Dando continuidad a las protestas por el proyecto a a reforma de las jubilaciones presentado por el gobierno de Enmanuel Macron, cientos de trabajadores expresan su rechazo en una nueva jornada nacional de marchas y huelgas.
Desde el pasado 19 de enero las organizaciones sindicales francesas despliean un amplio plan de lucha que en esta jornada se materializa con el apoyo de los ocho principales sindicatos del país, quienes alineados a la convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), llevaron adelante la organización de la movilización.
Los movimientos sindicales, informó la agencia Prensa Latina estiman que las medidas serán acompañadas por más de dos millones de trabajadores, una cifra mayor de los participantes que hace 12 días, realizaron una medida similar.
Los gremios, añade el medio de prensa, rechazan de forma unánime «la extensión de la edad legal de retiro de 62 a 64 años incluida en el proyecto», asñi como «el aumento del período de cotización a 43 años a partir del 2027 y la eliminación de regímenes especiales de pensiones».
Las marchas se realizarán en la capital del país y se extenderán a otras ciudades en las cuales «los sindicatos llamaron a la huelga» y a la realización de «paros que tendrán un severo impacto en el transporte público, la educación, el sector energético y la función pública».
A pesar del masivo rechazo a la reforma propuesta, el gobierno francés insiste «en que la reforma es indispensable» como única forma de «garantizar el equilibrio del sistema de retiro», debido a la «acumulación de déficit» existente.






















