El ataque israelí a Rafah provocó la reacción del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien condenó “la quema hasta la muerte de civiles inocentes”.
«Ninguna creencia justifica la quema hasta la muerte de civiles inocentes en sus tiendas de campaña», declaró el mandatario turco, según consignó Rusia Today (RT).
Para Erdogan, lo que mira en “directo” la “comunidad global” es “la barbarie de Netanyahu, que es un enfermo mental, un maníaco, un psicópata, un vampiro que se alimenta de sangre».
El mandatario turco coemntó la decisión de la CIJ de poner fin a los ataques sionistas ya que es imperativo «impedir que Israel destruya el último resquicio de fe en la administración de justicia».
«Ningún Estado estará seguro hasta que Israel esté bajo el control del derecho internacional y se considere obligado por él», aseveró el líder turco quien no excluyó a su país de tales riesgos.
En sus declaraciones el máximo dirigente hizo un llamado a una «alianza de la humanidad»que permita “trabajar juntos y poner fin a la violencia en Gaza, antes de que Netanyahu y su red asesina se salgan completamente de control».





















