“Por cada acto inamistoso similar, responderemos en consecuencia”, afirmó enfáticamente la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova.
En sus declaraciones que reproduce la agencia de noticias Sputnik, la portavoz de Moscú para temas diplomáticos, aseguró que ante cada acción hostil se respondería en consecuencia” y dando la “respuesta más efectiva”.
Para Zajarova, las medidas adoptadas por los países occidentales contra Rusia, “conduce de facto a poner las relaciones bilaterales en anabiosis”.
“Hay, naturalmente, formulaciones como ruptura de relaciones, disminución del nivel de relaciones, pero en lenguaje comprensible, se trata de una congelación profunda de las relaciones”, indicó.
Todas las sanciones, restricciones y acciones ilegales que se dirigen contra el país, añadió, “requieren de atención y seguimiento en términos de trabajo diplomático y consular”.
En este mismo sentido, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, consideró que las más de seis mil 300 medidas punitivas impuestas contra el país y su economía recuerdan el accionar de la inquisición medieval.
“Ellos mismos se inventan las acusaciones, son torturadores, jueces y queman al hereje”, escribió el expresidente ruso en la red social Telegram, quien añadió, “no necesitan pruebas, son suficientes las sospechas de brujería (de tener contacto con las autoridades). Se aceptan testigos solo del lado del Gran Inquisidor (Estados Unidos y sus lacayos europeos)”.























