El senador de la 1001 y el FA, Óscar Andrade, intervino en la interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, en la que se abordó la posición de Uruguay sobre la situación en Venezuela, la decisión de EEUU sobre visas a uruguayos y uruguayas, el viaje oficial a China y los acuerdos, el Tratado de Libre Comercio de la Unión Europea y el Mercosur.
En su intervención, Andrade reivindicó la defensa de la paz y la soberanía y la no intervención, rechazó los insultos de la oposición de derecha y afirmó que la interpelación “no era necesaria” y no contribuyó en nada a una discusión seria y en profundidad.
Andrade señaló que la interpelación propuesta por la oposición no tenía sentido y que los temas planteados en la discusión podrían haberse tratado, como proponía el FA en otro ámbito parlamentario ya que existía la “disposición del cancillera para explicar los resultados de la visita a China, más la discusión del Tratado de Libre Comercio, que a todos nos tiene en este tiempo con muchísima preocupación producto de que la intención es que podamos, de ese tratado, minimizar los impactos negativos sectoriales y amplificar los impactos positivos” y agregó: “ese es un debate del sistema político y del país. Para ese debate todo el mundo sabe que no es necesario una interpelación”.
Afirmó que el objetivo de la interpelación, por “confesión de parte”, fue poner incómodo al FA con la situación de Venezuela.
Ya entrando en el debate, Andrade repasó situaciones de inestabilidad a la interna de algunos de los países latinoamericanos destacando el caso de Ecuador, país sobre el que Amnistía Internacional presentó un informe el año pasado “denunciando desapariciones forzadas y asesinatos”; El Salvador “donde se llevaron puestas todas las instituciones y tiene ese resultado terrible de la duplicación de la pobreza extrema y se violenta el orden constitucional de manera radical”, Perú “en donde en diez meses se asesinaron a 25 trabajadores de la construcción con sicariato en el año 2024” y donde “cada semana uno tiene que ver quién queda de presidente”. En todos estos casos, reflexiona el senador, “si los EEUU invadiera Ecuador militarmente tendríamos un gigantesco problema; si los EEUU invadiera El Salvador y secuestrara al presidente, estaríamos en la necesidad de movilizarnos”.
Para argumentar la postura que el FA promovió para que el senado la hiciese suya, recordó las palabras de Luis Alberto de Herrera en 1946 con respecto a la acción de EEUU sobre México: “fue EEUU quien arrancó medio costillar a México, desde ambas Californias a Texas, que fue EEUU quién despojó autoritariamente a Colombia de Panamá”.
Al mencionar Panamá preguntó si había dictadura en Panamá cuando hace un año el incremento de tropas norteamericana obligó al presidente Murilo a romper el acuerdo de la Ruta de la Seda con China y a firmar un memorando “para decirle que los buques norteamericanos pasan gratis y Trump dice «no me alcanza, el canal es mío». Yo preguntaría, sobre eso ¿tenemos opinión?”
Continuando con su intervención Andrade aseguró que “el drama que estamos viviendo hoy es este de la prepotencia imperial a una escala de agresividad brutal. Yo creo que sí, que el centro debe ser la condena, no un tibio planteo de ‘no estamos de acuerdo’, la condena a niveles de prepotencias de las peores épocas”.
Más adelante leyó la resolución del Consejo de la ONU que Uruguay firmó cuando se produjo la invasión de EEUU a Panamá en momentos en que Noriega era el presidente, sobre el que “nadie duda que Noriega era un dictador y fue agente de la CIA promovido por el imperialismo norteamericano”. Sin embargo, nueve días después de esta invasión la declaración que se aprueba y que Uruguay respalda en la ONU plantea: 1. Deplora profundamente la intervención en Panamá de las FFAA de los EEUU de América que constituye una fragrante violación al derecho internacional y a la independencia, soberanía e integridad territorial de los Estados. 2. Exige el cese inmediato de la intervención y la retirada de Panamá de las FFAA de los EEUU. 3. Exige el pleno respeto y la fiel observancia de la letra y espíritu del tratado Torrijo/Carter (era evidente que el Canal era lo que estaba en el centro). Entre otros puntos y resaltó: “Esto es lo que votó Uruguay en el 89’”
“Tengo acá las actas de la convocatoria al Canciller, todos los partidos respaldaban esto, diciendo que meterse en la interna de Panamá cuando lo están invadiendo a Panamá es inadmisible. Lo primero, lo que hay que jerarquizar, por eso el pronunciamiento va en esta dirección”, explicó.
También destacó la resolución del Parlatino, cuyo miembro interpelante, el legislador nacionalista Juan Martín Rodríguez integra, que establece “El Parlamento latinomericano y caribeño denuncia ante la comunidad internacional la agresión militar perpetrada por el gobierno de los EEUU de América contra Venezuela. Esta agresión viola el derecho internacional, la Carta de Naciones Unidas al atentar contra la soberanía y la jurídica de los Estados mediante el uso de la fuerza. Amenaza la paz y la estabilidad internacional, especialmente en América Latina y pone en riesgo la vida de millones de personas. Este acto dirigido a apropiarse de los recursos naturales de Venezuela coloca bajo amenaza la soberanía de los recursos a cualquier otro Estado de la región. El Parlatino demanda el cese inmediato de la agresión militar”.
“Punto, no hace ninguna referencia a la interna del país agredido” y agregó “¿es que no hay una crisis institucional a la interna de Venezuela? Claramente lo hay, como en muchísimos países de América Latina. Pero en medio de una agresión militar, el Parlatino, en resolución que yo podría firmar hoy (..) prioriza un escenario de riesgo para millones de personas en América Latina y el desplome del orden internacional, que tiene que ver con mucho de lo que viene pasando de antes, por la agresividad de un imperio profundamente racista”, sostuvo.
Más adelante Andrade hizo referencia a la calidad del debate. Antes y durante la intervención se sucedieron una serie de provocaciones tanto en las intervenciones como en interrupciones sin micrófono mientras el senador hacía uso de la palabra.
“Yo no acusé al gobierno anterior de pro Chino cuando trajo la propuesta de un acuerdo comercial, le veíamos poca viablidad por fuera del Mercosur, pero no colocamos el dabte en esos términos”, dijo y agregó que la bancada del FA no iba a aceptar, “porque no corresponde”, puntualizó, “que la interpretación legítima de que la crisis en Venezuela estuvo siempre fogueada por las lógicas geopolíticas de la principal potencia que históricamente ha intervenido en América Latina, que es nuestra interpretación y que por lo tanto la crisis institucional tiene mucho de exportada desde afuera (con un) golpe de Estado en abril del 2002, durante dos días sescuetro del presidente, guarimbas financiadas, bloqueos, que generaron una condición de instabilidad (…) pueda dar pie al insulto, porque no hace al debate político el intercambio desde el insulto y no hace bien a lo que se quiere jerarquizar, que es la necesidad, con diferencias, sí, cómo no, de un intercambio que logre pensar hacia adelante lo mejor para el país”.
“Y en esa lógica – destacó – esta interpelación no ayuda en nada, al contrario, hasta por cómo está presentada, lo que hace esta interpelación es complicar la cancha, porque yo no pienso que (la invitación) a la golpista boliviana a la asunción presidencial en el período pasado (se resolviera) con el insulto. ¡No! Ahora que está juzgada y demás, sería más sencillo. Me parece que ese no es el camino para la discusión de temas de esta sensibilidad”, concluyó.
* Intervención completa aquí:






















