“Están destruyendo la caja de ANCAP”

Walter Sosa, rechazó señalamientos por TV de Lacalle Pou: “Lo que dijo el presidente no es verdad”.
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En diálogo con EL POPULAR, Walter Sosa, director de ANCAP en representación del Frente Amplio, reiteró su preocupación por la situación de la petrolera estatal, dijo que “no puede cubrir ni el costo del crudo, es increíble”.

Sosa responsabilizó a la política económica del gobierno de esta situación y dijo que se golpea a ANCAP y a la población y “el Poder Ejecutivo recauda más y los privados mantienen sus ganancias, el único que pierde es ANCAP”.

Sosa rechazó la afirmación del presidente Luis Lacalle Pou en una entrevista de televisión indicando que él había votado a favor de aumentar los precios de los combustibles. El director frenteamplista dijo que “no es verdad” y recordó que “a partir de la LUC quien fija los precios es el Poder Ejecutivo”.

 

-Desde hace un tiempo largo ha manifestado su preocupación por ANCAP. ¿Desde el punto de visto económico cuál es su situación?

Es muy preocupante. Desde que asumió el actual Gobierno adoptó una serie de decisiones que han deteriorado la empresa. Una de ellas fue el significativo aumento de la cotización del dólar durante el año 2020, moneda con la que se paga el porcentaje mayor de los costos de ANCAP, entre ellos la compra del crudo. El acumulado anual por esta causa resultó en una pérdida financiera al cierre del 2020, por este concepto, de $U 2.340 millones.

Otras medidas fueron los dos aumentos del impuesto IMESI, con el que se gravan las naftas, que decretó este gobierno en menos de un año, lo que ocasionó una pérdida acumulada adicional de $U 2.759 millones, ya que ANCAP tuvo que absorber esos aumentos.  Aquí el Gobierno tuvo la oportunidad de que este monto de dinero se destinara para bajar los precios de los combustibles, pero prefirió aumentar su recaudación.

El proceso de destrucción de la caja de ANCAP comenzó desde que asumió el Gobierno. Al comienzo del 2020 contábamos con una disponibilidad de 193 millones de dólares, que dejó la anterior Administración, y al final del mismo año la misma fue de 108 millones de dólares. El flujo de fondos previsto para el correr del 2021 nos indica que terminaríamos con una caja negativa, si no ocurre ningún cambio. La proyección es que de no cambiar nada la destrucción de la caja al final del 2021 será de 210 millones de dólares.

A partir de febrero de 2021 a ANCAP le está ingresando por la venta de los combustibles menos que los precios de paridad de importación. Estos son una referencia internacional para comparar como están los precios de ANCAP con respecto a los mismos. Esto quiere decir, que si se desmonopolizara la importación de combustibles ningún importador traería combustibles al país para venderlo a los precios de ANCAP.

Por otro lado, el ingreso ponderado para ANCAP por la venta de sus diferentes combustibles no está cubriendo el costo del crudo. Esto es brutal. ANCAP no puede cubrir ni siquiera los costos variables. Es como si un carnicero vendiera un kilo de chorizos a un precio menor a lo que cuesta un kilo de cerdo en pie. Es insostenible.

Si ANCAP fuera una empresa privada no vendería ni un litro de combustible en el país. Trataría de exportar todo. Esto demuestra la importancia de las empresas públicas del Estado.

Para evitar esto estamos lamentablemente aumentando el endeudamiento, obligados por las circunstancias. El 25 de marzo de este año ANCAP solicitó autorización al Poder Ejecutivo para aumentar su endeudamiento por hasta 40 millones de dólares. Y el pasado 31 de mayo solicitó nuevamente aumentar el endeudamiento por hasta 100 millones de dólares más. Estos endeudamientos fueron fundamentados porque la proyección de flujo de fondos indica que no se generan fondos propios suficientes para cubrir las obligaciones operativas, de inversión y financiamiento. No podemos tener en caja menos de lo que sale la importación mensual de un millón de barriles de crudo. Es decir, hoy no deberíamos tener en caja menos de 70 millones de dólares, aproximadamente.

 

-¿El incremento del precio internacional del crudo cómo está incidiendo?

Incide mucho. En el precio del crudo y en los precios de los refinados si quisiéramos importar. Pero lo que no dice el Poder Ejecutivo es que las administraciones anteriores tuvieron que afrontar precios del crudo durante períodos prolongados, de varios años, por encima de los 100 dólares el barril de crudo y realizaron las inversiones más importantes de ANCAP. Hoy el precio del barril de crudo es menor a esos valores y con inversiones notoriamente inferiores, casi para mantener exclusivamente. La razón principal del deterioro es la gestión macroeconómica del Gobierno. Desde ANCAP los técnicos y los trabajadores realizan un esfuerzo extraordinario para sostener la empresa. 

 

-¿Cómo se resuelve este problema?

Procurando aumentar los ingresos propios. Ahora, eso no quiere decir que lo tenga que pagar la población necesariamente. Pongo un ejemplo para que se comprenda. Por cada litro de nafta super que el cliente paga a $U 58,35 a ANCAP le ingresan $U 20, 825. El 48 % de lo que paga el cliente lo recibe el Ministerio de Economía y Finanzas, a través de la DGI, por impuesto IMESI. Este impuesto, como dije, subió en plena pandemia dos veces en menos de un año y en el ajuste de precios de diciembre pasado también aumentó la recaudación por IMESI y por IVA. Es increíble. No solo el MEF no disminuyó la recaudación, sino que la aumentó. 

Por otro lado, el sector privado que participa en la distribución secundaria no realiza tampoco ningún esfuerzo porque a los precios de ANCAP le suman sus márgenes de ganancia. El único que pierde es que el produce: ANCAP.

 

“Lo que dijo el presidente no es verdad”

 

-El Presidente de la República dijo el pasado 1 de junio, en una entrevista de televisión, que la oposición en ANCAP propuso aumentar los precios al consumidor final. Tú has reclamado una rectificación pública. ¿Es verdad o mentira lo que dijo el presidente?

 

Lo que afirmó el Presidente y luego el Director Durand no solo no es verdad, sino que es sorprendente. A partir de la Ley de Urgente Consideración, en su artículo 235 se establece que el precio a los consumidores finales (precio máximo) lo determina exclusivamente el Poder Ejecutivo. ANCAP solo debe elevar al Poder Ejecutivo en forma fundamentada a través de un informe preceptivo cuáles son sus necesidades de ingresos. Luego, el Poder Ejecutivo con el informe también de la URSEA, define cuales son los ingresos que tendrá ANCAP y los precios a los consumidores finales. Solo en el ajuste de Diciembre el Directorio de ANCAP propuso precios a los consumidores finales. En esa instancia voté en contra por dos razones: porque como expliqué no le corresponde a ANCAP fijar los precios a los consumidores finales y porque no estaba de acuerdo que las necesidades de ANCAP las pagara la población. Luego en este año nunca el Directorio de ANCAP le dijo al Poder Ejecutivo cuales debían ser los precios a los consumidores finales porque no lo debe hacer. Y personalmente explícitamente declaré públicamente que no estoy de acuerdo que lo pague la población.

Entonces no puedo admitir que los doctores Lacalle y Durand, ambos abogados, realicen afirmaciones contrarias a la ley que el oficialismo impulsó.

Además, en reiteradas oportunidades manifesté que es necesario urgentemente establecer una Mesa de Acuerdo en la que participen el MEF, el MIEM y ANCAP para determinar cuál es el esfuerzo que todas las partes que intervienen en la composición del precio al consumidor final pueden realizar. Me resisto a presentar la situación como una dicotomía entre elegir a quien perjudicar: a ANCAP o a la población. Hay que reducir, aunque sea en forma coyuntural la carga impositiva y las ganancias del sector privado. De esta forma podemos mitigar el impacto en la población. A partir del año 2007, mediante la ley N° 18.109 se exoneró al gasoil del IMESI y pasó a estar solo gravado por IVA. Así que si bien la carga impositiva es un tema delicado no es un tabú. Por otro lado, quizás habría que revisar las grandes exoneraciones fiscales del sector agroexportador que además recibe bonificaciones y financiaciones por parte de distribuidoras y estaciones de servicio en las compras de gasoil.