El diputado israelí siendo entrevistado por EL POPULAR.

Diputado israelí: Hay un régimen fascista en Israel

Por Paola Beltrán

El diputado comunista Ofer Cassif, de la coalición de izquierda Hadash que integra el Parlamento de Israel, se encuentra realizando una gira por distintos países denunciando el genocidio en Palestina a la vez que brinda elementos para comprender la complejidad que sostiene la impunidad del gobierno de Israel. 

En una extensa entrevista con EL POPULAR, Cassif analizó la coyuntura actual en la sociedad de Israel, las consecuencias del genocidio en Palestina, al gobierno de Benjamín Netanyahu y la perspectiva de lucha. 

– ¿Cómo caracteriza el momento actual en Palestina y en Israel?

En Gaza hay genocidio y tenemos que decir esto. Para mí es una vergüenza que demasiados gobiernos del mundo y líderes, incluso a veces de izquierda, tienen miedo de decir la verdad: que hay genocidio en Gaza. Pero tenemos que decirlo. 

Siempre digo que nosotros somos como los médicos, porque cuando tienen que recetar un remedio para una enfermedad a un paciente lo primero que tiene que hacer es un diagnóstico verdadero. Si no lo hacen no van a dar el remedio correcto. Igual es acá, si no hacemos el diagnóstico correcto, que hay genocidio, no vamos a arreglar el problema. 

Pero hay genocidio por todas las definiciones formales que hay en las leyes internacionales, por las investigaciones académicas, hay cinco puntos en la definición de genocidio y cuatro existen en la situación de Gaza. 

En segundo lugar, hay limpieza étnica en Cisjordania bajo la ocupación de Israel por casi sesenta años y hay limpieza étnica de más de treinta comunidades de palestinos que ya no existen por la violencia de los colonos y de las fuerzas militares de la ocupación israelí. Y dentro de Israel hay ahora un régimen fascista. Es verdad que no es fascismo como era hace cien años porque las circunstancias eran diferentes, pero todavía es posible. Los derechos civiles se van a revocar por el gobierno, las elecciones que tenemos que tener el próximo año seguramente, si las tenemos, si no las cancelan, seguramente no vamos a tener elecciones honestas. Esta es en general la situación en Israel y Palestina en los territorios ocupados. 

-En cuanto al gobierno y el debilitamiento de la democracia en Israel, usted mencionó en algunas entrevistas que el gobierno de Netanyahu no es una coalición sino más bien un culto ¿podría profundizar?

Sí, es un culto por dos razones principales, primero que la mayoría que quiere a Netanyahu, la mayoría lo odia, pero quienes lo quieren, dicen que él es un delegado de Dios y hay como un culto sobre él. Uno de los elementos en todos los cultos es que hay una persona que tiene características que son casi divinas, más que humanas. 

Por años, especialmente en los últimos años ha empeorado, la gente que lo quiere, especialmente de su partido, pero no solamente ahí, en la coalición en el parlamento y en la sociedad en general, la gente que quiere a Netanyahu cree que él es casi Dios mismo. Y por eso hay consecuencias de culto. Por ejemplo, está casi prohibido, por ahora no formalmente pero sí socialmente y culturalmente, hablar contra Netanyahu, es peligroso. Si alguien habla contra Netanyahu corre peligro de que alguien quiera matarlo o enfrentarlo violentamente.

Su partido, el Likud, nunca fue un partido que me gustara, siempre fue políticamente mi enemigo, pero tenía valores, tenía también diputados líderes respetables, inteligentes, serios, que hicieron cosas por la sociedad. Pero ahora ya no existen, ahora el Likud es un culto de Netanyahu. 

– Usted comparó los “falsos positivos» que se daban en Colombia cuando el ejército de ese país llevaba adelante lo que se conoció como «la guerra contra la guerrilla» con los asesinatos que comete el ejército de Israel en Palestina ¿puede profundizar en esa denuncia?

Sí. En Gaza y también en Cisjordania, pero más en Gaza, hay mínimo 65 mil palestinos muertos y asesinados por Israel. La mayoría, la gran mayoría de ellos y el ejército israelí lo dice también, no solamente yo, la mayoría son civiles inocentes. Más o menos 20 mil niños y niñas. Hay familias que no existen más y tengo miedo de que al final haya muchas más de 65 mil, tal vez más de cien mil. 

El discurso público que Israel dice en la prensa y desde la sociedad en general y por supuesto dentro del parlamento, es que no hay inocentes en Palestina, que no hay nadie verdaderamente civil y que todos son terroristas, sino lo son ahora lo son potencialmente y que por eso es legítimo matarlos. 

Israel, bajo este gobierno y con el ejército, ha matado miles y miles de civiles bajo la excusa de ser terroristas, en este punto es que hay similitudes con lo que ocurrió en Colombia. 

– El clima que usted traslada de persecución en Israel ante la denuncia hace también más valeroso el que muchos habitantes de Israel se organicen e intenten romper el silencio. ¿Cómo podría describir usted la capacidad de movilización de lo que aquí llamaríamos como «movimiento popular» en defensa y denuncia de lo que está pasando?

Como marxista tengo que decir que cada sociedad siempre tiene conflictos y contradicciones. Una de las cosas más importantes, desde un análisis marxista, cuando alguien quiere analizar una sociedad, es entender las contradicciones, conflictos, tensiones. 

La sociedad de Israel está muy polarizada. En este momento la minoría, tal vez el 20% está de acuerdo con el gobierno. La mayoría en Israel ahora, dentro de los judíos y dentro de los palestinos que son entre el 20% y el 21% de los ciudadanos, hay polarización. La mayoría ahora está contra de lo que ellos llaman «guerra en Gaza», para mí no es guerra, es genocidio, pero la mayoría de la gente en Israel habla de guerra en Gaza; pero no importa porque la mayoría está en contra. 

Para mí, para mis camaradas palestinos y judíos, para nosotros, cada humano es un valor, cada humano es un mundo si querés y por eso para nosotros es claro que es muy importante terminar con ese genocidio porque la mayoría, la gran mayoría de las víctimas, son los palestinos y no son menos importantes que los israelíes, por eso también está claro que queremos liberar a los rehenes. 

Por la polarización que hay en Israel la mayoría ahora es parte de las manifestaciones, protestas, contra el gobierno, contra la «guerra» y por terminar las atrocidades. También hay un movimiento, más o menos popular, es más complejo, no puedo decir claramente que es un movimiento popular, pero es un movimiento que nosotros como Jadach (la coalición que incluye al Partido Comunista en el parlamento) es parte de eso y hay más o menos 70 organizaciones y movimientos de derechos humanos contra el genocidio y contra la ocupación; parte de este movimiento que se llama «La fraternidad de la paz» que es contraria al genocidio, contra la ocupación y también contra el racismo dentro de Israel y ojalá tengamos más poder y que podamos llamarnos un “movimiento popular”. 

– En este marco de la dificultad para hacer las denuncias, cuando se realizan las movilizaciones ¿son reprimidos?

Dentro de Israel sí, hay mucha violencia por parte de la policía que en realidad no existe, ahora es una milicia en manos del gobierno, tal vez uno de los ministerios más fascistas, el ministro de seguridad nacional, por eso hay mucha violencia de la policía contra las manifestaciones y los manifestantes, especialmente contra los manifestantes palestinos dentro de Israel, contra los judíos también, incluidas las familias de los rehenes. Hay también milicias fascistas con armas en Israel que están esperando órdenes de arriba no sé para qué, tal vez para asesinar gente como yo. Es muy serio, no es un chiste, no soy cínico, es la verdad. 

Muchos han perdidos sus trabajos porque hablaron contra el genocidio, especialmente palestinos, hay un sistema cultural, no solamente político, para callar al disidente. Hubo casos, más que uno dos o tres por ejemplo de los doctores en hospitales que hablaron entre ellos contra la guerra y alguien los escuchó, informó al jefe y perdieron sus trabajos. 

Nosotros sabemos qué tipo de sociedad y régimen es, este sistema trabaja como acá cuando hubo dictadura. Hay persecución, yo personalmente y soy privilegiado como diputado, pero en los últimos dos años me suspendieron casi un año (del Parlamento) por las cosas que hice y dije contra el genocidio. Claro que voy a continuar hablando, luchando. 

Todo es peligroso. Yo no puedo salir de mi casa solo a ningún lugar, menos lugares árabes, solo algunas islas de izquierdistas, pero en general no puedo salir de mi casa solo y es un ejemplo. Con mi amigo y camarada, el número uno de nuestra lista en el parlamento, fuimos juntos hace más o menos dos meses a una manifestación a una ciudad muy cerca de mi casa, a diez minutos y casi nos linchan, la policía estuvo ahí y no hizo nada, no arrestó a nadie. 

– Cuando vimos el intercambio de rehenes veíamos cómo salían las personas que estaban presas en las cárceles de Israel, sumamente deterioradas, casi irreconocibles para sus familias y por el otro lado, veíamos los rehenes que tiene Hamás en condiciones diferentes. Allí se puso luz algo que ocurre hace muchísimo tiempo en las cárceles de Israel y las personas que están allí. ¿Podría explicar cuál es la situación?

Por muchos años, antes de la masacre por Hamás del 7 de octubre había prisioneros administrativos, casi todos palestinos que están en cárcel, a veces por años, sin saber por qué, sin acusación formal, sin juicio y había palestinos que estuvieron en la cárcel bajo este sistema por años. Años que a veces no podían tampoco hablar con abogados. 

En general ahora, en este momento, hay más o menos seis mil prisioneros palestinos en esta situación. Y la mayoría de ellos están también, sino todos, bajo tortura. Incluso con ataques sexuales. Y todos saben sobre eso, todos saben dónde pasa eso. Tengo que decir que la sociedad no tiene ningún interés o dicen que no es la verdad, pero profundamente saben, pero no tienen ningún interés. 

Cuando me sancionaron hace un año más o menos fue porque hablé contra la situación de esos prisioneros en el podio (del parlamento). Está prohibido también y la situación de los rehenes israelíes en manos de Hamás es insoportable y claro que es contra los derechos humanos lo que hicieron contra ellos, pero tenemos que decir la verdad, hay rehenes palestinos también. Porque gente que no tiene juicios y no sabe por qué está ahí, son rehenes, es la definición de los rehenes y hasta ahora, dentro de los prisioneros palestinos, no sé cuántos, pero creo que más o menos 60 en los últimos tres años murieron. Capaz me equivoco sobre los números, pero demasiados murieron en la cárcel por la tortura, por la hambruna, porque no tenían los remedios que a veces necesitan. Debemos decir la verdad sobre esta situación, es muy doloroso para mí decirlo porque es mi país, pero mi obligación, no solamente mi derecho, es luchar por justicia y por arreglar mi sociedad y no voy a callarme. 

– Hablaba al principio sobre las posiciones de los distintos países, se llevó adelante la Asamblea de la ONU, hubo un reconocimiento del Estado de Palestina por parte de países que hasta ahora no se habían pronunciado, también hubo menciones a la situación en Palestina en los discursos de algunos presidentes ¿pudo seguir esas intervenciones? ¿Cuál es su opinión?

No pude escuchar y ver porque estuve en reuniones, pero leí qué dijo por ejemplo Lula Da Silvia y lo saludo. Orsi para mí no dijo que hay genocidio, no dijo que Uruguay tiene que actuar muy claro, no solamente hablar, actuar como pueda contra esta política del gobierno de Israel y claro que lo peor fueron las palabras ignorantes como siempre de Trump.

La mayoría del mundo hoy entiende, incluido los gobiernos que son más amistosos con Israel, que la situación no puede continuar, no solamente el genocidio en Gaza y la limpieza étnica y las atrocidades que hay sino también la ocupación y la masacre que ocurrió el 7 de octubre. Personalmente perdí una amiga muy querida, como una hermana mayor que me escribió desde el cuarto de seguridad de su casa minutos antes que la asesinara Hamás. Pero primero que nada no es algo personal sino de principios, de valores.

La culpa de la masacre y del genocidio ahora y todas las atrocidades son principalmente por la ocupación que existe desde 1967 junto con la prisión y discriminación de los palestinos dentro de Israel desde el año 1948, pero especialmente la ocupación del 67′ es el cáncer con la consecuencia que vimos el 7 de octubre y después. 

Y creo que más y más gobiernos entienden ahora que tenemos que terminar la ocupación, es imposible, es insoportable continuar con esta ocupación. La única solución para los dos pueblos de la tierra, los israelíes y los palestinos, árabes y judíos, hay otros también, pero la mayoría, que son desde el río Jordania y el mar son más o menos el 50% palestinos, 50% judíos. La única posibilidad, la única solución es dividir esta tierra en dos Estados soberanos, independientes, como vecinos buenos. No hay otra posibilidad y para mí, la culpa mayor de que no haya todavía un Estado palestino independiente y que el pueblo palestino todavía no sea libre es, primero que nada, de los gobiernos de Israel y de EEUU. 

– El presidente de Colombia mencionó la cuestión estructural que hay de fondo en esta situación, tanto en el genocidio en Palestina como los otros conflictos en medio oriente. Habló del 1% que acumula la riqueza y el poder y un 99% que padece este intento sistemático por mantener el control económico por parte de esa oligarquía.

Es el sistema capitalista, hay una minoría muy pequeña que controla los recursos, los medios de producción, que gana y acumula capital y la mayoría, más del 90%, que no tiene control, no solamente sobre los medios de producción o recursos, sino tampoco sobre sus propias vidas.

– ¿Cómo ve el futuro?

Hay una frase de Gramsci que me gusta mucho que dice que tenemos que tener el pesimismo intelectual, pero al mismo tiempo el optimismo del corazón. Para mí es un motor. Estoy muy preocupado por el presente y el futuro cercano, estoy seguro de que vamos a ganar en el futuro más lejano. El problema es cuánta gente va a pagar hasta este futuro realizado. 

Pero la lucha sigue, dijo alguien, tenemos que luchar, nada va a venir solo, la lucha es muy importante, necesitamos una lucha global, internacional e internacionalista y la lucha. El conflicto no es entre los israelíes y los palestinos o los judíos y árabes, es entre las fuerzas que hacen el mal y las que fuerzas que quieren justicia. Es la lucha verdadera y es internacional. 

Agradezco a ustedes, acá, el PCU y otras fuerzas en Uruguay, a la sociedad civil y a todo el mundo en América Latina. Fui a Francia y a Italia antes de venir acá. Hay gente y fuerzas muy buenas, muy progresistas, en todo el mundo, tenemos que luchar juntos y vamos a ganar seguro.

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