Con la consigna “Estamos Acá, encuentros desde el pie”, la bancada del Espacio 1001 comenzará el 22 y 23 de abril el primer tramo de una gira nacional que en este mes tendrá como escenario el norte del país y también un departamento del noreste. La recorrida arrancará con toda la bancada, titulares y suplentes, en Tacuarembó, y al día siguiente seguirá con delegaciones en Artigas, Rivera y Cerro Largo.
Los objetivos son: salir a comunicar en el territorio las medidas del gobierno nacional, los avances, discutir lo que todavía queda pendiente del programa que el Frente Amplio presentó en las elecciones de 2024 para el período 2025-2030, dar cuenta del trabajo parlamentario de la 1001 y de las iniciativas legislativas que se están promoviendo y escuchar de primera mano las problemáticas que viven militantes, trabajadores, cooperativistas y organizaciones sociales en cada departamento.
La consigna elegida no es casual. “Estamos Acá, encuentros desde el pie” resume una forma de hacer política y también una definición de trabajo. Estar acá es salir del escritorio, poner el cuerpo en el territorio, escuchar antes de hablar y volver a poner a la política en contacto con la vida concreta de la gente. Desde el pie, además, porque no se trata de una gira para trasladar opiniones e información solamente, sino para intercambiar, rendir cuentas, recoger planteos y construir respuestas con quienes todos los días sostienen la organización social, la militancia y el trabajo en cada rincón del país.
En ese marco, el primer día de la gira, el martes 22 de abril, toda la bancada de la 1001, titulares y suplentes, estará en Tacuarembó. Participarán las y los legisladores Óscar Andrade, Tatiana Antúnez, Bruno Giometti, Magela Rinaldi, Daniel Diverio, Natalia Díaz, Lilián Abracinskas, Claudio Arbesun, Florencia Abbondanza y Constanza Moreira. La agenda incluye recorridas por la capital departamental y por distintas localidades, reuniones con Comités de Base del FA, sindicatos, cooperativas, docentes, organizaciones sociales, la Junta Departamental, medios de prensa locales y referentes frenteamplistas. La jornada cerrará con una asamblea abierta, como parte de una apuesta a combinar intercambio político, presencia territorial y diálogo directo con nuestro pueblo.
Al día siguiente, miércoles 23 de abril, la gira se desplegará en varios departamentos a la vez. Al departamento de Artigas irá una delegación integrada por Daniel Diverio, Claudio Arbesun, Magela Rinaldi y Florencia Abbondanza, en este caso viajarán hacia Artigas el propio miércoles de tardecita para hacer actividades en la noche. A Rivera viajarán Óscar Andrade, Constanza Moreira y Natalia Díaz. En Cerro Largo estarán Bruno Giometti y Lilián Abracinskas. En todos los casos se mantendrá la misma lógica de trabajo: reuniones con la fuerza política, encuentros con sindicatos, cooperativas, organizaciones sociales, intercambios con las Juntas Departamentales, contacto con medios de prensa locales y cierre de las jornadas con actos o asambleas abiertas, en el caso de Rivera se culminará participando en un acto del Frente Amplio, en conemoración del primer acto de masas frenteamplista en el interior del país en 1971.
La recorrida es por el norte en abril, pero el sentido es nacional. La 1001 pone en marcha una gira por todo el país porque entiende que el trabajo parlamentario y la acción de gobierno tienen que medirse cara a cara con la realidad. No alcanza con informar desde Montevideo ni con que las resoluciones circulen por redes o conferencias. Hay que ir al territorio, mirar de frente lo que está pasando, explicar qué se ha avanzado y, sobre todo, escuchar qué falta, qué preocupa y qué demandas se acumulan en cada lugar.
Por eso uno de los ejes centrales de la gira será plantear y discutir sobre los avances del gobierno y poner sobre la mesa lo que todavía está pendiente de cumplimiento tomando como referencia el programa que el Frente Amplio presentó en las elecciones de 2024 para desarrollarse entre 2025 y 2030. Hablar de avances no supone maquillar la realidad ni hacer balances triunfalistas. Supone decir con claridad qué pasos se han dado, en qué áreas se abrió camino y dónde todavía persisten deudas que hay que encarar con más decisión política, más organización, más escucha y más movilizacion. La idea es compartir una mirada honesta: informar sobre lo hecho, reconocer lo que falta y asumir que el Programa y su cumplimiento es una construcción, política y social, que tiene que dialogar permanentemente con la realidad concreta del país.
En esa conversación también ocupará un lugar importante el trabajo legislativo que viene impulsando la 1001. La bancada se propone transmitir, directamente, qué proyectos está trabajando y qué debates tiene abiertos en el Parlamento, con especial atención a las iniciativas vinculadas al empleo, al trabajo, a la ampliación de derechos laborales, a la educación y a otras áreas que impactan de forma directa en la vida cotidiana de nuestro pueblo. Entre esos temas, se estará explicando las implicancias de la ley de empleo integral y el sentido de una agenda que busca colocar el trabajo digno, la generación de oportunidades y la protección de derechos en el centro de la discusión política. No como un asunto abstracto, sino como una respuesta concreta a problemas que golpean en los barrios, en las changas, en la informalidad, en las trayectorias educativas y en la incertidumbre de muchas familias.
Pero si algo ordena toda la recorrida, es la decisión de escuchar las problemáticas de primera mano. Escuchar qué pasa con el empleo en cada departamento. Escuchar qué dificultades enfrentan los centros de estudio y los docentes. Escuchar qué obstáculos tienen las cooperativas para sostenerse y crecer. Escuchar cuáles son las urgencias de las organizaciones sociales, de la militancia y de la población de cada territorio. Escuchar, también, dónde la fuerza política está llegando bien y dónde todavía falta más presencia, más vínculo y más capacidad de respuesta. Ese ejercicio no es un gesto secundario o decorativo: es una condición para hacer política con raíz, con sentido y con responsabilidad.
Ahí se juega el valor más profundo de esta gira. No es apenas una sucesión de reuniones ni una agenda. Es una forma de afirmar que la representación política no puede desconectarse del pulso del pueblo. Que una bancada que quiera transformar la realidad tiene que dejarse interpelar por esa realidad. Y que las mejores respuestas no salen de un escritorio aislado, sino del cruce entre proyecto político, trabajo parlamentario, acción de gobierno, escucha atenta en el territorio y protagonismo popular organizado.
“Estamos Acá, encuentros desde el pie” nombra, entonces, una práctica y una voluntad. La práctica de recorrer, explicar, discutir y escuchar. Y la voluntad de construir una fuerza política más cercana, más abierta y más enraizada en la vida real del país. Abril empezará por el norte, pero el mensaje busca llegar mucho más lejos: la 1001 sale a encontrarse con el Uruguay concreto, con sus avances, sus pendientes, sus expectativas y sus problemas, para hacer de esa escucha un insumo de trabajo y una herramienta de transformación.
La decisión de cerrar cada jornada con asambleas abiertas también forma parte de esa misma premisa. No se trata solo de acumular reuniones, sino de generar momentos de síntesis política, de encuentro con la militancia y de reafirmación colectiva de un rumbo. En esos cierres, la 1001 buscará poner en común lo conversado durante el día y señalar los principales desafíos que surgieron en cada departamento.
También habrá un trabajo con los medios de prensa locales, porque comunicar en el territorio no puede limitarse a repetir titulares nacionales. Cada departamento tiene su ritmo, sus temas y sus urgencias. Del mismo modo, las reuniones con las Juntas Departamentales apuntan a tender puentes entre el plano nacional y el plano local, entre el debate legislativo y las realidades específicas que viven las comunidades.
La gira empieza en el norte, pero arranca con una señal política que vale para todo el país: Estamos acá. Acá para informar, acá para escuchar, acá para hacernos cargo de lo hecho y de lo pendiente, y acá para sostener que el programa del Frente Amplio es un compromiso a cumplir entre 2025 y 2030.























