El título es correcto, aunque parezca imposible. El gobierno ultraderechista de Benjamín Netanyahu sigue, día tras día, realizando acciones que van más allá.
Israel está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino a los ojos del mundo, en estos días la ONU y Save The Children denunciaron nuevos datos que dan una dimensión nueva al horror: El Ejército israelí ha matado, en un macabro promedio, a un niño palestino cada hora durante los 23 meses de agresión genocida en Gaza. El número de niños muertos ya ha superado los 20.000, según denunció Save the Children. UNICEF, por su parte, reveló que se han acelerado los niveles “devastadores” de desnutrición infantil en la Franja de Gaza. El porcentaje de niños diagnosticados con desnutrición aguda aumentó al 13,5% en el mes de agosto. Solo en agosto se registraron más de 12.800 niños nuevos diagnosticados.
Esa es la dimensión más brutal, más estremecedora, por eso hay que sostener la denuncia y también la exigencia de un inmediato cese al fuego, acceso sin restricciones y con supervisión internacional de la ayuda humanitaria y negociaciones reales para una paz duradera que implique el reconocimiento de los dos estados, particularmente, claro está, el derecho a existir del estado palestino que es lo que el genocidio busca evitar.
Pero ocurre, que como si todo lo anterior no alcanzara este martes el gobierno de Israel volvió a dar una demostración al mundo entero de que no tiene ningún interés en buscar un acuerdo pacífico, ninguno. El martes 15 aviones israelíes realizaron un ataque sobre Doha, la capital de Qatar, eso de por sí ya sería grave, pero lo es más aún cuando se dice el objetivo de este ataque: asesinar a los integrantes de la delegación de Hamas que estaban negociando un alto al fuego. En el ataque murieron 6 personas.
Netanyahu asumió el ataque. Hasta EEUU se desmarcó de la acción. Qatar denunció la agresión contra su territorio, que además está ofreciendo como espacio para negociar la paz. Israel y Hamas negocian, con interrupciones, en Doha desde 2023.
Según informaron medios y agencias internacionales Qatar condenó el ataque, se reservó el derecho a defenderse y reclamó una respuesta de todos los países de la región.
¿Qué más hace falta para asumir que Israel no quiere la paz de ninguna manera?






















