Este sábado homenaje del PCU en Camino Carrasco e Hipólito Irigoyen, habla Óscar Andrade.
Este 20 de mayo se cumplieron 50 años del secuestro y desaparición de Manuel Liberoff en Buenos Aires. Liberoff fue secuestrado como parte del mismo operativo represivo de la dictadura uruguaya, apoyada por la dictadura argentina recién instalada, en el marco del Plan Cóndor, en el que fueron asesinados Zelmar Michelin, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw.
Liberoff, militante del Partido Comunista de Uruguay (PCU), del Frente Amplio y dirigente del Sindicato Médico del Uruguay, estaba requerido por la dictadura uruguaya, se había refugiado en Buenos Aires luego del golpe de Estado en nuestro país y encabezaba tareas de denuncia sobre las violaciones a los derechos humanos en Uruguay y acciones solidarias con la lucha de nuestro pueblo.
Liberoff nació en Argentina, en Entre Ríos, el 31 de marzo de 1922. Su padre había llegado a la Argentina huyendo de la guerra y la represión zarista. Con apenas 21 años, en 1943, huyendo a su vez de la persecución, cruzó a Uruguay. Estuvo un tiempo en Paysandú, donde fue acogido y auxiliado por una familia. Luego se instaló en Montevideo, vivió en una pensión en el Centro, tuvo varios trabajos, entre ellos en un frigorífico y estudió medicina, una de las grandes vocaciones de su vida, en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. Se desempeñó como practicante en la Asociación Cosmopolita de Mozos.
En la Universidad de la República participó del movimiento estudiantil y militó en la FEUU, el compromiso con las causas populares fue su otra gran vocación y junto con la medicina las practicó durante toda su vida, hasta sus últimos días.
En 1949 se recibió de médico y ese mismo año decidió instalarse en una zona muy humilde de Montevideo. La zona cercana a Camino Carrasco. Allí en una casa situada en Camino Carrasco a pocos metros de Hipólito Irigoyen, hoy conocida como Malvín Norte, construyó su propio consultorio, al que luego le agregó incluso una sala de radioscopia.
En esa época esa zona de Montevideo casi no tenía calles pavimentadas, era un barrio obrero, cercano a las curtiembres y textiles. Liberoff recorría el barrio a pie o en bicicleta, él mismo llevaba los remedios a sus pacientes. Son múltiples los testimonios de vecinos de la zona que lo recuerdan con respeto y con cariño.
Esa conducta que mantuvo a lo largo de los años le valió el calificativo de “doctor del pueblo”.
Hizo mucho como médico, pero siempre encontró la manera de hacer más, un poco más, por la gente, por su gente. Fue médico de Danubio Fútbol Club y hasta participó de la organización de un tablado, para acercar el carnaval, la cultura y la alegría al barrio.
Preocupado y ocupado por todo y por todas y todos, encontró tiempo para participar de las Asociaciones de Padres de los liceos, para apoyar la labor educativa y también para enfrentar la violencia contra las y los estudiantes y los centros educativos de grupos de ultraderecha.
Liberoff, junto con esta labor permanente profesional y ciudadana de compromiso social, participó activamente de la actividad gremial y política.
En 1962 fue candidato a edil por el Frente Izquierda de Liberación, antecedente unitario del Frente Amplio. Un año después, en 1963, se afilió al PCU, cumpliendo múltiples tareas y responsabilidades.
Militó también en el Sindicato Médico del Uruguay e integró su directiva, desempeñándose, entre otras responsabilidades como tesorero.
Jugó un papel muy destacado en la decisión del Sindicato Médico de ser parte de la Huelga General de la CNT contra el golpe de Estado del 27 de junio de 1973.
En una carta dirigida a la directiva del SMU, en esos días, afirmó: “No he faltado a mis deberes. Recién he estado asistiendo a un chiquilín que tenía una convulsión, y a un hombre con brote hipertensivo, y otro con un infarto. Yo les pido que mi voto sea siempre el mismo, que es el voto que ustedes han dado, de no olvidarse jamás de un pueblo que lucha con esta conciencia de médicos, que estoy seguro que nunca dejamos de cumplir, desde que estamos aquí dentro”.
“Nuestro voto tiene que ser para todos aquellos que ayuden a derrotar el fascismo. Los que tenemos esta edad tenemos la desgracia de haber vivido muy de cerca los monstruos, tenemos en la cabeza los campos de concentración, la tortura, el genocidio ejecutado por los bárbaros, toda familia europea ha tenido sus muertos, eso es el fascismo. Les pido disculpas porque no quiero molestar a nadie con mis palabras, pero hay momentos en los que hay que saber plantear y no dar más vuelta, o se está con el fascismo o se está con la democracia, la libertad y la unidad”, añadió en la carta.
Un mes después, en julio de 1973, es detenido en su casa de Camino Carrasco, donde el Ejército montó una “ratonera” para esperarlo. Estuvo detenido en un cuartel del Ejército varios meses.
En octubre de 1973, la dictadura uruguaya decreta su expulsión del país por una supuesta “conducta antinacional”.
En noviembre de 1973 es expulsado a Argentina.
En Argentina se instaló junto a su familia y participó de las tareas de organización de los cientos de exiliados uruguayos que estaban en Buenos Aires, de denuncia de los crímenes de la dictadura uruguaya y de solidaridad con nuestro pueblo.
En marzo de 1976 se produce el golpe de Estado en Argentina, además de la represión contra el pueblo argentino, la dictadura argentina habilita la operación más directa y abierta de los servicios de inteligencia de las dictaduras uruguaya y chilena en su territorio.
Crecen la vigilancia, las amenazas y los secuestros, en la noche del 19 para el 20 de mayo de 1976 es secuestrado en su domicilio en Buenos Aires. Liberoff estaba convaleciente de una reciente operación, el comando integrado por efectivos de la dictadura uruguaya, y también de la dictadura argentina, irrumpe violentamente, lo encapuchan en presencia de su esposa y sus hijas y se lo llevan.
Fue establecido que estuvo en el centro clandestino de detención de la dictadura argentina de Automotores Orletti, en Buenos Aires, por testimonios de otros detenidos y sobrevivientes. Ese centro clandestino fue donde operó el Plan Cóndor en Argentina y efectivos uruguayos, particularmente del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas, OCOA, estuvieron en él repetidas veces y participaron de las torturas.
Liberoff sigue desaparecido hasta hoy.
Al cumplirse 50 años de su secuestro y desaparición, el PCU le realiza un homenaje con un acto este sábado 23 de mayo, a las 11 horas, en Camino Carrasco e Hipólito Irigoyen, con la oratoria del senador y secretario general del PCU, Óscar Andrade.






















