El proyecto de Rendición de Cuentas enviado por el poder Ejecutivo no contiene un apartado para el Inciso 26, Universidad de la República (Udelar). No solamente no existe un incremento de su asignación presupuestal, sino que se le recortan recursos.
Menos presupuesto. La Udelar tuvo en 2021 una asignación presupuestal de 467 millones de dólares, mientras que en 2019 tenía 490 millones. Este recorte de 23 millones sumado a los 14 millones que ya se habían recortado en la asignación de 2020, totalizan 38 millones de dólares menos de recursos en los dos años de gobierno de la coalición. Esta situación es aún más dramática si tenemos en cuenta el crecimiento de la matrícula estudiantil, la expansión de la Universidad en el interior del país, la caída de salarios que dificulta retener docentes e investigadores, y la creciente demanda de becas.
En estos días tanto el ministro de educación Da Silveira como algunos diputados de la coalición de gobierno, destacaron que el presupuesto del quinquenio preveía recursos incrementales para la Udelar. Se refieren por ejemplo a 100 millones de pesos para el 2021, o sea 2,3 millones de dólares, el 0,5% del presupuesto. En el mejor de los casos se preveía para el 2024 un incremento de 10 millones de dólares. Lo que además no dicen es que esos “incrementos” se calcularon con respecto al 2020, donde ya se habían recortado 14 millones de dólares.
Adicionalmente, el proyecto de ley propone la eliminación progresiva de la contribución adicional del Fondo de Solidaridad que pagan los egresados universitarios y cuyo destino es la Udelar, sin asignar a cambio nuevas partidas presupuestales. Estos ingresos representan 15 millones de dólares anuales y se han destinado a complementar el financiamiento de gastos e inversiones de proyectos institucionales en el interior del país, mejoras en la infraestructura destinada a enseñanza, bibliotecas, formación de docentes, y publicaciones.
“La Universidad de la República (Udelar) se enfrenta a una nueva Rendición de Cuentas con una reducción presupuestal global del −7,6 %, pérdida salarial y una gran preocupación por la situación de las y los jóvenes investigadores de nuestro país. A pesar de este contexto, la Udelar se mantiene en movimiento.” Así inicia la Rendición de Cuentas 2021 aprobada por el Consejo Directivo Central de la Udelar el 28 de junio.
Más Estudiantes. La Universidad continúa con el proceso de democratización y universalización de la enseñanza superior. En 2021 ingresaron a la Universidad de la República 21.759 estudiantes, 16 % más que en 2020. El 55% era la primera generación en su familia en acceder a educación terciaria, y el 58% residía en el interior. El fortalecimiento de los Centros Universitarios Regionales (CENUR) promueve la equidad geográfica y social, y el abordaje de problemáticas locales, regionales y nacionales. Se crearon nuevas carreras en el interior, sin embargo, hay 20 propuestas que no pueden ser financiadas.
Más solicitudes de becas de apoyo económico. Entre 2021 y 2022, casi 1500 estudiantes de grado no recibieron beca por falta de recursos. Se estima que no se logrará apoyar en 2022 a cerca de 600 estudiantes en situaciones de vulnerabilidad socioeconómica. La Udelar solicita 1.5 millones de dólares con este destino.
Menos horas docentes por estudiante. Esta relación pasó de 1,62 en 2020 a 1,54 en 2021 y alcanzó la cifra más baja de los últimos 10 años. La Rendición de Cuentas presentada por la Udelar señala: “La permanencia y el éxito en el tránsito educativo implica a su vez involucrar un número mayor de docentes para atender más grupos, en especial en horarios accesibles y compatibles con la trayectoria de estudiantes que trabajan.” Para aproximarse a recuperar en un 50 % la relación de 2019, se requieren aproximadamente 13.000 horas docentes, equivalente a 8,5 millones de dólares adicionales por año. Menos cargos técnicos, administrativos y de servicios por estudiante. Las tareas se han diversificado y complejizado, sumado a la apertura de nuevas sedes y carreras. Se estima que se requieren 6 millones de dólares anuales para cubrir el incremento de horas y cargos necesarios.
Menores salarios. En 2021 la reducción del salario real de los trabajadores ha sido de 7,96%. Se debilita aún más la capacidad de retención de personal capacitado, tanto académico como administrativo, que ya perciben remuneraciones sumergidas en comparación con el resto de la educación pública y con la actividad privada. Los salarios de docentes e investigadores tampoco son competitivos en comparación con los países de la región.
Menos carreras. Varias carreras de grado, novedosas y necesarias para atender las necesidades sociales y productivas del país, no son realizables o tienen restricciones al ingreso por falta de recursos presupuestales: Ingeniería Física Matemática, Licenciatura en Administración de Sistemas de Información, Licenciatura en Educación Artística, Licenciatura en Psicopedagogía, Licenciatura en Viticultura y Etnología, Ingeniería en Medios.
Menos recursos para investigación. También las funciones de investigación y extensión que desarrolla la Udelar se ven resentidas con la falta de recursos. Se recortan así los aportes que la institución hace al país tanto en la generación de conocimiento como en la resolución de problemas vinculados al desarrollo social y productivo, y a las propuestas y evaluación de políticas públicas. La Universidad de la República procura retener a investigadores altamente calificados a través de la financiación de ingresos a la docencia y a la dedicación exclusiva, e incentiva la formación de jóvenes investigadores apoyando proyectos de investigación y desarrollo (I+D). Los recursos para estos proyectos están congelados desde hace más de dos años. La Udelar solicita 5 millones de dólares para proyectos I+D y para la creciente demanda de becas de posgrado y posdoctorado.
Menos recursos para infraestructura. En su solicitud presupuestal la Udelar priorizó la construcción de una nueva sede para la Facultad de Química en el Centro Universitario Malvín, y una nueva sede en Paysandú. “En la región litoral norte en general, y en la sede Paysandú en particular, se ha verificado un aumento muy importante de estudiantes y de actividades de investigación. La mayor parte del crecimiento de la matrícula se asocia a la instalación de la carrera completa de medicina en la región y a su vinculación con el hospital escuela de Paysandú”. La inequidad en la distribución territorial de recursos humanos en salud es un problema crítico de nuestro sistema de salud, y es precisamente al norte del Río Negro donde es mayor la escasez, dando cuenta de la importancia de esta propuesta. Sin embargo, el proyecto de ley del Poder Ejecutivo no sólo no le asigna a la Udelar los 5 millones de dólares que solicita para iniciar este proyecto en el 2023, sino que le asigna 7 millones a la Intendencia de Paysandú, “con destino a la construcción de un centro educativo universitario”.
Menos recursos para el Hospital de Clínicas. Con un destacado papel durante la pandemia, tanto a través de la gestión de su vacunatorio, como en el procesamiento de hisopados, duplicación de camas de cuidados intensivos y reconversión de su emergencia, entre otros, el hospital universitario solicita 3,3 millones de dólares para el fortalecimiento de sus recursos humanos y dos proyectos centrales: un programa para el diagnóstico y tratamiento del cáncer de próstata, y la creación del Centro de medicina materno fetal de alta complejidad.
La Udelar solicita un total de 40 millones de dólares, cifra muy similar al recorte presupuestal de los últimos dos años. El gobierno le recorta en forma acumulativa casi 4 millones de dólares anuales desde 2023 al eliminar el adicional del Fondo de Solidaridad. Udelar bajo cero.
Ida Oreggioni
Economista, integrante del equipo de “Valor!!”.
Marcha Nacional Educativa organizada por la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay en Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS






















