El consumo en Argentina se encuentra por debajo de los niveles de la pandemia y de 2001.
La información surge, de acuerdo a la agencia MercoPress de un estudio realizado por la firma Scentia donde se evidencia, contrario a lo que se afirma desde el gobierno de Javier Milei, una pérdida de poder adquisitivo que indica la presencia de una recesión del consumo masivo.
El estudio señala que “las compras en supermercados, tiendas de abarrotes y pequeños y medianos comercios cayeron un 16,1% interanual en julio, que se suma a la caída del 12,4% registrada en junio”.
En lo que se refiere a “la primera semana de agosto (…) el consumo cayó un 21% adicional”. Este comportamiento de caída del consumo, recuerda la agencia de noticias, “comenzó en enero con una caída del 3,4%”.
Más allá de los intentos que apuntan a impulsar “las ventas mediante descuentos, promociones y financiación”, estos “no han logrado revertir la tendencia negativa”, se afirma en el estudio que “proyecta caídas que oscilarán entre el 18% y el 20% una vez que se conozcan las cifras del 29 de julio al 4 de agosto”.























