El reclutamiento de niños por parte de grupos criminales en Haití no ha disminuido.
La denuncia fue relizada por Naciones Unidas quien alertó sobre las “consecuencias devastadoras que esta práctica genera para los menores, sus familias y la sociedad en general”.
En dicho país, se señala, “bandas armadas controlan grandes zonas de la capital, Puerto Príncipe, y sus alrededores”, o que trae apaejado el desplazamiento de familias y la restricción del “acceso a las escuelas, la atención sanitaria y los servicios básicos”.
La pobreza, presente cada vez más en familias muy vulnerables, no solo se ha recrudecido, sino que ha conllevado a que cada vez más niños sean reclutados por dichos grupos violentos.
Actualmente, denuncia el organismo internacional, “los pocos servicios de protección infantil (…) están desbordados”, lo que deja a “los menores en situación de riesgo en los barrios controlados por las bandas”.
Se calacula que un total de al menos 26 bandas, se han hecho del control del territorio y “extorsionan violentamente a las comunidades.
Los enfrentamientos entre estos grupos han derivado en que los mismos hagan del reclutamiento de menores una práctica en ascenso, se trata, añade el organismo, de algo que ha dejado de ser esporádico, siendo en muchas zonas un accionar sistemático.
En Haití, donde cerca del 45 % de la población es menor de 18 años, muchos de ellos 2se ven empujados a unirse a las pandillas por el hambre que sufren, la falta de escolarización y la desesperación económica2, en tanto “otros son reclutados por la fuerza o amenazados”.
En los barrios controlados por las pandillas, los menores cumplen funciones de “vigías, mensajeros e informantes”, en tanto otros “participan directamente en enfrentamientos armados, controles de carretera y secuestros para obtener rescate”.
En ese dramático escenario, “las niñas se enfrentan a riesgos aún mayores, como la explotación sexual, la violación y las relaciones forzadas con miembros de las bandas”.
Un nuevo informe publicado por la ONU en Haití demanda “sistemas de protección infantil más sólidos, el restablecimiento del acceso a la educación e iniciativas que impidan el reclutamiento en las comunidades afectadas por las pandillas”.






















