Concentración en solidaridad con Palestina y por "un alto al fuego permanente", frente a la Embajada de Israel en Uruguay el año pasado. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

“Hablar de crisis humanitaria en Gaza es quedarse corto”

Gerardo Leibner, uruguayo radicado en Israel, es un profesor universitario, historiador, licenciado en Letras, doctor en Historia y activista por la paz israelí – palestina. EL POPULAR en radio (*) le realizó una entrevista donde repasó el estado actual de la situación en Gaza, así como el papel de la comunidad internacional, de qué manera está impactando lo que está ocurriendo en la sociedad de Israel, las acusaciones de antisemitismo ante la defensa de Palestina y varios temas más.

– ¿Cómo usted caracteriza la situación actual en Gaza?

La situación actual en Gaza es realmente desesperante, hablar de crisis humanitaria es quedarse corto. Todos los días se reportan decenas de muertes, pero son producto de los bombardeos, de los disparos del Ejército de Israel hacia la población de Palestina. Pero son muchas más las muertes que no son contabilizadas de gente que se muere por enfermedades, generalmente curables por la falta de alimentos, por la falta de centros de asistencia médica que han sido destruidos en los últimos meses de forma casi sistemática.

En estos momentos hay cientos de miles de personas al borde la muerte en Gaza.

-Podría mencionarnos que aspectos del gobierno de Israel en este último periodo destaca en relación a esta situación que usted nos está describiendo

El gobierno de Israel tiene una política de arrasar con la Franja de Gaza. Voy a tratar de ser cuidadoso y utilizar los términos que el gobierno de Israel ha utilizado al definir los objetivos de la operación militar actual que se llama Carros de Gedeón. El termino es ocupar físicamente alrededor del 75% del territorio de Gaza, concentrar a la población gazatí en el remanente del territorio y de esa manera pretenden erradicar el poder de Hamás, suponen que de esa manera van a liberar a los rehenes a pesar de que fuentes militares israelíes están advirtiéndole al gobierno que de esa manera van a matar a los rehenes y no a liberarlos. La gran esperanza que tiene el gobierno de Netanyahu es lograr implementar ese delirio del clan Trump de sacar a la población de Gaza, encontrar algún país y obligarlos a emigrar. Ese es el objetivo ideal.

Para conseguirlo se está prosiguiendo con una política de hambruna deliberada, limitación del ingreso de ayuda humanitaria y demolición sistemática de viviendas, infraestructuras, todo lo que permite la vida humana en esa zona que el ejército israelí pretende apodarse físicamente y que lo está haciendo. Se calcula que ya un 30, un 35% de ese territorio está bajo dominio militar israelí consolidado y se va destruyendo sistemáticamente edificios, infraestructura, servicios. Todo lo que permite la vida humana.

Obviamente el gobierno de Israel no habla de genocidio, pero lo que está concretando en estos momentos es una política genocida, destruyendo las bases de la vida en la inmensa mayoría del territorio de Gaza y el mismo tiempo una política de concentración de la población gazati en zonas más limitadas en la cual la vida es tremendamente difícil, en condiciones infrahumanas.

-Usted integra la sociedad del estado de Israel, ¿qué pasa con el pueblo de Israel, con la sociedad israelí?, ¿cómo se vive todo esto que está ocurriendo? Sabemos que hay ciudadanos que están en contra de esto, pero también vemos lo contrario, por eso queremos tener una idea de cuál es el estado de penetración y aceptación que tiene esta política del gobierno israelí.

Hasta mediados de marzo cuando Israel unilateralmente la tregua que había alcanzado con Hamas y que permitía el intercambio de prisioneros y rehenes. Hasta ahí la política militar de Israel tenía un amplio apoyo en la inmensa mayoría de los ciudadanos de Israel y eso tiene que ver tanto con el drama del ataque de Hamas del 7 de octubre, como con una situación bastante anterior de radicalización hacia la derecha, de carácter nacionalista que se ha retroalimentado de la radicalización del lado palestino y que tiene que ver con fenómenos de más largo alcance en los que no voy a entrar ahora.

A partir de mediados de marzo cuando quedo de manera evidente ante toda persona que fue Israel el que violo unilateralmente, la tregua ese consenso mayoritario en la sociedad israelí se ha roto y han surgido cada vez más protestas airadas.

Ya había protestas antes, pero eran muy minoritarias. Primero en torno a los familiares de los rehenes que desesperados ven como el gobierno de Netanyahu lleva una política que ya ha llevado a la muerte a más de 20 rehenes israelíes y como es el gobierno de Israel está torpedeando las negociaciones que permitirían su liberación. 

En torno a la organización de los familiares de los rehenes se ha creado un movimiento civil bastante importante que se manifiesta todos los sábados de noche, exigiendo el alto al fuego y retomar las negociaciones, intercambiar prisioneros y rehenes y poner fin a la guerra.

Además de eso y esto es lo más importante, se ha ampliado mucho la conciencia tanto sobre la continuación de la guerra en estos momentos que se inició el 7 de octubre que se desarrolló como guerra genocida y ahora no es guerra realmente porque no hay enemigo real que esté respondiendo. En Gaza Hamas está totalmente diezmado y escondido en túneles con los rehenes. 

En estos momentos hablar de guerra es un poco ridículo, es totalmente unilateral el uso del fuego. El entender que esto tiene que ver con las razones políticas de la supervivencia política de Netanyahu y de su gobierno de ultraderecha y que además el costo que la prolongación del estado de guerra, del desgaste del servicio de reserva. Hay que aclarar para un público uruguayo que no conoce cómo funciona un ejército como el israelí. Entre los 18 y los 21 años hay una gran cantidad de soldados reservistas que son ciudadanos que hasta los 40 y pico de años son convocados al servicio de reserva. Ese servicio que normalmente no tiene que llevar más de un mes al año, está llevando largos meses y está rompiendo la vida cotidiana de mucha gente. Está causando dificultades económicas y sociales cotidianas. La prolongación de esta situación más la conciencia que está creciendo respecto a que esto ya no es una guerra, hace rato que no hay un enemigo efectivo del otro lado, ya se trata de una operación militar con mucha crueldad innecesaria está causando muertes y destrozos detrás de por un lado las ambiciones personales de Netanyahu y del otro una visión mesiánica de la tierra de Israel prometida solamente para el pueblo de Israel, que es la visión de la ultraderecha aliada a Netanyahu. Eso hace que cada vez más sectores de la sociedad israelí hoy se manifiestan políticamente en contra de la guerra y hay voces cada vez más críticas, incluso de exmilitares,  Moshe Ya’alon, que fue ministro de defensa de Netanyahu hace diez años y que fue el jefe del estado mayor del ejército que llevó a cabo muchas operaciones y guerras contra el pueblo palestino, pero que está diciendo que lo que está sucediendo en Gaza ahora es una limpieza étnica y que son crímenes de guerra inaceptables.

Hay gente que viene del riñón del militarismo israelí que se está pronunciando en contra de lo que está sucediendo. Y hay una cantidad muy difícil de calcular de gente que lo que está haciendo es tratar de evadir el servicio de reserva, de no participar en esto por diversas razones pero que no se atreven a expresarlo políticamente.

El silencio que caracterizo a las universidades durante más de un año en donde era muy difícil pronunciarse se ha roto. En estas semanas hay más de 1400 docentes, investigadores de las universidades de todo el país que se han pronunciado en forma muy dura en contra de lo que está sucediendo.

Ayer hubo tres manifestaciones distintas en distintos puntos del país. También una minoría de ciudadanos árabes de Israel que son el 20% de los ciudadanos de Israel que hasta ahora estaban muy temerosos de salir a manifestarse públicamente, por miedo a la reacción violenta de la policía que está conducida por uno de los líderes de la ultraderecha.

Ayer salieron casi 10.000 personas a manifestarse en la ciudad de Haifa, o sea estamos en donde diría un despertar de un movimiento muy tardío obviamente, ojalá hubiera sucedido esto hace unos meses. A lo mejor se podría haber evitado la muerte de tanta gente inocente, pero hay un despertar importante en distintos sectores de la sociedad israelí en estos momentos.

-Hace poco hubo una reunión de algunos países europeos, entre ellos estaba España, quería consultarle sobre cómo valora usted los pronunciamientos de la comunidad internacional, sobre esta situación.

En estos momentos es muy importante toda voz que se vuelque para frenar el genocidio. Estamos hablando de cientos de miles de personas al borde de la muerte, de decenas de miles de niños mutilados que no tienen incluso la atención medica mínima. De situaciones espantosas, ahora lo que hay que hacer es tratar de frenar esto y creo que las posiciones europeas están mejorando bastante en relación al silencio anterior.

El gobierno de España ha tenido varias iniciativas importantes, se trata también de declarar, pero también de tomar medidas. Ayer se anunció que la ciudad de Barcelona corta relaciones institucionales con varias instituciones israelíes, que no se va a permitir que barcos con provisiones militares paren en el puerto de Barcelona.

Se estaba hablando de impedir todo lo que tiene que ver con la colaboración militar y de seguridad. Venta y compra de armamentos con Israel o con empresas israelíes. Eso es muy importante porque ejerce presión efectiva que obliga e impacta en la opinión pública israelí, obliga a reflexionar a parte de la sociedad israelí acerca de a donde lleva esta política genocida.

Hay iniciativas, Bélgica se ha pronunciado claramente.  Hubo en su momento pronunciamientos muy claros y muy duros de Colombia, de Chile, de Brasil. Y es hora de que se oigan más voces porque estas en estos momentos tienen un peso importante, más aún cuando está claro de que incluso en EEUU se está poniendo en duda en qué medida la política genocida que está llevando Israel conduce a algo que pueda servir.

En estos momentos Israel está aislándose y es muy importante cualquier pronunciamiento incluso de quienes no tienen poder para hacer algo más efectivo.

-Cada vez que hay un pronunciamiento más intenso sobre todo a nivel institucional acá en Uruguay, ya sea del FA por ejemplo o alguna declaración que pueda salir del Senado, o alguna cuestión que se pueda decir desde el Poder Ejecutivo, suele aparecer esta cuestión que hacer esto implica promover el antisemitismo. Que podría decirnos de esta acusación de antisemitismo a todo aquel o aquella institución del Estado, del gobierno que pretende cuestionar lo que está haciendo el gobierno de Israel en Gaza.

Lo que está haciendo el gobierno de Israel en Gaza es antisemita. Esta asesinando sobre una base racista a personas semitas de otra nación. Eso es antisemitismo práctico, ese es el punto de partido, luego, creo que la mejor manera de luchar contra el antisemitismo es luchar contra el racismo, contra cualquier tipo de racismo, porque el antisemitismo restringido a los judíos es una forma específica y muy extrema de racismo. Hay que luchar contra toda forma de racismo como sea para erradicar entre otras cosas el antisemitismo entendido como antijudaísmo. Ahora, ese el punto de partida es cierto que a veces desde la ignorancia y lejanía hay expresiones que se usan en el calor de las manifestaciones o eventos y pueden tener algún contenido antisemita, pero eso es absolutamente lateral, el tema de fondo es lo que está sucediendo. Lo digo como judío y descendiente de judíos, me estremezco el concentrar en un terreno limitado a personas y cerrarlas por todos lados militarmente, es lo que hicieron los nazis, son practicas nazis. Entonces quien es el antisemita y que burdo utilizar esa acusación para defender a quien tiene una enorme cantidad de poder y está usándolo en este momento contra gente indefensa.

Si me parece importante la gente que protesta contra este genocidio, es consciente y evita tratar de caer en expresiones que pueden tener un contenido antisemita por generalizar. Confundir pueblo con gobierno, el hablar en términos generales puede deslizar hacia el antisemitismo, pero en la sustancia antisemitismo es lo que está haciendo el gobierno de Israel en estos momentos.

-Sabemos que esta historia no arranca ahora, tiene muchos años hacia atrás de desplazamiento del pueblo palestino, pero ahora da la impresión de que hay un punto de inflexión, ¿por qué demoramos tanto? vuelvo a los organismos internacionales, después de la segunda guerra mundial, supuestamente habíamos creado las barreras que deberían evitar estas situaciones y hasta el momento los organismos internacionales no han sido de ayuda para resolver esto.

Quiero decir algo a favor de los organismos internacionales, Israel está agrediendo en estos momentos, saco una ley que prohíbe la actividad de la UNMRWA que es la organización de refugiados que durante décadas se ha ocupado de la salud y la educación y el bienestar social más mínimo de los desplazados palestinos ya desde la guerra del 48. Los organismos internacionales son tremendamente importantes y lo que vemos de parte de Israel y EEUU es un intento por vaciarlos, por tirarlos a un costado, por no tomar en cuenta el derecho internacional.

Creo que hay llevar a cabo una batalla defendiendo estos organismos internacionales, defendiendo el derecho internacional, la legalidad, el derecho humanitario. En estos momentos palestina es un caso extremo, pero hay otros casos en el mundo y hay un grave peligro de que, si esto pasa impunemente y si esto no se logra frenar, se va a replicar en otros lados, en otras circunstancias contra otros pueblos. Se están creando precedentes muy peligrosos. No es que no hubo genocidios desde 1945 hasta ahora, si hubo Biafra, Camboya, situaciones espantosas en Etiopía, Ruanda, los Balcanes, el caso de limpieza étnica. Precisamente los estoy nombrando porque despertaron en su momento una reacción internacional que (a veces mejor, a veces peor), han intentado intervenir entendiendo que si un caso así se deja sin intervención y se deja impune se abre la puerta al infierno, a la perdida de normas civilizatorias mínimas de convivencia entre países y pueblos.

-¿Quiere agregar algo más?

Solo quisiera pedir algo, me parece que es hora de que Uruguay se pronuncie de una manera más clara y contundente, más fiel a sus valores, a los valores humanistas y pacíficos que caracterizan a la trayectoria del Uruguay en organismos internacionales, a su misión en el mundo. Es hora de llamar a las cosas como son, decir que hay que parar esta ofensiva genocida en Gaza. Es hora de hablar claro y fuerte, no porque Uruguay tenga la capacidad ni militar ni política internacional de intervenir y ser un gran actor, o de negociar y acercar a las partes y solucionar el tema de los rehenes y los prisioneros palestinos. No, sino porque el Uruguay tiene o puede tener un capital muy importante que es un capital moral, ser una voz que sé es escuchada y respetada y que tiene que volcarse en el camino para frenar esta barbarie.

Compartí este artículo
Temas