El martes tuvo lugar una sesión abierta del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU).
La sesión fue convocada por China, en su calidad de presidenta del órgano y en la misma fue tratada la defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, así como el reforzamiento del sistema internacional centrado en las Naciones Unidas.
La primera intervención en la sesión, informó el portal web del organismo, fue el Secretario General de la ONU quien afirmó “que la Carta de las Naciones Unidas enfrenta una de sus pruebas más graves en décadas”.
António Guterres, recordó que la Carta de las Naciones Unidas constituye “una guía de supervivencia para la humanidad”, aunque “alertó que sus principios están siendo ignorados”.
Según el máximo representante de la ONU, actualmente se verifican siete amenazas principales: “el aumento de los conflictos, la impunidad, la carrera armamentística, los ataques contra los derechos humanos, la crisis climática y el creciente impacto de tecnologías como la inteligencia artificial y las armas autónomas”.
“Ahora”, alertó Guterres, “nos enfrentamos al mayor número de conflictos desde la fundación de las Naciones Unidas”.
La reunión, señala el portal de noticias, “se produce en medio de una creciente preocupación por el futuro del multilateralismo y el aumento de las tensiones entre las grandes potencias sobre la interpretación y aplicación del derecho internacional”.
De acuerdo a Guterres, “se está produciendo una peligrosa erosión del respeto por el derecho internacional”, en los que “principios fundamentales como la soberanía, la integridad territorial y la prohibición del uso de la fuerza están siendo cuestionados o ignorados”.
El secretario general advirtió, además, sobre “las divisiones dentro del Consejo de Seguridad”, que aseguró, “están socavando su capacidad para responder de manera efectiva a las crisis globales”.
“Con demasiada frecuencia”, reconoció Guterres, “este Consejo no actúa con unidad y propósito. Cuando el Consejo de Seguridad está dividido, las consecuencias se sienten mucho más allá de esta sala”.
Por su parte el canciller de China, Wang Yi, coincidió en el análisis de Guterres sobre la situación internacional, al tiempo que advirtió que “el mundo atraviesa los cambios más complejos desde la Segunda Guerra Mundial, con un resurgir de la ley de la selva y la paz global en una encrucijada”.
Ante dicha situación, el canciller chino hizo un enfático llamado a “defender, revitalizar y fortalecer Naciones Unidas como pilar central del orden internacional”, recuperando para ello “el espíritu de la Carta de la ONU, con especial atención al principio de la igualdad soberana, la solución pacífica de disputas y el rechazo a la injerencia en asuntos internos o la glorificación de la narrativa belicista”.
En lo referido al accionar del Consejo de Seguridad, el canciller hizo un llamado a “reforzar su autoridad y capacidad de acción, recordando que la membresía implica responsabilidades, no privilegios” y advirtió contra aquellas “acciones militares unilaterales al margen del Consejo y sanciones sin base legal, así como la necesidad de reformar las operaciones de paz”.























