Volante clandestino de la CNT por el 1º de mayo del 80, tomado de los archivos de inteligencia policial.

En defensa del 1° de Mayo

Gabriel Mazzarovich

Así como forzando la Constitución la coalición de derecha en el gobierno votó una Ley de Urgente Consideración que solo contiene las urgencias de los sectores del poder en su proyecto de ajuste neoliberal, las intenciones refundacionales se multiplican y siguen sin atender, en lo más mínimo, las verdaderas urgencias de nuestro pueblo: ahora quieren cambiar de fecha el 1° de Mayo.

En la Cámara de Diputados está en discusión un proyecto de ley de la diputada del Partido Nacional, Alexandra Inzaurralde, que propone cambiar de día del 1° de Mayo si cae domingo. Las consideraciones del proyecto de ley, a todas luces urgente y sustantivo para las grandes mayorías nacionales, son por demás elocuentes. La legisladora blanca dijo que “lo que se busca es que el trabajador tenga esa recompensa y premio adicional. Lo que estamos buscando rescatar es que este es un día pensado para el regocijo del trabajador y su familia. Al día de hoy las personas que no trabajan un domingo son las afectadas si un 1º de mayo cae domingo”.

Es muy claro que la legisladora blanca no tiene idea de la dimensión del 1° de Mayo, de su historia, de su significado profundo, en el mundo y también en nuestro país. El 1° de Mayo hace relativamente poco que es un feriado no laborable y pago, lo que implica un reconocimiento estatal a una fecha de enorme significado para las y los trabajadores y para la humanidad toda.

No es “un día de regocijo” ni lo reivindicamos para cobrar doble, conquista lograda con lucha de décadas, además, es un día de lucha y de homenaje a los mártires de Chicago y a las y los mártires obreras y obreros de toda la historia.

Hagamos un poco de historia, breve, para que la diputada Inzaurralde y quienes respaldan su proyecto entiendan el disparate que están proponiendo. El 1° de Mayo de 1886, una manifestación obrera en Chicago, EEUU, enfrenta una brutal provocación de las patronales y de la policía. Hay muchos muertos, bombas, represión. Detienen y condenan a muerte a 8 militantes sindicales, anarquistas: August Spies, George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons y Oscar Neeb. Su juicio, como pocas veces, mostró el carácter de clase del Estado, el odio atávico a la organización de los oprimidos y la utilización despiadada del aparato judicial para el disciplinamiento social. También el poder enorme de la dignidad de quienes luchan. El reclamo por el que fueron condenados era que la jornada de trabajo fuera de 8 horas, y no hasta de 18, como querían y siguen queriendo las patronales más de un siglo después, aunque ahora lo disfracen de “flexibilidad laboral”. Cuatro años después, en 1890, un Congreso Internacional de Trabajadores decide que el 1° de Mayo sea un día de huelga mundial. Ese año, solamente se pudo conmemorar, en medio de una brutal represión, en 11 países, uno de ellos fue nuestro Uruguay.  El 1° de Mayo es la primera fecha universal no religiosa de la historia de la humanidad y la conquistamos con lucha. La decidieron las y los trabajadores con su combatividad y compromiso, enfrentando represión, balas, persecución y cárcel, consiguieron que fuera reconocida, muchos años después, de forma oficial. Y no en todo el mundo. EEUU no lo conmemora y Canadá tampoco. 

En Uruguay hace 131 años que las y los trabajadores, junto con nuestro pueblo, conmemoramos el 1° de Mayo en forma ininterrumpida. En democracia o en dictadura, con libertades o enfrentando la represión, el movimiento sindical, rodeado del movimiento popular, sale a la calle a conmemorar el 1° de Mayo.

El 1° de Mayo siempre ha sido central para plantear la perspectiva de las y los trabajadores en la realidad nacional. Hay algunos inolvidables: el de 1966, previo al congreso de unificación y anuncio de la creación de la CNT; el de 1973, reafirmando la decisión de enfrentar con una huelga general un golpe de Estado; el de 1980, cuando la dictadura quiso trasladarlo como feriado para el 5 de mayo y se resistió en todo el país, anunciado el NO a la constitución fascista; el de 1983, que inició la ofensiva de masas para derrotar a la dictadura; el de 1984, más grande aún que el anterior, confirmando el papel central de los trabajadores en la reconquista democrática. En esa lista hay que incluir, obligatoriamente el del año pasado, el 2020 y el de este 2021, cuando en medio de la pandemia se realizaron igualmente movilizaciones enormes en todo el país.

Toda esa historia, de más de un siglo en nuestro país, se pretende cambiar de un plumazo, por consideraciones monetarias. 

Hay que reiterar, que, como ya lo dijimos, no es la primera vez que se intenta cambiar de fecha el 1° de Mayo. Salvando las diferencias, que no son menores, no somos tontos, hay que recordar el antecedente del intento de la dictadura fascista de cambiar de fecha el 1° de Mayo de 1980. Solo ese antecedente debería hacer que por pudor republicano la diputada blanca retirara su infeliz iniciativa.

La postura del PIT-CNT

El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, reunido en el día de la fecha, analizando el proyecto de Ley sobre la conmemoración del 1° de Mayo, expresa lo siguiente:  El 1° de Mayo para nosotros los trabajadores y trabajadora no es una fecha más, no es un feriado más en el calendario. Tampoco es una fecha de celebración como algunos lo quieren graficar. Es un día de lucha internacional de la clase trabajadora. Es una fecha de reflexión que recuerda los sucesos acaecidos en Chicago, en el año 1886, en el marco de las luchas obreras en reclamo de la jornada laboral de 8 horas. Si bien la Ley establece que el 1° de Mayo es un feriado pago no laborable, y que está bien que así sea, para nosotros tampoco pasa por una lógica economicista. Para nosotros es una cuestión de principios, no negociable, donde los trabajadores y trabajadoras organizadas, además, planteamos públicamente nuestras evaluaciones, nuestros análisis de coyuntura y nuestras perspectivas en el marco de nuestra plataforma reivindicativa que busca más y mejores condiciones de trabajo, salarios dignos, calidad de vida y profundización de los derechos. No es la primera vez, aunque con diferentes motivos y en diferentes épocas, que se intenta cambiar nuestro día. Ante esos intentos siempre actuamos coherentemente y fieles a nuestros principios. Es por ello que nos manifestamos en contra del proyecto de Ley que plantea el corrimiento para el día lunes en caso que el 1° de Mayo caiga un domingo”.

El presidente del PIT-CNT, Marcelo Abala, se refirió en estos términos en su cuenta de Twitter a la iniciativa:  El 1/5/1980 la dictadura fascista pretendió cambiar la fecha del 1° de mayo. La UNTMRA paró más de 40 empresas, el SUNCA hizo otro tanto. Ese día asesinaron a Jorge Reyes obrero de la automotriz Nordex. El 1° de mayo no se toca. Ni antes ni ahora”.

El 1° de Mayo de 1980

Para dar una idea de la dimensión que tiene para las y los trabajadores uruguayos el 1° de Mayo, transcribimos el capitulo que refiere al 1° de Mayo de 1980, del folleto “Hace 30 años el pueblo impidió el fraude y dijo NO”, dedicado a los 30 años del NO, que escribí junto al historiador Universindo Rodríguez para el PIT-CNT.

“El 1 de mayo de 1980 Indudablemente, el hecho político más importante de 1980 fue el plebiscito, pero ocurrieron muchas cosas ese año en nuestro país.

Lo sucedido el 1 de mayo de 1980, es de enorme trascendencia, porque sistemáticamente se lo pretende ignorar, y también, porque muestra que las organizaciones populares estuvieron al frente de la resistencia contra la dictadura y el precio que pagaron por ello.

En 1980, la dictadura decide trasladar el 1° de mayo y pasarlo para el 5 de mayo. Más allá de lo anecdótico de que la dictadura en su intento por golpear a la celebración del día internacional de los trabajadores haya pasado la fecha al natalicio de Carlos Marx, los trabajadores organizados responden y lo transforman en una movilización antidictatorial.

Los años anteriores se habían realizado asambleas y volanteadas, la dictadura no quería movilización de ninguna especie en el año del plebiscito y decidió correr la fecha, amparándose en un decreto sobre feriados laborales.

Se realizan volanteadas y pintadas llamando a defender el 1° de mayo, “por amnistía, libertades, salario y democracia”. La CNT clandestina y los gremios convocaron a no concurrir a trabajar el 1° de mayo. AEBU envía una carta abierta al Ministro de Trabajo de la dictadura que es reproducida en algunos medios y leída en los centros de trabajo. El Sunca emite un boletín que se lee en decenas de obras.

La dictadura lanza la represión, patrullas militares y policiales recorren las calles, se vigilan los centros de trabajo y de estudio, se detiene a referentes sindicales de varios gremios.

Informes de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía citados en el libro “Albañiles, esos obreros del andamio”, dan cuenta que hubo pintadas en José Llupes y Freitas (Por trabajo, salario, Libertad o Muerte. Viva la CNT); volanteada y pintada en 18 de Julio y Acevedo Díaz, “Viva el 1 de Mayo. No a la dictadura. Viva la CNT); Zabala y Sarandí; Carlos Tellier y Real (Por salarios y NO a la dictadura, Sindicato del Cuero-CNT); en Carlos María Gutiérrez 2185 (CNT: libertad para los presos políticos); en una obra de la construcción en San José 1035 (CNT Sunca: por la lucha de los trabajadores); en 18 de Julio y Ejido (Viva el 1 de mayo); José Llupes e Itapé (CNT por reclamos salariales), Timote y Victoria (CNT reclamos salariales); Aparicio Saravia y Coronel Raíz (CNT por la unidad de los trabajadores); en el muro exterior del Liceo Bauzá (CNT. 1 de mayo de lucha por salarios y amnistía) y Rivera y Colombes (CNT contra la Ley Sindical).

Todas las acciones clandestinas eran arriesgadas y como se ve vigiladas, pero algunas reflejan la audacia de los militantes. Inteligencia policial da cuenta de una pintada en el primer piso de la Intendencia Municipal de Montevideo (CNT: Viva el 1 de mayo); otra en la Asociación Española, que queda nada menos que frente al SID y otra en la Tribuna Colombes del Estadio Centenario (CNT. Resistencia a la dictadura).

La propia Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía constata ausentismo de entre 70 y 90% en decenas de centros de trabajo, textiles, tabacaleros y fundamentalmente en la construcción.

Un informe de Inteligencia Policial reconoce que “del total de 75 obras de la construcción existentes en las seccionales 2da.y 10ma, se constató en el 20% ausencia total del personal”.

Se realizan movilizaciones en Alpargatas, los bancarios pararon entre 2 y 5 minutos en varias sucursales, paró la metalúrgica CIR, la tabacalera Mailhos, la pesquera Urumar, la textil La Mundial, la química Agromax y la papelera Ipusa en Pando, entre muchos otros centros de trabajo.

Las paralizaciones de diversas modalidades se constatan en más de 50 fábricas y talleres metalúrgicos, frigoríficos, calzado, curtiembres, Funsa, la salud, la aguja, Ancap y UTE.

El 1 de mayo se realiza una misa en la iglesia de San Antonio en Canelones 1660, inteligencia policial concurrió y en su informe señala que “el servicio fue concelebrado por varios sacerdotes de las parroquias que conforman la Zona Pastoral 1”, agrega que “se constató la presencia de militantes del PDC, PS, PC, UJC, Libertades Vigiladas, representantes sindicales de bancarios y de ASU”.

También se realizaron misas en parroquias de Paso Molino, La Comercial y Aguada. Las movilizaciones se extienden a facultades y liceos. Se realizan actividades solidarias con canto popular y encuentros en varias cooperativas de Fucvam.

La movilización, aún bajo la represión más brutal fue de tal magnitud que el jefe de Inteligencia Policial, el inspector Víctor Castiglioni, sugirió que se ordenara a todas las dependencias policiales del país un relevamiento de todos los centros de trabajo, para ver el apoyo que había tenido la paralización y de esa manera medir “la influencia que todavía tienen la CNT y el PC”.

El 1 de mayo es asesinado a balazos el obrero metalúrgico Jorge Reyes frente a Nordex, en la calle Cuareim. Son detenidos decenas de dirigentes sindicales y también son muchos los despidos.

Decenas de dirigentes sindicales son torturados en la Compañía de Contrainformación del Ejército, luego llevados al centro clandestino de La Tablada donde continúan las torturas.

El objetivo era ubicar los mimeógrafos y desmantelar el aparato de propaganda clandestino del Sunca. Son procesados por la Justicia Militar y llevados al Penal de Libertad los dirigentes del Sunca Gerardo Riet, Juan Manuel Priegue, Jesús Luis Perdomo y Víctor Manuel Azcurra. También fueron procesados por cooperar en la edición de “La Voz del Sunca” Carlos Cunha y Gastón Sica y detenido Héctor Araújo, en ese momento secretario general del Sunca.

A consecuencia de la lucha de ese 1 de mayo también fueron detenidos Alberto Papich y Mario Caballero por “incitación al paro en una sucursal del BROU”; Héctor Beiro “por actitud sospechosa” cerca de una pintada en Sayago; Juan Barabaruk, Juan Pedro Ciganda, Guillermo Alvarez y Milton Antognazza “por boletín de Aebu” y Héctor Galeano y José Luis Cogorno “por organización de la misa del 1º de mayo”.

Se desarrollan también numerosas acciones, aun insuficientemente documentadas, en todo el interior del país. El desarrollo de la resistencia tuvo, tiene y tendrá una dimensión nacional”.

Volante clandestino de la CNT por el 1º de mayo del 80, tomado de los archivos de inteligencia policial.

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