Las y los trabajadores, convocados por su central única, el PIT-CNT, protagonizaron una gran movilización en el 1° de Mayo. Bajo la consigna: “Primero el pueblo”, se realizaron más de 30 actos, en los 19 departamentos del país, homenajeando a los mártires de Chicago, reivindicando el papel que jugó la clase obrera en la recuperación de la democracia hace 40 años y planteando sus propuestas y reclamos para el presente.
El 1° de Mayo, Día Internacional de las y los trabajadores, es una fecha de enorme significación histórica. Es la primera fecha de alcance universal no religiosa de la historia de la humanidad y es hija de la lucha de millones en todo el mundo.
Nace de una convocatoria en 1889 de una internacional obrera a la primera huelga mundial en homenaje a los mártires de Chicago y en reclamo de la reducción de la jornada de trabajo a 8 horas. Los homenajeados, Neebe, Fielden, Schwab, Engel, Fischer, Parsons, Spies y Lingg, sindicalistas y anarquistas, participaron de una huelga en Chicago en 1886, en reclamo de la jornada de 8 horas, que terminó con una brutal represión y enfrentamientos, fueron ahorcados o condenados a largas penas de prisión, sin pruebas y en un juicio amañado.
El 1° de Mayo se conmemora por primera vez en 1890 y se logra realizar en 11 países, por la represión que enfrentó, uno de ellos es Uruguay, donde el 1° de Mayo se conmemora desde hace 135 años en forma ininterrumpida.
A lo largo de esos 135 años el 1° de Mayo siempre ha sido una referencia central en nuestro país, de las luchas obreras, populares y democráticas. Por destacar solo dos, enormemente significativos: en 1980 la dictadura cambió la fecha y lo trasladó para el 5 de mayo, las y los trabajadores defendieron su día, en la represión fue asesinado un obrero metalúrgico y la movilización se transformó en una jornada contra la dictadura y una movilización hacia la victoria popular lograda meses después con el No a la Constitución fascista. El de 1983, que inició la ofensiva de masas para derrotar a la dictadura fascista, con la consigna: Libertad, Trabajo, Salario y Amnistía.
El acto desarrollado en Montevideo, uno de los 30 de todo el país como decíamos, tuvo una gran convocatoria, fueron desbordadas varias cuadras de Avenida del Libertador.
En los discursos de Lorena Luján, dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública e integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS; Sergio Somaruga, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza Privada y Enrique Méndez, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea, el PIT-CNT reivindicó el papel de las y los trabajadores y la movilización popular en la recuperación de la democracia y planteó, con mucha claridad y madurez, los reclamos del presente.
Los centros fueron la denuncia de las consecuencias del modelo de la desigualdad implementado por el gobierno de derecha y las propuestas y reclamos para el hoy: declaración de emergencia nacional para atender la pobreza infantil y la pobreza en general; generación de empleo de calidad; crecimiento del salario y en especial de los salarios de menos de 25 mil pesos hacia la próxima ronda de Consejos de Salarios; reducción de la jornada laboral; creación de un sistema de capacitación profesional; propuestas para el Diálogo de la Seguridad Social; discusión amplia de una Estrategia Nacional de Desarrollo y un Presupuesto que atienda a las demandas populares de vivienda, salud y educación.
Hace estas propuestas un movimiento sindical fuerte, representativo y con un gran poder de movilización y convocatoria, que prepara su XV Congreso, que se realizará desde el 22 de noviembre, con más de 1.100 delegadas y delegados y con el número más alto de la historia de sindicatos.
En el acto, reafirmando una vez más el compromiso de la clase obrera con la lucha por verdad y justicia, Madres y Familiares de Desaparecidos convocó a la 30 Marcha del Silencio con la consigna: «30 veces Nunca Más: Sepan cumplir. ¿Dónde están?».
Como un signo claro de los cambios que vive nuestro país, el acto contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi y la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, así como ministras y ministros. El PIT-CNT volvió a tener acceso a la cadena nacional de radio y televisión, otorgada por primera vez en el gobierno de Tabaré Vázquez, para el 1° de Mayo. Y el día cerró con el mensaje de saludo a las y los trabajadores del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, en nombre del gobierno.
En unidad y con madurez y firmeza el movimiento sindical uruguayo volvió a ratificarse como un actor principal de la vida nacional.
La 20: unidad, memoria y perspectiva
El sábado 26 de abril se realizó el acto de homenaje a Luis Alberto Mendiola, José Abreu, Ricardo González, Ruben López, Elman Fernández, Raúl Gancio, Justo Sena y Héctor Cervelli, los ocho obreros comunistas, frenteamplistas, militantes sindicales, a 53 años de su asesinato por el terrorismo de Estado, en el Seccional 20 del Partido Comunista de Uruguay (PCU).
Fue nuevamente un gran acto. Tanto por el número de quienes participaron y cubrieron el amplio espacio de avenida Agraciada de vereda a vereda, como por la amplitud y el respaldo que se expresó y también por el contenido, por los discursos, por todo lo que ocurrió en el acto.
Hubo una amplia representación del gobierno nacional del Frente Amplio (FA), encabezada por la vicepresidenta de la República, compañera Carolina Cosse; de la fuerza política, tanto de sus partidos y sectores, como de las bases frenteamplistas; de Madres y Familiares de Desaparecidos; del PIT-CNT y de las organizaciones populares.
Como bien dijo Ana Olivera, el acto de la 20 no es solamente un homenaje de las y los comunistas a sus camaradas asesinados, es de todas y todos los que participan con sus convicciones democráticas.
Fue un acto de memoria, de decir la verdad y de reclamar justicia. De asumir la historia y honrarla de la mejor manera: continuando la lucha en el presente y proyectándola hacia el futuro.
Hubo muchos momentos de honda emoción. La guardia de honor de ocho militantes de la Unión de la Juventud Comunista (UJC) con sus banderas ante la fachada del histórico local. La entrega del carné del PCU de varias agrupaciones dentro del local. La canción dedicada a Julia Arévalo, fundadora del PCU, primera senadora de izquierda de Uruguay y de América Latina, por Mario Carrero y Eduardo Larbanois.
En los discursos de Fernando Pereira, presidente del FA; Verónica Piñeiro, candidata a la Intendencia de Montevideo por el FA; la edila Sofía Espillar, por la UJC y la diputada Ana Olivera por el PCU, se expresó todo lo que señalábamos anteriormente.
Se manifestó el respeto por el fallecimiento del Papa Francisco, con la bandera uruguaya a media asta. Ese respeto que se basa en asumir la importancia, histórica, de la unidad entre cristianos y marxistas, central en el nacimiento y la vigencia de la unidad de la izquierda en el FA; pero también en reconocer y retribuir la solidaridad de las oraciones de monseñor Partelli, en 1972 ante los féretros de los comunistas asesinados, y de monseñor Sturla, en 2014, cuando se declaró a la 20 Patrimonio Histórico Nacional.
Se destacó el compromiso con la paz y la solidaridad internacionalista con el pueblo palestino y el pueblo cubano.
Se reivindicó el valor estratégico para las y los comunistas de la unidad política y social del pueblo y la defensa de las herramientas que la materializan.
Se denunció la herencia de desigualdad, déficit fiscal y deudas que dejó el gobierno de derecha, se complementó esto con el planteo político de asumirlas como desafío a superar y se ratificó el compromiso con el Programa del FA y las prioridades establecidas por el gobierno nacional.
Tanto Pereira como Olivera ratificaron la voluntad política de cumplir con los compromisos asumidos con nuestro pueblo y destacaron que para ello es fundamental fortalecer al FA y organizar el protagonismo popular y la lucha, sin los cuales, no hay transformaciones sociales profundas posibles.
En la intervención de Piñeiro y el saludo de Francisco Legnani, candidato único del FA a la Intendencia de Canelones, se remarcó la importancia de las elecciones departamentales y municipales, en las cuales también se enfrentan dos proyectos de país.
Hay que militar con todas las fuerzas para lograr más intendencias, más ediles y más municipios para la izquierda y, en nuestro caso, lograr una gran votación y representación de la 1001, como aporte a una nueva victoria popular con el FA el próximo 11 de mayo.
Ana Olivera lo resumió con mucha claridad: para honrar la memoria de los mártires de la 20 y su legado de lucha no tenemos derecho a defraudar la esperanza de nuestro pueblo.
Para resolver a favor de la perspectiva popular todos los desafíos planteados, el acto del sábado fue, sin dudas, un gran aporte.






















