Bruno Giometti en la Comisión de Hacienda del Parlamento. Foto Comunicación 1001.

Un Presupuesto que plantea la Desigualdad

El proyecto de ley del Presupuesto Nacional ingresó al Parlamento para su discusión de los legisladores, en este marco El Popular en radio (*) invitó al diputado de la 1001, el economista Bruno Giometti, para comenzar a desmenuzar la ley madre de los próximos cinco años.

– ¿Cuál es tu primer balance general de esta presentación del proyecto?

Lo primero que podría decir es que partimos de una base en que la situación fiscal es compleja, el gobierno anterior hizo primero una rebaja del gasto y la inversión pública en los primeros años. Sobre el final del periodo hizo lo que, coloquialmente se llama, carnaval electoral y bueno, el déficit fiscal terminó siendo de mil millones de dólares, más alto de lo que ellos mismos habían reportado en febrero de este año, cuando dejaron el gobierno. Esto genera un marco restrictivo muy difícil, eso como punto de partida, después un segundo concepto que me parece importante sobre los tres ejes estratégicos que se plantean en la exposición de motivos de este presupuesto, donde aparece el tema de la desigualdad, que es algo identitario de la izquierda y que nosotros valoramos. 

Si uno lee la exposición de motivos del Presupuesto del gobierno pasado, la palabra desigualdad no aparece y ahora está en el planteo de lo conceptual y estratégico como un elemento, que se busca atacar desde la propia política pública, lo que es claramente valioso.

Después hay un tercer componente que me parece importante destacar, que tiene que ver con las adecuaciones tributarias que son valorables en el sentido que tocan a los sectores de mayor riqueza. Venimos planteando el tema del 1% más rico, de la necesidad de que pague más el que tiene más. Bueno, estas dos propuestas que vienen en el Presupuesto, si bien no son tan abarcativas y tan contundentes como lo del 1%, van en la línea de que paguen más aquellos sectores que tienen concentración de la riqueza y que hoy no están pagando. 

Por ejemplo, inversiones financieras en el exterior, las transnacionales que operan en Uruguay, que paguen la cuota parte del impuesto global en nuestro país. En ese sentido son adecuaciones tributarias que quizás no generan tantos recursos como planteamos con el tema del 1% que es una discusión que tiene que continuar, pero van en la dirección adecuada. 

A veces se dice Uruguay no soporta más impuestos, bueno, los que no soportan más impuestos son los trabajadores, las capas medias, los pequeños productores, ahora hay sectores de alta riqueza que seguramente pueden aportar un poco más, y en ese sentido va el planteo del Presupuesto. Y finalmente el tema del gasto y la inversión que se propone, claramente los 140 millones de dólares que se plantean para el primer año no son suficientes para atender de manera contundente toda la problemática social que tenemos en materia de infancia, vivienda, de los sectores más vulnerables.

Sí queremos destacar que ese incremento va bien direccionado, ya que más de la mitad va dirigido a infancia y educación pública y en ese sentido eso es valioso, que se apruebe en el Parlamento como para arrancar y después continuar la discusión con cómo conseguir más recursos, que algunos tendrán que venir del crecimiento económico, pero otros habrá que ver como los encontramos para generar políticas mucho más contundentes en materia económica de atención a la pobreza infantil, fortalecimiento de la educación pública y de cuestiones claves estructurales como son la vivienda, donde seguimos teniendo retrasos. Ese sería un pantallazo general. 

– Oddone manifestó en la conferencia de prensa algo que ya había dicho sobre el déficit como el más alto que hay desde 1995 y leí que de los presupuestos del FA como gobierno, este es uno de los que tiene mayor restricción.

Sí, claramente el contexto es distinto que, en los gobiernos anteriores del FA, recordemos en el 2005, veníamos de una situación social catastrófica, con altísimos niveles de pobreza, mucho más alto que ahora, pero con una economía que se estaba recuperando después de la crisis del 2002, y un contexto externo, la demanda de los bienes que produce Uruguay, sobre todo de China en auge. Eso generaba un incremento de recursos todos los años, casi que, de manera automática, que permitía hacer frente a un Presupuesto que fue creciendo, sobre todo en los primeros 10 años de los gobiernos del FA. Ya en el tercer periodo fue más restrictivo, pero ahora en este periodo tenemos una situación compleja, donde por un lado tenemos un montón de demandas sociales y una situación social demostrada por los indicadores sociales, donde muchos de estos empeoraron el último quinquenio con el gobierno de derecha y al mismo tiempo tenemos un déficit fiscal que es alto.

-¿Hay una tensión ahí? 

Un binomio que es complicado y en ese sentido un Presupuesto, que, desde el punto de vista del aumento de recursos, es el menor de los cuatro gobiernos frenteamplistas asociado a ese contexto más negativo del punto de vista fiscal y un panorama económico general complejo. Una cosa es tener a China creciendo al 10% anual como teníamos hace 15 años, y otra es China no creciendo tan rápido, con una situación de guerra comercial en el mundo.

Uno de los desafíos es redinamizar el crecimiento económico, hay algunas medidas que van en ese sentido en el propio Presupuesto, pero también en otras iniciativas que ha tomado el gobierno. y bueno en Uruguay el crecimiento económico depende también de variables exógenas, no alcanza con que las medidas del gobierno sean buenas para generar una dinámica económica como la que quisiéramos y en ese sentido el gobierno plantea una proyección de crecimiento económico moderada, no mayor al que tuvimos en los últimos tiempos del 1% anual de crecimiento del PBI,

más parecido a lo que es el promedio histórico de Uruguay, que es un 2 y algo de crecimiento del PBI. Además, eso ni siquiera está garantizado de por sí, es una proyección, hay que ver cómo está el contexto económico y cómo se comportan las decisiones de inversión a nivel local, etc. 

-Tenemos un país altamente dependiente, sin lugar a dudas. El gobierno plantea allí en ese presupuesto varios puntos en cuanto a la inversión en desarrollo, innovación y tecnología. ¿Cómo ves esa parte en el marco de la estrategia nacional para el desarrollo?

Sí, eso me parece que es clave. Los principales recursos que aparecen planteados para el foco del tema del crecimiento económico van por ahí, van por el tema de la generación de un ecosistema de ciencia, tecnología e innovación, así como mecanismos que estimulen a que estos avances tecnológicos, las innovaciones, se apliquen a los procesos productivos y esa es un poco la clave. En Uruguay es cierto que tenemos una baja inversión pública en ciencia, tecnología e innovación, pero también tenemos poco vínculo entre la ciencia, tecnología e innovación y la economía, o sea la parte de los procesos productivos donde se da la generación de valor. Por eso hay que atacar los dos componentes y creo que el Presupuesto coloca algunas iniciativas. En ese sentido habrá que ver si son suficientes para dinamizar el crecimiento de manera suficiente.

– Oddone fue al PIT-CNT, a las cámaras empresariales, presentó este presupuesto también. El PIT-CNT planteó que les hubiese gustado verlo un poco antes, pero hay gestos tratando de construir. Tenemos por un lado los dos votos que faltan en Diputados que generan una situación inédita y por el otro lado una demanda social importante. En ese equilibrio tiene que avanzar la negociación y un presupuesto que la gente sienta que contempla sus necesidades. ¿Hay un trabajo político más allá de la cuestión de lo que pasa dentro del Parlamento?

Esa es la clave, o sea además de la situación fiscal que es restrictiva de la cantidad de demandas acumuladas legítimas que hay en nuestra sociedad y lo propio que plantea el programa del FA en materia de prioridades. También tenemos el tema de que el FA por sí mismo no tiene mayoría en Diputados, va a tener que lograr esos dos votos que faltan y la clave que sintetiza toda esa situación y nos puede permitir avanzar es que desde la sociedad se empuje y que sea un presupuesto conversado con las organizaciones sociales, con la fuerza política y no sea entre cuatro paredes. Eso es lo que permitirá avanzar en bloque: no generar solamente que se vote el presupuesto, que sería un logro de por sí, sino también que la síntesis política con la que salgamos sea acorde a las expectativas, o una parte de las expectativas de nuestra fuerza política y de las organizaciones sociales que componen esa base social. O sea, si logramos que el presupuesto salga con los 50 votos, pero todo el mundo queda enojado en los comités de base del FA, en los sectores políticos del FA, en el PIT-CNT, en las organizaciones sociales, que se supone es lo que atiende el presupuesto: la situación de la sociedad no sería positivo. Entonces, avanzar en bloque, en diálogo con las organizaciones y con la sociedad en general, que sea un presupuesto discutido de las paredes de mármol para afuera es muy importante.

-¿Cómo han sido las reuniones de la Bancada de Diputados del FA con los equipos de los ministerios?

 Esas reuniones que hemos tenido con los equipos de los ministerios vienen siendo importantes porque nos permiten bajar a tierra algunos planteos específicos que vendrán en cada uno de esos incrementos presupuestales y así poder transmitirlos adecuadamente a la ciudadanía. Eso tiene que ver con, por ejemplo, en Educación, cuando se habla de tantos millones de dólares de incremento a ese rubro para el quinquenio, para el primer año y después para el quinquenio, bueno, qué significa eso en concreto. Hablamos del tema de las becas, del bono escolar, del tiempo extendido y fortalecer las instituciones educativas con tiempo extendido. Es decir, ver de qué se trata lo que está plasmado en el articulado, para que la sociedad sepa de que estamos hablando cuando hablamos de determinados incrementos, porque a veces cuando hablamos en millones de dólares, o en porcentajes, no se capta del todo bien.

En el caso de Educación, el tema de las becas es algo significativo, por más que decimos que parece un Presupuesto restrictivo en términos de los recursos globales, en el caso de las becas, por ejemplo, para la Educación Media la cifra es importante. Se plantea quintuplicar las becas para los estudiantes de Educación Media quienes muchas veces tienen que dejar de estudiar para salir a trabajar a tempranas edades o quedarse cuidando a sus hermanos más chicos. Eso es algo que tenemos que comunicarlo bien a la sociedad para que lo tome como algo propio.

Este tema es algo que fue reclamado durante mucho tiempo por las organizaciones sociales vinculadas al quehacer educativo, está en el programa del FA y se colocó en la campaña electoral. Si lo logramos colocar en el Presupuesto y que salga, es un gol para celebrar, por más de que después quede otro montón de cosas que quizás este primer año no se puedan establecer. 

– El planteo habla de 140 millones que es lo extra, pero también habla de 700 millones en recursos para obras nuevas. ¿Podrías explicarlo?

Los 700 millones que están planteados es el promedio del quinquenio que es aparte, los 140 millones es incremento que ya quedan en el Presupuesto, en los rubros de la estructura presupuestal y queda así salvo que se revea en otro Presupuesto o en una Rendición de Cuentas, donde se decida recortar o aumentar, pero queda así. Mientras, la inversión tiene una característica distinta, porque es algo que se hace de una vez, esos 700 millones son para las grandes obras que están planteadas para el quinquenio: el Hospital de la Costa en Canelones, Casupá y todas las obras vinculadas con el tema del agua, otras obras vinculadas a cárceles, por ejemplo, todo eso entra dentro de ese paquete de inversiones.

– Hay otro punto importante que está dedicado a la Seguridad, como un tema que preocupa mucho a los uruguayos y a las uruguayas y hay allí una mirada de cambiar la pisada, porque además tenemos una población carcelaria muy alta y es un desafío.

Si lo es, un desafío porque desde la izquierda tenemos una visión de la Seguridad que es más integral que solo el tema represivo. En el Presupuesto aparecen algunas cuestiones vinculadas con esa Seguridad en sentido estricto, como es el aumento de los efectivos policiales, las cámaras, pero después hay algunas iniciativas con una visión más integral de la Seguridad. Por ejemplo, el tema de los juzgados por violencia de género, que aparece como un esfuerzo presupuestal, los ciber delitos, que son modalidades que han crecido, el narcotráfico, la necesidad de ver la seguridad en un sentido amplio, que no es sólo aumentar los componentes represivos, porque eso solo no soluciona el problema de la Seguridad. Por ejemplo, solucionar el problema de las cárceles donde tenemos una población carcelaria gigantesca en situaciones muy precarias. Es necesario darle ese componente presupuestal a todo ese concepto de Seguridad con una mirada más integral, y no solamente asociado a los delitos contra la propiedad, que son una parte de la inseguridad, sino lo relacionado a los delitos intrafamiliares, como son los problemas de violencia de género. 

– ¿Coincidís con que es un presupuesto audaz?

Creo que dentro de lo escaso que hay para gastar es bastante audaz, en el sentido de a qué se dirigen esos incrementos, y creo que también es audaz en la medida que se introducen algunas modificaciones tributarias que van en un sentido de que pague más el que tiene más. No hacer lo que hizo el gobierno anterior de subir el IVA poniéndole otro nombre o aumentar el IRPF, o sea generaron medidas que incrementan la recaudación lo menos focalizadas posible para que nadie se queje mucho, que fue un poco lo que pasó con el IVA, capaz que la gente se queja un poco, pero después como lo pagan todos te acostumbras y lo pagas sin darte cuenta.  Y eso no es lo que el gobierno está haciendo y creo que es audaz cuando dice bueno hay algunas transnacionales que tienen que empezar a pagar impuestos en Uruguay porque tienen ganancias acá. Hay gente que tiene guita en el exterior, entonces que pague acorde a lo que pagan los mismos que tienen la guita acá. Son medidas que en ese sentido podríamos calificar como de ajuste fiscal de izquierda y van en un sentido importante, sin desmedro de que tiene que continuar esta discusión, porque creo que cuando salgamos de este Presupuesto, una de las cosas que va a quedar en evidencia es que si bien se aumentan las partidas en algunos rubros que son importantes, es insuficiente para todas las necesidades que hay, entonces la discusión tributaria va a reaparecer en la Rendición de Cuentas del año que viene. Y va a reaparecer con mayores contenidos, porque tenemos al PIT-CNT que está elaborando una propuesta con una comisión de expertos en el tema y la va a poner sobre la mesa con mucha rigurosidad. Además, el FA en el Plenario Nacional del 2 de agosto lo tomó, le encomendó a la Comisión de Programa que tiene que discutir el tema de la reforma tributaria de acuerdo a lo que está en el párrafo del programa que fue votado en el Congreso. En ese sentido es una discusión que va a seguir adelante y creo que está bien que así sea. 

-Más todo lo que va a aportar el Diálogo Social…

También, ni hablar ya que cuenta con un componente de recursos, de necesidad de ver cómo se financia el Sistema de Seguridad Social para poder hacer frente a las necesidades que tiene. 

– ¿Cómo sigue el procedimiento de discusión del Presupuesto Nacional, los plazos, etc.? ¿cuándo vamos a tener el Presupuesto finalmente aprobado? 

Bien, eso está establecido en la Constitución de la República, son 45 días en cada Cámara y en caso de que el Senado lo vote con modificaciones vuelve a Diputados 15 días más, o sea, que como mínimo vamos a tener tres meses de discusión y como máximo van a ser tres meses y un poquito más, se vota el 30 de noviembre en el Senado. Y si vuelve a Diputados se vota en la primera quincena de diciembre. 

En Diputados los 45 días más o menos se componen de cuatro semanas de discusión en Comisión que arranca el viernes (por hoy), con la comparecencia del equipo económico, después hay tres semanas de reuniones de la comisión todos los días, donde van todos los ministerios a explicar lo que les corresponde de la propuesta de ley presupuestal. Después hay algunos días donde se vota en Comisión el articulado y luego una semana y media donde se discute y se vota en el Plenario. Van a ser sesiones bastante maratónicas, porque el Presupuesto tiene 700 artículos, hay que votar en general y después uno por uno, a veces se vota en bloque según los temas, pero siempre lleva mucho tiempo y también la discusión donde seguramente van a participar los diputados que estamos en Comisión de Hacienda y Presupuesto, pero también todos los demás, entonces van a ser sesiones bastante extendidas y discutidas. Además, tenemos que tomar en cuenta la negociación que hay que hacer para conseguir esos dos votos por fuera de esas reuniones formales de comisión y plenario, va a haber todo un componente de conversación entre los coordinadores de las distintas bancadas para ir generando, acuerdos, porque seguramente va a haber muchos artículos que se modifiquen y salgan votados con modificaciones y otros que quizás no tengan la mayoría para ser votados y queden por el camino. Las leyes se votan en general y después artículo por artículo, entonces damos por descontado que la ley se va a votar en general, porque así lo han manifestado los legisladores de otros partidos, además creo que no le serviría a nadie que el gobierno esté sin presupuesto cinco años. Y después se va a discutir artículo por artículo y seguramente haya sustitutivos y aditivos planteados por los otros partidos políticos que habrá que considerar. 

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