Paola Beltrán
Casi una semana después de las elecciones del 11 de mayo, el sábado 17, se confirmó el histórico triunfo del Frente Amplio (FA) en Lavalleja. En medio de una enorme expectativa y ejemplo cívico, conocidos los resultados, hubo una explosión de alegría y festejos. Luisa Mazzoni, edila electa por el FA y la 1001, en entrevista con EL POPULAR, dio cuenta de lo que se vivió en el departamento y los desafíos que implica estar a la altura de tamaña esperanza popular.
Todas las garantías
Durante la semana se llevó adelante el re escrutinio de todos los votos, se analizaron los votos anulados, caso a caso, recuperándose 6 votos por lo qué, en relación al escrutinio primario se pasó de 116 votos de ventaja a 122. Sin embargo aún restaba el escrutinio de los votos observados. El sábado de mañana se hizo el traslado de las urnas hacia la Casa de la Cultura; un espacio más amplio para que tanto los funcionarios de la Corte Electoral como los y las delegadas de los partidos políticos pudiesen trabajar más cómodos.
“Todo el tiempo íbamos como en una final del mundial, pero con mucha más emoción y con transmisión en vivo. Había mucho nerviosismo, esto fue al medio día, algunos ya se habían ido a la plaza para festejar, yo no me animé, me quedé desde casa esperando las primeras urnas. Se abrieron las del interior que siempre para nosotros es más difícil entrarle a la idiosincrasia del interior que es más dura y conservadora, eran muchos nervios, hasta que se empezaron a abrir las de Minas que sí sabíamos que teníamos más chance y ahí empezamos a crecer y crecer y ahí realmente la alegría se empezó a sentir acompañada ya con más tranquilidad”, contó Mazzoni.
Finalmente, salvo algunas excepciones, se cumplió lo que anunciaban los analistas y politólogos, la tendencia de los votos observados acompañó la tendencia general. Pero hubo algo que sorprendió, contó la edila electa; “nos sorprendió muchísimo la cantidad de votos colorados en esos 884 votos (observados) que en su mayoría son funcionarios públicos y los militares que acompañan la guardia de los circuitos”. Aunque reconoció que esta sorpresa favoreció al FA.
Los resultados fueron reconocidos por todos los partidos políticos, al respecto Mazzoni señaló que “en ningún momento hubo un intento de desconfianza o de querer romper, sí el nerviosismo de querer defender el voto a voto, de cuidar cada uno de los votos, se presentaron algunos recursos, esas cosas que tal vez en un escrutinio normal uno no se pone tan cuidadoso y meticuloso pero en este caso era así, pero todo bajo las leyes que amparan, bajo los protocolos que tienen que cumplirse”.
“Es de destacar, si bien los nervios estaban tanto de un lado como del otro y la ansiedad estaba tanto de un lado como del otro, el respeto entre todas y todos y enseguida Mario García salió a reconocer los resultados, que era el candidato del PN, lo primero que salió a decir y destacar fue justamente el cuidado y lo transparente al cien por ciento de todo”, agregó.
La alegría desbordada
“La verdad es que nosotros todavía no caemos mucho en cuenta de qué es lo que realmente llegamos a transformar, porque somos parte de este cambio histórico pero seguimos sin poder creer que sea realidad”, contó Mazzoni.
Conocidos los resultados toda la tensión se liberó. “Fue tremenda fiesta. Alegría total, un desborde, esos abrazos apretados y largos que transmiten alegría, emoción, esos llantos que no necesitan palabras, gestualidad y mucho cariño entre todos; todas las edades, desde los más veteranos que implican muchísima lucha de toda una vida queriendo lograr esto, esas emociones, después las emociones de los gurises más chicos que le metieron, también, todo alegría y emoción y después espontáneamente nos juntamos en la plaza y no había quién nos sacara porque no queríamos terminar el festejo y se armaron caravanas espontáneas”, relató.
El domingo el festejo fue más planificado pero aún así la multitud desbordó nuevamente. Se organizó la caravana que fue la más grande de la historia del departamento y el acto en la plaza. Desde Montevideo se hicieron presentes varios dirigentes entre ellos el Presidente del FA, Fernando Pereira, la Diputada Ana Olivera, el Presidente de la Comisión Nacional de Organización (CNO), Manuel Ferrer, el Senador Daniel Caggiani, entre muchos otros y también mucha militancia de base de Montevideo, Canelones, Florida, Treinta y Tres, Rocha.
“Para nosotros fue muy importante la presencia y el apoyo”, dijo Mazzoni al respecto y destacó: “a veces en las recorridas al interior del interior, es más difícil para la gente, de repente, poder mostrarse y para nosotros fue muy lindo que la gente se anime a salir y mostrar la banderita. También habla de una liberación, más allá del gobierno, que va a ser popular y que vamos a cuidar que los más infelices sean los más privilegiados verdaderamente, pero esos gestitos, la gente animándose a mover la banderita roja, azul y blanca, hablan de una libertad de mayor”.
Al igual que en muchos departamentos del país, la presión de los gobiernos departamentales sobre el voto de los ciudadanos y ciudadanas es muy fuerte porque desde la intendencia se le dio una changa al hijo o porque se trabaja ahí o porque sí me identifico capaz no voy a recibir apoyo desde la comuna departamental. Lavalleja no escapa a esa realidad que ahora empieza a cambiar por eso Mazzoni destaca con mucha emoción “la sensación de liberación de la gente, la caravana enorme y después ir pasando por las casas, por los barrios y ver la gente realmente agolpada en las puertas, festejando, fue realmente muy lindo”.
Cuidar la esperanza
En este marco de expectativa y esperanza asumirá en el mes de julio el gobierno del FA encabezado por el Dr. Daniel Ximenez. La Junta Departamental quedó conformada con 16 ediles del FA, 12 del Partido Nacional (PN) y 3 del Partido Colorado (PC). Sobre esta conformación señaló que “ tenemos la esperanza que no va a ser tan difícil la negociación; en situaciones que se pueda trancar un poco más creemos que la bancada, por lo menos con la colorada, vamos a poder tener mayor diálogo”.
En particular, mencionó que “la 1001 obtuvo dos ediles, muy contentos y orgullosos de eso, el compañero que también asume es Miguel Sanz, que está en ejercicio ahora, que hizo un trabajo muy bueno, así que hay un poco de continuidad, si bien para mi es la primera vez en esta experiencia, pero tenemos el respaldo del camarada que viene ejerciendo con muy buena tarea”.
La novel edila informó también que luego de la Marcha del Silencio y antes que culmine la semana seguramente comenzarán las reuniones de coordinación. “La idea es que no pase más de esta semana para empezar a trabajar ya de manera coordinada y conociendo plenamente al equipo que Daniel (Ximénez) va a conformar”.
Consultada sobre qué es lo que la gente en Lavalleja necesita y reclama, Mazzoni fue contundente: “Acá hay una carencia muy real de trabajo y es lo que la gente más reclama. Nosotros creemos que se va a regularizar el trabajo y eso también implica una tranquilidad para la población, también trabajar en conjunto, tanto con las industrias estatales que tenemos acá, tenemos el portland de ANCAP, como varias fábricas e industrias trabajando y tratar de trabajar coordinadamente y obtener garantías. También poder brindar espacios para el campo, porque tenemos un campo muy rico pero que no se está explotando lo suficiente, tenemos algunas ideas en el programa (de gobierno) para empezar a ejecutar. Entendemos que es un departamento con mucho potencial, el turismo ni que hablar, que no se ha aprovechado lo suficiente o se ha aprovechado en manos de pocos, para riqueza de pocos y con poco provecho para la población. El trabajo principalmente es lo que la gente está pidiendo y creemos que tenemos chance de ordenar las cosas para que el trabajo sea genuino y digno y brindar esa oportunidad a la población”.
Y concluyó con un compromiso: “Vamos a trabajar mucho”.






















