El Teatro El Galpón se cubrió de emoción en homenaje al 72 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Foto PIT-CNT.

Acto por el 72 aniversario del Moncada

El lunes de noche se llevó a cabo un acto de homenaje al 72 Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, hito fundamental de la Revolución Cubana en un Teatro Galpón colmado de emoción y compromiso. 

Hablaron el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala y el embajador de Cuba, Antonio Pardo, además de representantes de la Brigada de solidaridad con Cuba. Brindaron su arte Patricia Robaina, Manolo Sánchez y Numa Moraes.

El despertar del pueblo cubano

“Creo que siempre honrar al Moncada es honrarnos a nosotros mismos, a las esperanzas de la emancipación, de la democracia, de la justicia social y de vivir en un mundo mejor. Un 26 de julio en el año del nacimiento de José Martí, un referente de la lucha de nuestros pueblos en nuestra América, un puñado de jóvenes cubanos conducidos por Fidel Castro y esa perspectiva tan importante desarrollaron la quijotada, que no era tan siquiera una labor de tipo militar, sino una labor ética, política, porque apuntaba conscientemente al despertar del pueblo cubano para desprenderse de una dictadura sangrienta, se encaminaron a una acción patriótica atrás de un programa que denunciaba las distintas, justicias de la dependencia con el imperialismo norteamericano y la necesidad de que el pueblo cubano construyera una autopista de liberación” indicó Abdala.

“Y es tan importante eso desde una perspectiva ética, política, ideológica, desde la más extrema amplitud, porque nada nos vincula al sectarismo que Fidel Castro establecía, inclusive con independencia del éxito o no que tuviera la acción desde un punto de vista militar, porque naturalmente en términos militares era una quijotada, 150 hombres y mujeres cubanas aproximadamente para entrar en los sectores claves del Estado de Santiago de Cuba y en un cuartel.

Que era la segunda organización y fortaleza estratégica del ejército cubano bajo la dictadura de Batista que nucleaba más de 1.000 hombres para su defensa. Fidel Castro establecía que con independencia del éxito o no en términos militares desde una perspectiva ética, política e ideológica, si se desarrollaba esa acción, a la larga de la victoria porque iba a contribuir al despertar del pueblo cubano”, recordó.

“Y no solamente cuando la dictadura de Batista ahogó en sangre a muchos de los participantes en esta aventura democrática, revolucionaria, sino cuando el juicio a Fidel termina con esa frase que quedó retumbando en la historia y la historia le dio la razón cuando dijo: condenadme, la historia me absolverá. Efectivamente esa acción contribuyó luego de algunos años de penuria, de cárcel y de tortura, del exilio en México, del emprendimiento del Granma, de las labores, en Sierra Maestra y el despertar del pueblo cubano, entre otras cosas, con la huelga general de la CTC para el triunfo de la revolución cubana. Vaya si a Fidel Castro lo ha absuelto la historia, y más que eso, la historia lo ha incorporado a las mejores aspiraciones y anhelos de la humanidad para una vida mejor. Y para nosotros es fundamental seguir levantando la solidaridad con el pueblo cubano, con su revolución, con su proceso y el permanente y sistemático acto de grito y de denuncia contra el imperialismo norteamericano y las barbaries a que somete hoy día a través del bloqueo criminal al pueblo cubano, pero también al conjunto de la humanidad”, añadió. 

“Porque, este concepto que ser efectivamente demócrata y antiimperialista es efectivamente ser solidarios hoy, ayer, hoy y siempre con la Revolución Cubana. ¡Viva el pueblo cubano y su revolución! ¡Viva la solidaridad del pueblo uruguayo con la Revolución Cubana! Esto que decimos, que es de principios, no significa que la sociedad cubana sea una sociedad perfecta, que no haya críticas y autocríticas que los propios compañeros y compañeras han hecho ayer, hacen hoy y que harán mañana. No significa naturalmente que no haya muchas cuestiones para juntar, para corregir y para mejorar. Pero no serán los yanquis con su bloqueo, ni ninguna injerencia del imperialismo, la que vaya a resolver los problemas y las contradicciones del pueblo cubano, sino que lo habrá de resolver la propia participación de los cubanos de la forma que ellos efectivamente lo resuelvan, conducidos por una estrategia de revolución, que efectivamente a lo Martí hicieron lo que nos recomendó Artigas que los más infelices sean los más privilegiados, porque Cuba tuvo siempre solidaridad con los pueblos, con nosotros, sino recordar, por ejemplo, el Plan Milagro o recordar la actitud de Cuba con el pueblo uruguayo durante la pandemia”, apuntó el dirigente sindical. 

El peligro de la fiera herida

“Ahora, en momentos en que la fiera está herida y es más peligrosa aún, entonces me refiero al imperialismo norteamericano dirigido por Donald Trump en el que se observa una lenta, pero a esta altura podría decirse inexorable, caída de su participación en la economía frente al ascenso de otras eventuales potencias aspirantes a tener un papel mayor en este siglo XXI, como Rusia, la India, potencialmente Sudáfrica y Brasil, pero especialmente China. En la actual formación económico-social, cuando surgen estos choques de placas tectónicas de un imperialismo en decadencia económica, es más peligroso aún porque sigue siendo la principal potencia en lo político, en lo ideológico y en lo militar frente al ascenso China”, apuntó.

“Por eso ante la agresión desde nuestra perspectiva ser solidario con la revolución cubana y con su pueblo, ser antiimperialista y demócrata hasta sus últimas consecuencias, es efectivamente condenar el genocidio que el Estado de Israel conducido por la extrema derecha, hace sobre el pueblo palestino”, añadió. 

“Durante el año 2023, el 1% más rico del planeta ha capturado la cifra de 263.000 millones de dólares extraído de la dependencia del sur global y de los pueblos marginados por la sociedad capitalista. Vaya si el ejemplo de la Revolución Cubana en las rutas democráticas sin exclusiones de justicia social que habremos de construir en América Latina nos muestra que otro mundo es posible. Que se pueden hacer las cosas diferentes y que tenemos que luchar a brazo partido, de manera antiimperialista en solidaridad con Cuba, por la paz, repudiando al imperialismo allí donde estén por nuestros pueblos, para construir una ruta de desarrollo integral, desarrollo productivo, desarrollo social y desarrollo democrático”, agregó Abdala.

“Creo que el mejor homenaje y solidaridad que nuestro pueblo oriental le puede hacer a Fidel al Moncada, a la victoria de la revolución y a la resistencia que hoy manifiesta la revolución contra el bloqueo criminal del imperialismo norteamericano, es avanzar aquí y ahora para la pública felicidad en nuestro país, de la mano con las luchas de todos los pueblos de nuestra América Latina”, finalizó el presidente del PIT-CNT.

La lucha por la soberanía y la independencia

El embajador al hacer uso de la palabra agradeció en primera instancia al presidente del PIT-CNT por sus palabras. “Nada nuevo, es algo permanente que incluso pudimos observar en su reciente congreso celebrado días atrás. Segundo, reconocer a estos jóvenes, y los no tan jóvenes que integran la brigada y el esfuerzo que están haciendo para contribuir a la salud cubana con esta brigada que viajará a Cuba a principios del próximo año 2026 coincidiendo con el centenario del natalicio de Fidel y que han adoptado su nombre como brigada. Y tercero, una muestra fehaciente de la solidaridad del pueblo cubano permanentemente con el pueblo uruguayo es reconocer la presencia de una representación de la brigada médica cubana que aquí está en el hospital que lleva el nombre del autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada: José Martí”.

“Para Fidel, el Moncada fue el inicio de la etapa definitiva de la liberación del pueblo cubano, de la tiranía y del yugo imperialista. Esta gesta histórica que recordamos hoy no solo en Cuba como el Día de la Rebeldía Nacional se ha convertido en una conmemoración de todos los pueblos que luchan por su soberanía, cambio social e independencia. Gracias al Moncada, el Granma, la lucha en la sierra y la clandestinidad, Fidel pudo proclamar el 1 de enero de 1959, el triunfo de la única revolución que ha existido en Cuba, iniciada el 10 de octubre de 1868 por Carlos Manuel de Céspedes. Cuánta razón tenían esas palabras de Fidel hace más de seis décadas, cuando en su primer discurso, después del triunfo de la revolución, dijo: “La revolución empieza ahora, la revolución no será una tarea fácil, la revolución será una empresa dura y llena de peligros”. 

“Ocho días después, tras su entrada triunfal en La Habana, insistió en ello cuando expresó: “La alegría es inmensa y sin embargo queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil”, afirmó. Esa capacidad de Fidel, de ver como nadie el futuro y los retos de la revolución, quien nos alentó de no solo estimar los éxitos y prepararnos para encarar la opción más difícil. La vida se ha encargado de demostrar cuánta razón tenía, el camino recorrido no ha sido fácil. Hemos tenido y seguimos enfrentando la permanente e inhumana agresividad del imperialismo yanqui y sus aliados de derecha, que no han escatimado en sus planes para destruir la revolución, acudiendo a los sabotajes, a la invasión militar, al terrorismo, a las agresiones biotecnológicas y un despiadado y genocida bloqueo condenado por la abrumadora mayoría de las naciones del mundo en su intento fallido de hacer sufrir al pueblo cubano y destruir la revolución”, apuntó el embajador.

“En esta batalla contra el bloqueo, hemos contado siempre con el generoso respaldo del pueblo uruguayo a través de múltiple pronunciamiento de todos los integrantes del Frente Amplio, del Comité de Solidaridad del PIT-CNT y de todas las organizaciones. No olvidamos la brigada de ayuda solidaria a lo largo de todos estos años. Jamás olvidaremos esa mano fraterna y desinteresada de este pueblo hermano y sus organizaciones revolucionarias y obreras”, añadió. 

EEUU: Sin ética ni piedad

“Asistimos hoy al momento de mayor agresividad del imperialismo yanqui contra Cuba, cuando la extrema derecha trata de abrirse espacios en la región. La nueva administración yanqui es un gobierno sin ética, ni piedad y sin principios. Si no veamos el genocidio que patrocinan contra el pueblo heroico palestino en Gaza que nos recuerda la agresión yanqui al hermano pueblo vietnamita o el horror de los nazis”, rememoró.

“La política de hostilidad permanente y el bloqueo de los Estados Unidos es la principal causa de las dificultades de nuestra economía y del trabajo que pasa nuestro pueblo, que, sin embargo, conserva su decisión de defender su revolución al precio que sea necesario y jamás nos rendiremos”.

“A todos nuestros amigos aquí presentes los convoco a meditar qué más se puede hacer para preservar la Revolución Cubana, y evitar que el imperialismo yanqui logre apagar ese faro de la libertad de los pueblos del mundo. La revolución dignificó a Cuba y a los cubanos, el concepto mismo de poder asumir una nueva dimensión cuando la política dejó de ser feudo de una élite y todo el pueblo se convirtió en protagonista de su destino. Por eso defendemos y llevamos adelante esta revolución de los humildes y para los humildes, que pese al bloqueo no ha cerrado ninguna escuela, no hemos renunciado a que la salud siga siendo un derecho de todo el pueblo y no un privilegio”, recordó.  “La historia nos ha enseñado con creces a donde conducen la resignación y el terrorismo”, añadió el embajador.

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