La Confederación de Sindicatos Industriales (CSI) realizó el día de ayer un paro de 9 a 13 horas con concentración en Plaza Cagancha y movilización hacia el Ministerio de Economía. La medida fue acompañada por una oratoria pública donde se reclamó una negociación real, aumentos salariales, protección del empleo y una política industrial activa.
En el marco del acto frente a la sede del Ministerio de Economía, el presidente de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI), Danilo Dárdano, remarcó la importancia de mantener la organización y la elaboración política y programática en la ronda de Consejos de Salarios. “En cuanto a las pautas que el Poder Ejecutivo establecerá tanto en los grupos madre como en los subgrupos, es fundamental que nuestra Confederación luche colectivamente. Debemos sostener la pelea, pero también construir propuestas”, afirmó.
Advirtió sobre una paradoja. “Puede suceder que logremos en algunos sectores o ramas de actividad excelentes convenios colectivos, con avances en reducción de la jornada laboral o mejoras salariales, pero si las fábricas están cerradas, estamos condenados al fracaso”.
En ese marco, detalló los principales ejes que la CSI presentará en esta ronda salarial. “Un ingreso mínimo de 40.000 pesos en la industria nacional; la inclusión efectiva de las mujeres en la producción industrial; la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales sin pérdida salarial; la mejora de las condiciones de salud laboral, especialmente en el interior profundo; y una formación profesional alineada con las necesidades de una industria de nuevo tipo”.
Por otro lado, dijo que el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP) recibe millones de dólares. “Sin embargo, muchas veces la formación que se ofrece no responde a las demandas reales del sector productivo”.
“Reivindicamos que los cursos deben formar para lo que el país necesita hoy y a futuro. No tiene sentido capacitar gente en sectores que están desapareciendo. La formación debe ser parte de la planificación industrial”, sentenció Dárdano.
El dirigente también criticó el estado del Fondo de Insolvencia Patronal. “Cuando cierra una fábrica, no solo quedamos sin trabajo, muchas veces tampoco cobramos los créditos laborales. Se nos dice que recurramos al Fondo, pero está desfinanciado. Tengo el derecho, pero no cobro. Esto debe resolverse o con respaldo de Rentas Generales o aumentando el aporte patronal. No puede seguir así”.
También se refirió al incumplimiento de acuerdos laborales por parte de algunas empresas. “No vamos a aceptar que se desconozcan los seguros de paro especiales que ya han sido acordados. Y sin dar nombres, dejamos claro que no se les ocurra incumplir el acuerdo firmado con el sindicato metalúrgico. Si lo hacen, saldremos a la calle como siempre lo hemos hecho”, advirtió.
Enfatizó la situación de los trabajadores despedidos en el interior del país y el impacto social que eso genera en las familias y en las localidades. “Sabemos lo que significa para un pueblo chico que cierren una fábrica. Queremos trabajo digno, no planes sociales. Pero exigimos que se cumplan los acuerdos”.
Sobre la política macroeconómica, Dárdano recordó que la CSI ha presentado propuestas a los precandidatos presidenciales. “Reivindicamos una macroeconomía al servicio del desarrollo productivo y de la industria nacional. No compartimos que el precio del dólar lo decida exclusivamente el mercado. En gobiernos anteriores se utilizaban las reservas del Banco Central para intervenir. Hoy reclamamos lo mismo, un dólar competitivo a nivel regional que sostenga la producción y el empleo”.
También planteó aprovechar la presidencia pro témpore de Brasil en el MERCOSUR para avanzar en una inserción regional que permita el desarrollo industrial. “Tenemos seis meses para intentar insertarnos en cadenas de valor regionales o al menos en nichos productivos. Con Luiz Inácio Lula Da Silva al frente del bloque, es una oportunidad que no podemos desaprovechar”.
sindicato para entender cómo funciona nuestra industria, cuáles son las tendencias regionales y globales. No se trata solo de levantar una plataforma en los Consejos de Salarios, sino de tener la capacidad como clase de cambiar el país”, aseguró.
“Nuestras propuestas no son de gabinete, no son propuestas de élite. Su discusión no se resuelve en palacios. Hay que llevarlas al barrio, a la calle, a la cooperativa. Tanto nuestros planteos sobre la seguridad, como el gravamen del 1% al 1% más rico, como toda la estrategia de desarrollo, la reducción de la jornada laboral o las propuestas presupuestales”, remarcó.
Abdala llamó a fortalecer la organización sindical, a crear sindicatos donde no los hay y a crecer en afiliación y participación donde ya existen. Asimismo, convocó a sumarse al plan de trabajo que el PIT-CNT desplegará en todo el país a través de zonales, coordinadoras y territorios.
Subrayó que “la movilización de la clase prepara siempre su continuidad superadora” e invitó a todas y todos a participar en la gran movilización del PIT-CNT del 12 de agosto, que partirá desde la explanada de la Universidad de la República hasta la plaza Libertad. “Debe convertirse en una gran marea de clase trabajadora y de pueblo, explicando nuestra perspectiva”.






















