En Paraguay existe un «copamiento de las instituciones públicas».
La afirmación fue realizada por la politóloga Katia Gorostiaga quien consultada por la agencia Sputnik se refirió a las denuncias de favoritismo en el Congreso paraguayo y los resultados que sobre ello han tenido la promulgación, por parte del presidente Santiago Peña de una ley contra el conflicto de interés.
Las enmiendas promulgadas por Peña, se producen, de acuerdo a la agencia de noticias, “en medio de una ola de denuncias por nepotismo sobre distintas autoridades, en especial dentro del poder legislativo”.
Las enmiendas promulgadas por el mandatario a ley de antinepotismo, han denunciado organizaciones de la sociedad civil “otorga impunidad a quienes incumplan la norma, ya que elimina la obligatoriedad de declarar nexos familiares en cargos públicos o mediante contratos con el Estado”.
El nepotismo, consideró la abogada y politóloga Katia Gorostiaga Guggiari «es una práctica sumamente recurrente en Paraguay y existe hace muchos años». Gorostiaga explicó que aunque existe una ley “que establece que todos los ingresos a la función pública tienen que ser a través de concursos públicos de oposición», en la realidad ello no se cumple.
Para ejemplificar la situación, Gorostiaga Guggiari recordó “que desde el 2008 solamente siete cargos habían sido concursados. El resto de la Administración pública había entrado por contactos, por intereses, a través de familiares y demás».
Esta situación, denunció, ha permitido que “senadores y diputados han nombrado a sus hijos, sobrinos, esposa, entre otros, en cargos que no son efectivamente de confianza. Pero, además, en cargos para los cuales estas personas no están preparadas. Y en su mayoría, con salarios altísimos para lo que es el nivel de ingresos en este país».
Entre los casos existentes, dijo la experta paraguaya se encuentra el de “la hija del vicepresidente Pedro Alliana, quien es asesora de la Cámara de Diputados con un sueldo de 18 millones de guaraníes (2.470 dólares) y acaba de recibirse de la universidad».
De acuerdo a la analista, “desde el inicio de su mandato, Santiago Peña y el Partido Colorado están buscando un copamiento de todos los poderes del Estado”, lo que se corresponde con un accionar de “pago de favores y con un asistencialismo a los parientes de los políticos».
«¿Quién le dice a Alliana que su hija no está capacitada, siendo el vicepresidente de la república?», se preguntó Gorostiaga Guggiari.
La práctica, sentenció la politóloga beneficia, en primer lugar, al sector del Partido Colorado que responde al expresidente Horacio Cartes (2013-2018), padrino político de Peña. Según describió, la experta consideró que no era justamente el nepotismo “el peor de los flagelos de la Administración pública paraguaya”.
Existen, agregó, «cuestiones peores a nivel de la institucionalidad propia del país y su seguridad jurídica».
Para Gorostiaga Guggiari «el copamiento de las instituciones de poder efectivo” durante la actual administración “es impresionante».
«La gente está cansada de esto, pero este tema en particular no tiene el nivel de fuerza para contrarrestar el poder que tiene la ANR hoy en día», enfatizó y concluyó afirmando que «los que sí están denunciando permanentemente estas cosas son los medios de prensa, que además de sacar a la luz los casos, está haciendo un control casi diario de estos nepobabies como les llaman».























