Según los reportes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú y cuando ya han sido procesadas 91,55% de las actas, la diferencia de votos entre los dos candidatos de la segunda vuelta presidencial se ubica en 113.630 votos.
En ese sentido se informó que los resultados parciales ubican a la candidata derechista Keiko Fujimori “ligeramente por delante del representante de la izquierda Roberto Sánchez al conseguir el 50,32% de los sufragios frente al 49,67%” recibido por Sánchez.
Hasta el momento, consignó TeleSur, “los votos escrutados pertenecen en su mayoría a Lima (capital) y otras urbes, tradicionalmente bastiones de Fujimori”.
A diferencia de Fujimori, Sánchez “capitaliza más apoyos en zonas rurales”, lugares donde los conteos suelen ser los últimos en realizarse.
Algunos de los sondeos realizados reportaban un “empate técnico con pequeña ventaja para Fujimori”.
Según la encuestadora Ipsos, la candidata derechista, recibió “un 50,7 por ciento de los votos válidos”, en tanto Sánchez alcanzaba el 49,3.
Otra encuestadora, Datum informó que Fujimori alcanzaba el 50,53 por ciento y Sánchez el 49,47.
Los datos arrojan un “resultado muy ajustado”, lo que, de acuerdo a la agencia de noticias, “podría conducir a que la elección se decida por unos miles de votos, como ocurrió en 2021, cuando el maestro Pedro Castillo superó a Fujimori en segunda vuelta con el 50.125 por ciento de los votos válidos (ella obtuvo el 49.875 por ciento)”.
La jornada electoral se desarrolló bajo una intensa fiscalización y la presencia de observadores internacionales, quienes “señalaron que no hubo incidentes de importancia” e instaron a “la ciudadanía a aguardar los resultados oficiales de la votación”.





















