de la entrega de alimentos y bienes de primera necesidad, rechazó este perverso sistema controlado por los militares israelíes y los contratistas estadounidenses”.

“Philippe Lazzarini, director de la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina (UNRWA), condenó el nuevo modelo de ayuda en Gaza y lo calificó como un intento de «distracción» ante las atrocidades que está cometiendo Israel en la Franja. Según la UNRWA, la pésima organización de esta distribución de ayuda junto con el desconocimiento del sistema de entrega de alimentos derivó en el caos y la muerte cuando miles de refugiados desesperados intentaron obtener algo de comida. «Se acaba el tiempo para evitar una hambruna», advirtió Lazzarini. La UNRWA insistió este miércoles en que tiene “miles de camiones de ayuda cargados con suministros a la espera de entrar en la Franja de Gaza”, mientras sus almacenes dentro del enclave palestino están vacíos por el bloqueo israelí”, informa.

“La utilización del hambre como arma de guerra y la carnicería de civiles confirman que el objetivo de la hecatombe desatada por Israel no era la aniquilación de Hamás ni la liberación de los cautivos que estaban en manos de esas milicias palestinas. Tras el canje de la mayor parte de ellos por presos palestinos, apenas queda con vida una veintena en poder de Hamás y, pese a las demandas de sus familiares y de buena parte de la población israelí para que Israel negocie su devolución, se han convertido en el gran pretexto para proseguir la matanza de palestinos. Ni siquiera el anuncio este miércoles por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de la muerte de Mohammed Sinwar, el hasta ahora líder de Hamás en Gaza, cambia la situación ni varía las intenciones reales del Gobierno de Israel, conformado por ultraderechistas, nacionalistas y supremacistas judíos que han convertido el odio a Palestina en su bandera de guerra”, señala Sanz.

“El objetivo de la última fase de la guerra desencadenada por Israel en Gaza es la ocupación militar del 75% del territorio de la Franja y el hacinamiento de los gazatíes en el 25% restante hasta que Israel y Estados Unidos, el gran aliado del Estado judío, decidan qué hacer con ellos y dónde reasentarlos”, denuncia.

Indignación y dolor en una reunión de la ONU

La indignación por lo que está sucediendo en Gaza mostró todo su dramatismo en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU. Riyad Mansour, representante permanente de Palestina ante la ONU, no pudo contener el llanto este miércoles durante su discurso ante el Consejo de Seguridad al hablar del genocidio en Gaza: «Es insoportable. ¿Cómo puede alguien tolerar este horror?».

Mansour habló profundamente afectado y conmovido desde el principio de su discurso: «Las imágenes de madres abrazando cuerpos inmóviles acariciando sus cabellos, hablándoles, pidiéndoles disculpas… Es insoportable. ¿Cómo alguien puede tolerar este horror? Disculpe, señor presidente. Yo tengo nietos, sé lo que significan esos niños, lo que significan para sus familias… Tener que ver la situación de los palestinos, sin que tengamos corazón para hacer algo, esto es intolerable para cualquier ser humano normal».

«Las llamas y el hambre consumen a los niños palestinos y por eso estamos tan indignados como palestinos. Los 14 millones en los territorios ocupados, en la diáspora, en los campos de refugiados, en lugares tan lejanos como California, en todas partes. Amamos a nuestros hijos, amamos a nuestro pueblo, no queremos verlos pasar por esta tragedia y por estos ataques salvajes de los que reivindican las virtudes de luchar contra los bárbaros», señaló el representante palestino.

Fuerte condena de Lula

En el mundo entero se suceden las manifestaciones de condena y las exigencias de que se detenga la matanza de palestinos en Gaza.

En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, condenó el asesinato el pasado fin de semana de 9 de los 10 hijos de una médica palestina, que recibió sus cuerpos mientras atendía a otros niños y niñas heridos en un hospital.  “La muerte de 9 de los 10 hijos de la médica palestina Alaa Al-Najjar como resultado de un ataque aéreo de Israel en la Franja de Gaza el sábado (24) es otro acto vergonzoso y cobarde”, denunció Lula mediante una publicación en su cuenta de X el domingo.

Lula indicó que “lo que vemos hoy en Gaza es venganza” y señaló que el objetivo de la ofensiva israelí es “es privar a los palestinos de las condiciones mínimas de vida con vistas a expulsarlos de su territorio legítimo”.

“El mundo no puede permanecer en silencio”, dijo Lula, “debemos apoyar a los inocentes, a los niños, al pueblo palestino que sigue resistiendo la destrucción de su patria”, añadió.

Cabe recordar que las relaciones de Brasil e Israel están en su mínimo histórico luego de que Lula calificara de “genocidio” lo que ocurre en Gaza. Tras esa manifestación Israel retiró a su embajador de Brasilia y Brasil llamó en consulta a su representante en Tel Aviv.

Por otra parte, este miércoles, más de 200 200 personalidades, entre congresistas, intelectuales y artistas, enviaron una carta pública a Lula reclamando que Brasil rompa relaciones diplomáticas y comerciales con Israel por lo que califican de «genocidio» en Gaza.

El documento, impulsado por el llamado movimiento ‘Boicot, Desinversión y Sanciones’ (BDS), subraya la urgencia de la imposición de sanciones ante la escalada de violencia en Palestina.

La carta solicita un embargo militar y energético bilateral, así como la revocación del tratado de libre comercio con Israel.

Entre los firmantes de la carta destacan el cantautor Chico Buarque, la diputada trans Erika Hilton, el escritor Milton Hatoum, el filósofo Emir Sader, la jurista Carol Proner, la exdiputada Manuela D’Ávila y el diputado Guilherme Boulos, presidente del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y un importante aliado de Lula, según informan agencias de noticias.

La carta también fue firmada por partidos políticos como el PSOL, el Partido Comunista Brasileño (PCB) y el Partido Causa Operaria (PCO), así como por organizaciones sociales como la Central Única de los Trabajadores (CUT), y la Central Sindical y Popular (Conlutas).

Lula que no se pronunció sobre la carta, volvió a condenar los bombardeos contra la Franja de Gaza y dijo que los países deben reconocer al Estado Palestino.

«No podemos permanecer en silencio ante la matanza perpetrada contra civiles palestinos, que ha causado la muerte de miles de mujeres y niños inocentes. La comunidad internacional necesita reconocer al Estado palestino», dijo en un mensaje enviado al acto de graduación de diplomáticos brasileños.

Chile retira agregados militares

Por otra parte, el gobierno chileno resolvió la retirada de todos sus agregados militares de Israel.

La decisión fue fundamentada por el presidente chileno, Gabriel Boric, quien dijo que respondía a lo que calificó como la grave crisis humanitaria en Gaza debido a las acciones militares del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Según la agencia Merco Press, Boric dijo que su decisión era “un gesto de humanidad”.

Aquellos que cuestionan “la postura que he adoptado como jefe de Estado respecto al genocidio en Gaza cometido por el gobierno de Netanyahu, les pido que escuchen el testimonio de Feroze Sidhwa, cirujano voluntario estadounidense en Gaza”, declaró Boric.

El presidente chileno citó “una publicación de Noticias de la ONU”, donde se recogen declaraciones del médico, que señala: “durante cinco semanas en Gaza, no vi ni atendí a ningún combatiente. Mis pacientes eran niños de seis años con metralla en el corazón y balas en el cerebro, mujeres embarazadas con la pelvis destrozada y un feto partido en dos en el útero”.

En la Franja de Gaza y de acuerdo a las declaraciones del galeno, “las madres refugiadas en el hospital horneaban pan en las estufas del servicio de urgencias durante los eventos con gran número de víctimas, mientras lidiábamos con la lluvia de fuego y muerte que nos rodeaba desde todos los lados”.

Compartí este artículo
Temas