La agresión estadounidense contra un buque mercante en aguas internacionales del mar de Omán, fue respondida este lunes por la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán.
El ataque estadounidense fue catalogado por la Cancillería iraní “como un acto de terrorismo marítimo”, dando lugar a que la fuerza naval de la Guardia Revolucionaria advirtiera “que responderá de manera inmediata y firme ante cualquier nueva provocación militar de Estados Unidos en la región”.
En ese mismo sentido y tomando en cuenta las acciones israelíes en el Líbano, Irán anunció que si Tel Aviv lanzara una ofensiva contra los suburbios del sur de Beirut, atacaría el norte de Israel y sus instalaciones militares.
Según informó la agencia iraní Tasnim, el comandante del Cuartel General «Khatam al-Anbiya» de las Fuerzas Armadas iraníes, Ali Abdollahi, “advirtió a los residentes del norte de Israel que abandonen la zona ante una posible escalada”.
La advertencia iraní se produce, de acuerdo a la agencia TeleSur, luego “que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaran en un comunicado conjunto que ordenaron al ejército atacar los suburbios del sur de Beirut”, decisión que fue anulada luego de un pedido de Estados Unidos donde instaba a Israel a evitar acciones que elevaran la tensión con Teherán.
Según informó el diario El Nuevo Herald, Donald Trump, “habría arremetido este lunes contra el primer ministro, Benjamín Netanyahu, diciéndole que estaba jodidamente loco”, durante una llamada donde discutió la escalada en la ofensiva israelí contra el Líbano.
De acuerdo a la revista Axios, el reproche contra Netanyahu ocurrió “durante una llamada telefónica (…) en la “que el mandatario utilizó expresiones vulgares para manifestar su descontento”, con el accionar de Tel Aviv.
Tras la llamada con Netanyahu, consignó el medio estadounidense y tras “mantener inusuales contactos con Hizbulá, Trump anunció que tanto Israel como el grupo chií se comprometieron a frenar sus ataques”, algo que fue confirmado por el Gobierno libanés, aunque Netanyahu advirtió en redes sociales que reanudaría la ofensiva “si recibe algún ataque del grupo chiíta”.
De acuerdo al Ministerio de Salud libanés, desde que se inició la agresión sionista el pasado 2 de marzo, han muerto tres mil 412 personas, mientras que los heridos suman 10 mil 269.























