Con el objetivo de controlar y reducir los incidentes con armas de fuego, varios grupos de ciudadanos estadounidenses contra la violencia armada reclamaron hoy más acciones del presidente Joe Biden.
El reclamo se produce al cierre de un año en el que este tipo de situaciones tuvo un importante crecimiento.
“El mandatario prometió frenar los crímenes con artefactos letales y estamos agradecidos, pero francamente, él no ha sido realmente un líder en ese sentido y puede hacer mucho más”,declaró Zeenat Yahya, de la organización March for Our Lives, citada por el diario The Hill.
Las críticas de estos grupos a la política de la administración Biden, han sido rechazadas por Stefanie Feldman, asesora de política interna de la Casa Blanca.
De acuerdo al portal Cubasi, la funcionaria defendió lo que llamó “una estrategia integral”, que de acuerdo a su valoración fue lo que se hizo en 2021 y continuará realizándose en 2022.
La actitud del mandatario estadounidense ha sido criticada por, Fred Guttenberg, “miembro de Brady PAC, otra organización opuesta a la violencia armada y padre de una víctima de un tiroteo en una escuela en Parkland, Florida, en 2018”.
Las órdenes ejecutivas emitidas por el presidente Biden para regular el porte de armas, en el país se reportaron “más de 43 mil muertes relacionadas con artefactos de fuego entre enero y noviembre de 2021, el más mortífero de la última década, según el Archivo de Violencia Armada (Gun Violence Archive)”.
El alto número de estos sucesos no ha hecho variar las posiciones del Congreso estadounidense que continúa manteniendo su negativa “a limitar el acceso a las armas en una nación en la que diariamente más de un centenar de personas sufren disparos”.
En la nación del norte, ante iniciativas de restricción y limitaciones para el acceso a armas de fuego, entidades como la Asociación Nacional del Rifle presionan a los legisladores para rechazar cualquier cambio en las regulaciones actuales.
La falta de acuerdos y avances en las iniciativas presentadas para tales fines, traen como resultado un aumento de las víctimas, las cuales casi siempre, según se constata en los datos oficiales de registro, se concentran en las poblaciones de las minorías negra y latina.
Actualmente se calcula que más de 390 millones de armas de fuego están en poder de civiles, es decir que en Estados Unidos hay de 102 armas de fuego por cada 100 habitantes.






















