Bandera de Cuba en La Habana. Foto: Santiago Mazzarovich/adhocFotos. 20081210 día Santiago Mazzarovich/adhocFotos

Cuba: Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó plan económico para 2026

“La economía cubana continúo en 2025 en un escenario de economía de guerra”.

El debate en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) de Cuba, sobre la situación de la economía en 2025 y las propuestas y perspectivas del 2026, contó con una intervención del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien se refirió críticamente el estado actual de la economía de la isla y lo atribuyó a la “acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo”.

A renglón seguido indicó que “no hay espacio para la administración resignada de la crisis”, y resaltó la necesidad de actuar “con sentido de urgencia, serenidad, realismo y compromiso”.

Por su parte, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, fue el encargado de presentar el Plan económico para 2026, y lo hizo partiendo de que la economía cubana continuó en 2025 en un “escenario de economía de guerra”, agravado por el efecto combinado y acumulado de factores externos e internos.

Como una seña más de la relevancia de la discusión, el general de Ejército Raúl Castro Ruz asistió al VI Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su X Legislatura, que se realizó este jueves.

Como señalábamos, el presidente de la República y también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel, subrayó críticamente el estado actual de la economía nacional, “acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo”.

Aseguró, sin embargo, que “no hay espacio para la administración resignada de la crisis”, y resaltó las capacidades, especialmente de la Asamblea Nacional, para enfrentar el momento “con sentido de urgencia, serenidad, realismo y compromiso”.

Sobre el Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía -presentado por el Primer Ministro y debatido por el Parlamento-, afirmó que “no puede seguir siendo un documento de referencia: tiene que convertirse en la hoja de ruta obligatoria de todos los organismos, empresas y territorios”.

Reclamó que ante cada problema “complejo de la realidad nacional” la respuesta sea «mayor creatividad, mayor disciplina, mayor control y una lucha sin cuartel contra los lastres que nos frenan: la burocracia, la indolencia y la corrupción».

Díaz Canel recordó que el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en su más reciente Pleno, dejó establecido un método de trabajo: “Estabilización macroeconómica, corrección de distorsiones y reimpulso productivo, no como consignas, sino como sistema de decisiones concretas, con plazos y responsables”.

Sobre la estabilidad macroeconómica, el jefe de Estado afirmó que “no es un lujo tecnocrático; es condición para que el salario valga, para que el mercado funcione, no para sí mismo, sino para garantizar una política social sostenible”.

Acerca del Plan de la Economía para 2026, dijo que es un plan de ofensiva y reajuste; pero no un ajuste técnico: “es una necesidad revolucionaria para perfeccionar el socialismo en construcción, hacerlo más próspero, sostenible y justo.

Sobre las acciones del gobierno de Estados Unidos, al que siguió calificando como “el peligro mayor”, subrayó la agresión económica incesante contra Cuba, y en el marco regional, condenó la hostilidad contra Venezuela, resultado de una doctrina que pretende imponer la voluntad arbitraria y el dominio mediante amenazas, coerción e incluso la agresión directa.

En la sesión fueron presentados, debatidos y aprobados el Plan de la Economía y la Ley del Presupuesto del Estado para el año 2026. También se aprobó la Ley General de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Cuba continuó en 2025 en un escenario de economía de guerra

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, presentó el Plan económico para 2026, partiendo de que la economía cubana continuó en 2025 en un “escenario de economía de guerra”, agravado por el efecto combinado y acumulado de factores externos e internos.

Destacó que “los efectos nocivos del bloqueo económico, comercial, financiero recrudecidos se contrastan más que nunca en todas las esferas de la economía y la sociedad cubana”.

Ante esta situación, dijo Alonso Vázquez, el principio rector del Plan es que “no es posible proyectar mayores gastos que los ingresos que genera la economía”. Admitió que las demandas de las entidades superan las capacidades reales en divisas, alimentos y portadores energéticos, proyectándose un déficit que no es posible afrontar con las fuentes proyectadas.

Por ello, el Plan de 2026 es una variante de ajuste para reducir el déficit a un nivel manejable. “Reconociendo que este no es el plan deseado, sino el posible en las condiciones actuales, es un plan mínimo” que requiere movilizar todas las reservas productivas del país, afirmó.

Objetivos priorizados para la recuperación

El plan actual se alinea al Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 y define los siguientes objetivos clave:

Estabilización macroeconómica y reducción de desequilibrios.

Incrementar los ingresos externos en divisa.

Aumentar la producción nacional, con énfasis en alimentos y sustitución de importaciones.

Transformar la empresa estatal e integrar a los demás actores económicos.

Consolidar la descentralización territorial.

Fortalecer la defensa y el orden interior.

Garantizar políticas sociales para reducir desigualdades.

Recuperar el Sistema Eléctrico Nacional y acelerar las fuentes renovables de energía.

Impulsar la ciencia, tecnología, innovación y la transformación digital.

Proyecciones clave en cifras.

Metas cuantitativas del Plan:

Exportaciones totales: Se proyectan en 9 969 millones de dólares (un incremento de 1 122 millones sobre 2025).

Exportaciones de bienes: 2 530 millones de USD (+765 millones).

Exportaciones de servicios: 7 438 millones de USD (+357 millones).

Turismo: Se planifica recibir 2,2 millones de visitantes (15,8 % más que el estimado de 2025).

Importaciones: Se concentran en combustibles y alimentos. El presupuesto para alimentos es 288 millones de dólares superior al de 2025.

Actores no estatales: Proyectan exportar 40 millones de USD e importar 2 600 millones, una estructura que, según el Ministro, “debemos revertir con prioridad”.

Generación eléctrica: Será de 18 606 GWh (+2 688 GWh). Las fuentes renovables aportarán 2 461 GWh, llegando al 13 % de la matriz.

Azúcar: Producción de 295 000 toneladas de azúcar crudo y 15 000 de refino. Se planea exportar 30 000 toneladas.

Transporte: Carga a mover: 30,45 millones de toneladas (+31%). Pasajeros: 923,6 millones (+67,4 millones).

Circulación mercantil minorista: 252 679 millones de pesos (crece solo 1,3 %).

Inversiones: Presupuesto total de 173 662 millones de pesos. El 67 % va a sectores priorizados.

Medidas y sectores estratégicos

Entre las medidas tomadas Alonso Vázquez destacó el autofinanciamiento en divisas, consolidándose un esquema para empresas exportadoras o que sustituyen importaciones, con autonomía requerida para la gestión. Su contribución a la Caja Central debe ser creciente.

Mercado cambiario: La implementación del nuevo mecanismo de gestión y asignación de divisas, la dolarización parcial y la transformación del mercado cambiario buscan incrementar ingresos externos con impactos positivos en la balanza de pagos.

La prioridad máxima para 2026, dijo el titular de Economía, es la recuperación del turismo y los rubros exportables tradicionales, el incremento de ingresos por servicios profesionales, y la atracción de mayor inversión extranjera, remesas y financiamiento.

En cuanto al Sistema Eléctrico, afirmó, “sigue siendo una prioridad”. Se priorizan el sostenimiento de las plantas térmicas y nuevas capacidades en renovables.

De las importaciones, argumentó se declara “imprescindible” cambiar su estructura para favorecer materias primas e insumos productivos, y reducir la importación de productos terminados. Además, destacó el papel de los encadenamientos productivos.

Inversiones y ámbito social.

El plan de inversiones de 173 662 millones de pesos se concentra en:

Producción de alimentos (programas agrícolas, forestales, pecuarios y modernización de la industria).

Sostenimiento y nuevas capacidades en el sistema eléctrico.

Programa de turismo (terminación y reparación de habitaciones).

Programa hidráulico (cambio de matriz energética en bombeo, redes, medidores).

Terminación de 1 370 viviendas estatales e inicio de otras 3 790.

Sector de la biotecnología y salud pública (bioplaguicidas, biofertilizantes, productos inyectables).

Telecomunicaciones, aeronáutica, prensa y tanqueros de combustible.

En la esfera social, se respalda el nivel de actividad “en correspondencia con las posibilidades”, priorizando el cuadro básico de medicamentos y otros productos para la Salud Pública en niveles superiores a 2025.

(Tomado de Granma)

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