105 aniversario del Partido Comunista del Uruguay (PCU), en el Parque de los Aliados. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

“No llores, bobeta, decí que fueron los comunistas”

Por Victoria Alfaro

¿Se acuerdan de esta viñeta de Peloduro?

Pues sí, nuevamente las y los comunistas somos los seres más malvados de la creación. Trump y su acólito, Marco Rubio, vuelven a dedicar sus esfuerzos a atacar no solo a los comunistas, sino a toda la izquierda, a la que califican de terrorista.

La reunión ministerial sobre el “resurgimiento del terrorismo político” fue inaugurada ayer, jueves, por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y, sin lugar a dudas, apunta a Cuba como propiciadora de la “extrema izquierda” en Estados Unidos y en el resto de los países de la región. Con ello se construye una narrativa muy peligrosa que mata dos pájaros de un tiro: por un lado, justifica la represión de grupos políticos afines a la izquierda —donde también cae parte del Partido Demócrata— dentro de su territorio; y, por otro, da continuidad a una política cada vez más agresiva y asfixiante contra Cuba.

“La vasta red de inteligencia e ideológica del régimen cubano contribuyó a formar la extrema izquierda en nuestro país y en nuestro hemisferio”, afirmó Rubio, muy suelto de cuerpo. Esta acción del gobierno de Trump suma un nuevo hito en su estrategia para atacar a Cuba y debería encender todas las luces rojas en nuestra región.

Cuando la narrativa del poder económico y político de Estados Unidos se concentra en construir “argumentos” para justificar una agresión, hay que poner las barbas en remojo.

Ejemplos sobran: las ficticias armas de destrucción masiva en Irak, la construcción de una narrativa permanente en torno al programa nuclear iraní para justificar la presión y la amenaza militar, la demonización de la izquierda en América Latina que sirvió para justificar los golpes de Estado en nuestra región en el marco del Plan Cóndor. Y podríamos seguir.

La diferencia es que ahora Trump y compañía ya no disfrazan su política de agresión: la dicen sin más.

“El terrorismo político de extrema izquierda es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora está experimentando un resurgimiento”, afirmó Rubio, con total desparpajo, en esa reunión con representantes de varios países de nuestro continente y del mundo.

Y agregó que la “naturaleza” de los movimientos de izquierda es ser “resentidos”, “ponzoñosos” o estar “disfrazados de igualdad”. Luego se refirió directamente a los comunistas, diciendo que el “comunismo no suena bien ni siquiera en teoría”.

Al parecer, y con este discurso lo demuestran, les duele —y mucho— que millones de personas alrededor del planeta les hagan frente en las calles y denuncien un accionar cada vez más rapaz contra toda la humanidad. Un accionar que mata a miles de personas todos los días en cada rincón del planeta; que roba, a cara descubierta, los recursos naturales allí donde estén, sin importar nada más que sus propios intereses, ni siquiera los del pueblo estadounidense. No, señor: son los intereses de un pequeño grupo de personas que se autonombró dueño del planeta.

Que nadie se equivoque: van por todos y todas. No van solo contra los comunistas; van contra la humanidad que quiere vivir en paz.

Los defensores del capitalismo salvaje hablan mal de los comunistas. Pues que sigan hablando. Aquí estaremos, siempre defendiendo lo más preciado: la vida, la dignidad y la paz de todos los seres vivos que habitan este pequeño planeta azul llamado Tierra.

Compartí este artículo
Temas