Haciendo uso de las redes sociales y en lo que ha sido definido como “una carrera contrarreloj” por la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), “los elementos que buscan sabotear las elecciones de diputados a la Asamblea Nacional de Vietnam de la XVI Legislatura y de los Consejos Populares para el período 2026–2031 no escatiman maniobras para cumplir su objetivo de difundir información malintencionada (…) recurriendo a formas de incitación indirecta”.
Tras constatarse que la “distorsión directa de los resultados de la votación, la invención de supuestas manipulaciones en la selección de personal, la difamación de candidatos destacados o la presentación de denuncias falsas ya no producen el efecto deseado”, los elementos contrarrevolucionarios han variado su estrategia de sabotaje “evolucionado hacia métodos indirectos, aunque siempre bajo los mismos principios de manipulación informativa”.
De acuerdo a la agencia de noticias, “uno de los recursos más utilizados consiste en multiplicar rumores”.
“Si antes del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam”, detalla el medio de prensa, “las fuerzas hostiles dirigían sus ataques directamente contra la reputación personal de cuadros incluidos en la planificación de altos cargos, en vísperas de las elecciones legislativas recurren a una táctica distinta: hablar de A para apuntar a B”.
Estos elementos difunden en redes sociales, entre otras cosas, “informaciones sobre retrasos en grandes proyectos de infraestructura de transporte”, para ello sus difusores “aparentan preocupación por posibles pérdidas del presupuesto estatal”, insinuando, de forma tendenciosa, “interrogantes sobre supuestas responsabilidades políticas o favoritismos hacia empresas allegadas al poder, con el objetivo de sembrar dudas sobre decisiones estratégicas del país”.
Por su importancia política, tanto Hanoi, como “sus principales dirigentes (…) se convierten en blanco de rumores malintencionados, difundiéndose para ello “versiones según las cuales determinados responsables habrían sido promovidos no por su capacidad, ética o trayectoria, sino por supuestas relaciones personales con figuras influyentes”.
Otro de los blancos de estas campañas de tergiversación, agrega el medio de prensa, son las fuerzas armadas.
Sobre ellas, “en los últimos días han circulado en redes sociales rumores y noticias completamente falsas sobre supuestas tensiones entre estas instituciones o sobre la transferencia de personal militar al puesto de la administración de una ciudad importante, con el propósito de suscitar polémicas acerca de una supuesta “militarización” del aparato civil”.
Los mismos actores de estas campañas “intentan además presentar de forma simplista la idea de un supuesto nepotismo sistémico”, amparándose “en coincidencias de nombres entre dirigentes y funcionarios de menor rango para construir narrativas ficticias sobre relaciones familiares y privilegios inexistentes”.
Esta “proliferación de rumores y noticias falsas antes del 15 de marzo”, denuncia VNA, “responde al intento deliberado de las fuerzas hostiles de crear confusión, disminuir el interés de la población por sus derechos y responsabilidades como electores o inducir percepciones negativas sobre el día de las elecciones”.
Por ello, se añade, es relevante trabajar para desarrollar entre los ciudadanos “una conciencia sólida, un conocimiento amplio y un criterio claro” como “la mejor defensa frente a la desinformación”.























