Con la presencia del primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente Miguel Díaz Canel Bermúdez y el general de Ejército Raúl Castro Ruz, el pueblo cubano tomó las calles de la capital del país para celebrar en la histórica Plaza de la Revolución el Día Internacional de los Trabajadores.
La escena de un pueblo volcado masivamente en la histórica Plaza de la Revolución, se repitió a lo largo de la isla, replicando así el espíritu inquebrantable de un pueblo contra el que siempre se han levantado los más feroces ataques y amenazas.
En medio de numerosas dificultades económicas, fruto del feroz bloqueo económico de los Estados Unidos, el pueblo cubano volvió a mostrar que la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, aún goza de vitalidad y fuerza.

































