Las declaraciones contra Cuba y su gobierno revolucionario emitidas por el presidente chileno Gabriel Boric, fueron contundentemente respondidas por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez.
“En un escenario donde América Latina y el Caribe está siendo agredida y amenazada por Estados Unidos”, escribió el canciller cubano, “algún gobernante de la región prefiere criticar a Cuba”.
Para Rodríguez, estas declaraciones constituyen, por parte de Boric, un “oportunismo político” y no “un acto de coherencia ni de valentía”.
El mandatario chileno, agregó el alto funcionario cubano, “dilapidó su tiempo. Sus errores e inconsecuencias entregaron su país a la extrema derecha neofascista” y añadió, “quizás sin quererlo (…) sirve a los deseos del imperialismo de dividir e imponer su dominio sobre nuestros pueblos”.
Al hacerlo, subrayó, “relega su propia historia, la de sus mártires y su pueblo”.






















