Oscar Andrade, senador de la 1001 y el Frente Amplio (FA) y secretario general del PCU, hizo uso de la palabra en los minutos previos al inicio de la sesión de la cámara alta este 15 de julio en la víspera de conmemorarse los 90 años de la Guerra Civil Española.
Andrade recordó, en la sesión, que el 17 de julio se cumplen 90 años del intento de golpe de Estado largamente preparado contra la República Española encabezado por el general Sanjurjo, exiliado, quien ya había intentado un golpe previo. También señaló el rol de las “potencias fascistas», existiendo documentación que da cuenta de la participación de Mussolini, siendo un factor clave para el triunfo del pronunciamiento del llamado “Movimiento nacional», el aparato político franquista, y colaborando como puente aéreo que transportó el ejército sublevado y franquista, desde Marruecos a España.
“La guerra civil española es un acontecimiento que preanunció la carnicería humana de la Segunda Guerra Mundial, fue un ensayo general del nazismo, tanto que bombardeos a la población civil, algunos emblemáticos e inmortalizados como el Guernica, advirtieron lo que sufriría Europa y el mundo después”, destacó el senador.
También analizó los posicionamientos geopolíticos en torno a este hecho en aquel entonces, al respecto dijo: “La Guerra Civil Española supo de actitudes vergonzantes del movimiento por la no alineación ante la barbarie, de la no intervención del Frente Popular francés, de la presión británica para sostener neutralidad, de la agresividad nazifascista apoyando a Franco, de gobiernos que rompieron rápidamente relaciones con la República y aceleradamente asumieron reconocimiento al horror. Y también supo de solidaridades, de la más alta de ellas, del internacionalismo. Cerca de 40.000 brigadistas participaron de la defensa de la República y de la defensa de España, entre ellas y ellos, decenas de uruguayos, hasta un legislador (del PCU) como el Vasco Lazarraga, legislador de esta casa, participó de la defensa de la República”.
Ernesto Bauer, uno de esos brigadistas (internacionalistas), que llegó a ser capitán de la República, en una entrevista, al ser consultado del por qué estaba en España decía, “de manera muy simple y muy profunda”: “Acá en España estoy defendiendo todo lo que amo y en contra de todo lo que odio”, recordó Andrade.
“Anarquistas, comunistas, socialistas, militantes en defensa de la República decidieron ponerle a la centuria de la que formaron parte en España, como homenaje, el nombre de Julio Cesar Grauert”, asesinado en el marco de la dictadura de Terra”, informó el senador. Grauert fue un reconocido militante estudiantil, co-fundador de la FEUU, diputado batllista. En ese marco se produce el golpe de Terra y es asesinado por la violencia política desatada contra quienes enfrentaron esa dictadura.
“Es bueno tener memoria – señaló Andrade – y hoy quiero recordar ese “No pasarán” que fue emblema de la lucha antifascista. Hubo muchas tragedias; algunas de las primeras medidas que tomó el franquismo fue ir contra los docentes y contra la cultura y quizás uno de esos elementos dramáticos de ir contra la cultura fue el asesinato de Federico García Lorca. (Antonio) Machado lo recordaba así, en su conocido poema “El crimen fue en Granada”:
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen sabed -¡pobre Granada-,
en su Granada…
Muerto cayó Federico,
sangre en la frente y plomo en las entrañas.
Que fue en Granada el crimen,
sabed – pobre Granada – en su Granada.
Se le vio caminar sólo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
-Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque y yunque de las fraguas-.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar,
y el filo a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»
Se le vio caminar…
Labrad amigos,
de piedra y sueño, en la Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!






















