Un siglo de Internacionalismo Proletario

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Por Rony Corbo

El 21 de septiembre de 1920 se fundó el Partido Comunista del Uruguay por la voluntad de la gran mayoría de los congresales presentes del entonces Partido Socialista de adherir a la III Internacional Comunista y aceptar las 21 condiciones de Lenin.

Como delegado del recientemente creado PCU a las reuniones de la III Internacional asistió Francisco R. Pintos. Por ello desde nuestra creación el PCU adhiere al internacionalismo proletario como uno de sus los principios orientadores.

Los comunistas uruguayos afirmamos que nacimos sobre dos grandes pilares: el primero el surgimiento de la clase obrera en el Uruguay -con una fuerte impronta de las ideas anarquistas y socialistas que trajeron los inmigrantes europeos- y el desarrollo de sus organizaciones de clase y la segunda el triunfo de la revolución socialista en Rusia y la creación de la III Internacional en 1919, que pone la teoría marxista en el centro de la política en conjunto con el accionar movimiento obrero y revolucionario en todo el mundo, permitiendo el nacimiento de los partidos comunistas en todos los continentes, del cual es PCU es también parte.

Nuestra solidaridad Internacionalista

La solidaridad con los pueblos oprimidos del mundo que luchan contra los imperialismos por su liberación, ha sido uno de los grandes ejes de nuestro accionar internacionalista. La primera de estas acciones fue por supuesto, nuestro total apoyo a la Revolución Bolchevique y su defensa en todos los ámbitos donde actuamos, ya sea a nivel político partidario o desde el campo popular, enfrentando a la derecha pro imperialista y su feroz ataque contra la URSS y el bloque socialista de Europa del Este, como a las tendencias reformistas y sus tesis de los “dos imperialismos” dentro de la propia izquierda.

Sin lugar a dudas otro de los hitos en nuestro trabajo internacionalista, fue la conformación por el PCU de la brigada de voluntarios que luchó en la guerra civil española en defensa de la República, donde varios compañeros dejaron la vida en defensa de nuestros ideales.

El apoyo y la defensa de la Revolución Cubana, -quien trajo el socialismo o a esta parte del mundo- se ha mantenido desde su triunfo y por más de 60 años, teniendo a los comunistas uruguayos en todas las tareas para devolver parte de la enorme solidaridad que Cuba despliega a lo largo y ancho del mundo en general y de nuestro continente en particular. El pensamiento de Fidel nos guía en la batalla de ideas que a diario diputamos, junto con el accionar ético y revolucionario del Che Guevara, verdadero ejemplo de comunista para nosotros y fundamentalmente para las nuevas generaciones que se integran a nuestras filas y a la UJC.

También estuvimos presenten en la lucha insurreccional en Nicaragua, donde el Frente Sandinista de Liberación Nacional derrotó a la tiranía de los Somoza. En Nicaragua cayó en combate Héctor “Meme” Altesor (Pedro el uruguayo) una de las figuras más entrañables y representativas de nuestro accionar internacionalista, inmortalizado por Alfredo Zitarrosa en “Desde el Exilio…hace poco que “Pedro” se murió en Nicaragua. Ayer mismo llegaron los diarios clandestinos del Uruguay. Hoy lunes, la ciudad de Managua me recibe y me extiende la mano de Sandino”.

En síntesis nuestro internacionalismo proletario se nutre de los combatientes que pelearon y murieron en España, en Nicaragua, de los que voluntariamente se ofrecieron para participar en la lucha del Che en Bolivia, de los que fueron al África olvidada, principalmente a Angola. También de todos aquellos que desde el duro exilio se plegaron a la lucha de partidos hermanos en sus “segundas patrias” peleando por la revolución y el socialismo. Por ello somos agradecidos de la enorme solidaridad que los pueblos hermanos nos dieron en el largo exilio de la dictadura fascista y tenemos las puertas de nuestra casa y nuestro Partido abiertas para cualquier compañero que necesite un lugar.

La revolución continental

Con Rodney Arismendi aprendimos en “Problemas de la Revolución Continental” que la lucha por la liberación del continente es una y variada según las particularidades nacionales, lo que denominó los procesos multicolores de la revolución continental.

La revolución tiene por su forma y contenido un carácter latinoamericano, en donde cada pueblo transitara su propio camino, pero en donde se pueden entrever que las condiciones objetivas e incluso las subjetivas son favorables.

Somos leninistas porque nuestra teoría es una guía para la acción práctica. Los comunistas uruguayos somos educados en el pensamiento de Arismendi que tomaba de Mariátegui aquello de que el marxismo “no es ni calco ni copia, sino creación heroica”. Luchamos contra el dogmatismo escolástico paralizante, y contra los “catecismos” que anteponen las etiquetas teóricas al análisis dialéctico de los nuevos fenómenos.

Sobre esto hace medio siglo decía Rodney Arismendi “No pretendemos acostar el cuerpo vivo y palpitante de un continente que incluso habla lenguas diferentes, en el lecho de Procusto de un esquema prefabricado. Lejos está de nosotros ese modo metafísico de pensar. No nos halagan las recetas escolásticas…la diversidad también aquí es expresión múltiple de la unidad.” (1962)

Por ello apoyamos desde siempre a la Revolución Cubana y todos los procesos emancipadores del continente. También la Revolución Sandinista y las recordados “brigadas del café”. Donde cientos de compañeros desempeñaron tareas solidarias en la patria de Sandino.

En el último tiempo apoyamos sin dudar la Revolución Bolivariana de Hugo Chávez y la totalidad de los procesos progresistas populares y de izquierda que se dieron al influjo de la Revolución Cubana, en la primera década del nuevo siglo.

Defendemos la pluralidad expresada en la principal herramienta política de la izquierda latinoamericana que es el Foro de Sao Paulo, el cual hace treinta años aglutina lo más representativo de la alternativa revolucionaria, popular y democrática de nuestro continente.

Ratificamos con la teoría de la Revolución Uruguaya, que nuestro camino unitario es el Frente Amplio. Desde nuestra experiencia, muy particular, de 50 años de unidad en la diversidad, afirmamos que para derrotar al imperialismo norteamericano -que hoy está a la ofensiva y en un corto periodo de tiempo, combinando golpes de estado, medios de comunicación y procesos judiciales nos desplazó del gobierno en la mayoría de los países- que el único camino para volver a la senda de la democracia y la integración soberana es una amplia unidad de fuerzas populares contra el neoliberalismo.

Somos internacionalistas proletarios consecuentes y somos Artiguistas y Varelianos, porque amalgamamos la teoría general del marxismo leninismo, con lo más avanzado de nuestra propia historia en unidad dialéctica.