Guacamaya es el nombre de un grupo que se identifica como “hacktivistas”.
De acuerdo a información del mismo grupo, se anunció que se había obtenido y filtrado “millones de documentos clasificados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de Chile, México, El Salvador, Colombia y Perú”.
Según consigna la agencia Rusia Today (RT), el hecho ha provocado “una serie de escándalos por la falta de ciberseguridad de los Estados”, así como por los datos filtrados sobre “la persecución a periodistas, ambientalistas, feministas, defensores de derechos humanos y todo tipo de organizaciones sociales”.
El grupo salió a la luz pública el pasado mes de marzo, añade RT, “cuando difundió datos sobre la persecución a ambientalistas en Guatemala”.
Sin embargo, el verdadero momento de impulso a su actividad se produjo en las últimas semanas cuando se dedicó a “revelar archivos del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Chile y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México”.
Como resultado de ello, en Chile, el escándalo generó la renuncia del jefe del Estado Mayor Conjunto, Guillermo Paiva y en México motivó la intervención del presidente Andrés Manuel López Obrador quien restó importancia “a las primeras informaciones que se han referido a su estado de salud”.
López Obrador negó, además, que su gobierno haya comprado el programa espía Pegasus, que como ha sido denunciado con anterioridad se usa para el seguimiento de periodistas y defensores de derechos humanos.
Las filtraciones de Guacamaya pueden revisarse en los sitios Distributed Denial of Secrets y Enlace Hacktivist.
De acuerdo a lo publicado allí, el grupo anunció que había logrado infiltrase “en la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de El Salvador; el Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia; en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y en el Ejército de Perú” y aunque aún esos datos no han sido dados a conocer se “prevé que en los próximos días darán acceso a esa información”.
¡No somos defensores de la vida, somos vida!», se lee en un comunicado del grupo en el que señalan que luchan “contra el colonialismo, el capitalismo que ha degradado a la naturaleza y la creación de ejércitos represores en América Latina”.
Para este grupo y “bajo el pretexto de garantizar el orden interno, la libertad y el bienestar (…) entidades como la policía con sus derivados de civil, militar, local, nacional, de tránsito, etc. empiezan a ejercer el control y el monopolio de la violencia a nivel intra-estatal».
Para sus miembros, “la independencia de los Estados, la democracia, los derechos, la justicia social y la paz ha sido eclipsada por la creación de los entes y aparatos militares armados”.
«Es de suponer que son necesarios porque el país está en continuo riesgo de invasión, porque la población se va a organizar en delincuencia y van a haber grupos que atenten contra el Estado. Se ve que a pesar de todo lo beneficioso que puede ser el modelo del Norte Global, los estados suponen que la personas se organizarán por naturaleza para crear malestar y violencia. Algo absurdo», denunciaron, al tiempo que subrayaron que “a los gobiernos, no les interesa la población ni el «respeto sano hacia la Madre Tierra», ya que son funcionales a los intereses del capitalismo basado en el extractivismo”, razón por la cual “necesitan de una fuerza de choque. Necesitan de fuerzas armadas que garanticen el apaciguamiento de cualquier vestigio de descontento. La creación de los ejércitos como entes institucionales, como fuerza armada organizada y profesional, es la garantía de los estados para mantener presos a sus habitantes», se lee en el comunicado divulgado por el grupo.
Enlace al texto del comunicado: https://enlacehacktivista.org/comunicado_guacamaya4.txt






















