A 50 años del golpe de Estado en Argentina, un pueblo sigue reivindicando memoria, verdad y justicia. Entrevista a Graciela Montes de Oca.
Por Victoria Alfaro
La secretaria de Derechos Humanos del Partido Comunista de Uruguay (PCU), Graciela Montes de Oca, fue entrevistada por EL POPULAR sobre su visita a Argentina en momento de conmemorarse los 50 años del Golpe de Estado en dicho país que duró hasta 1983. Se calculan 30.000 personas desaparecidas bajo el régimen del terror.
– ¿Qué significó estos 50 años del golpe de Estado en Argentina?
Tenía planificado concurrir a Argentina en esta conmemoración de los 50 años, ya que mucho de los detenidos desaparecidos de Uruguay fueron allá donde hay varios comunistas.
Mi intención era volver a concurrir a esta marcha histórica, más en estos momentos de negacionismo y retroceso que existe por parte del gobierno de Javier Milei sobre el tema Derechos Humanos. Entonces me pareció que era necesario concurrir, comunicarme con los compañeros y apoyarlos.
– ¿Cómo fue esa marcha?
Empezamos el día anterior, el 23 de marzo en una vigilia que se hizo en la plaza, donde hubo espectáculos artísticos y algunos anuncios. Empezó a mitad de la tarde y terminó a medianoche, pero a medida que iban pasando las horas la concurrencia fue creciendo, demostrando lo que sería la marcha al día siguiente. A diferencia de otras marchas en las que participé esta tenía más movimiento, más pegatinas, más cosas anunciando la marcha.
Y realmente estuvo muy concurrido, me encontré con los compañeros del Partido, estuvimos haciendo algunos intercambios y hemos quedado vinculados para empezar a trabajar este tema, ya que es de interés que se sepan quiénes son nuestros compañeros que están desaparecidos, quiénes fueron asesinados y ver si podemos tener conocimiento de las causas, si están incluidos. O sea tener mayor información de calidad, que de repente para ellos es más fácil estando en Argentina poder volcarnos esa información.
– Desde acá se sabe poco de ese tema, como que queda en un segundo plano.
Sí, se sabe muy poco de nuestros camaradas desaparecidos allá, sabemos las fechas puntuales, de repente, en qué centro de tortura estuvieron, en qué centro clandestino. Pero, nos falta muchísima información.
Incluso hablando con uno de los compañeros pudimos saber que uno de ellos era familiar de Fernández Amarillo, que es un comunista uruguayo desaparecido.
Estuvimos hablando incluso de verificar lo que es el registro de los ADN, si están completos o si están incompletos. Ellos pueden encontrar a sobrinos o nietos viviendo en Buenos Aires y los pueden localizar para que brinden esas muestras y completar la base de datos.
– ¿Cómo viste al pueblo argentino atosigado por el gobierno de Milei?
Me llamó mucho la atención la cantidad de gente viviendo en la calle, la cantidad de niños vendiendo cosas o pidiendo en la calle. Igualmente se veía todo como muy tranquilo, como que no iba a pasar nada al otro día, pero realmente, después, a eso de las 11:00 de la mañana fue un movimiento impresionante.
Veías a todo el mundo organizándose en bloques, en grupos yendo hacia la plaza, otros yendo a determinados puntos donde se iban a encontrar. Y ahí podías prever que iba a ser una marcha grande y realmente fue impresionante.
Cuando fui la vez anterior me había asombrado positivamente, pero era como que hubieran dos marchas en un mismo día y sitio. Porque primero marchaba y leía su proclama lo relacionado al sector, se podría decir político, después salían ellos de la plaza e ingresaban Abuelas, hijos, nietos y todas las organizaciones de Derechos Humanos y leían su proclama.
Fue reconfortante que este año lograran tener la unidad de hacer una sola marcha todos juntos en forma pacífica. Es muy diferente a lo que es la marcha de los 20 de Mayo acá, allá es una marcha muy ruidosa porque van con sus bombos y tambores.
Fue tan impresionante que fue imposible encontrarme nuevamente con los camaradas, fueron miles y miles de personas que empezaron a aparecer por todos lados. Hubo un momento dado, que no sabemos ni cómo llegamos a estar en la plaza porque te lleva la gente, no podías retroceder.
Lo importante fue la proclama y fundamentalmente las palabras de Tati Almeida, donde no solo habló del tema de Derechos Humanos, sino de toda la problemática social, solicitando a la central de trabajadores que salga a pelear las reivindicaciones del trabajo, del pan, de la educación, de la salud, unificando a todos.
Incluso, hubo un momento antes de terminar la proclama única, que fue leída entre varios compañeros, donde Tati Almeida terminó como siempre reclamando por los detenidos desaparecidos y dijo “El pueblo unido jamás será vencido”. Y sentir corear este emblema a ese mar de gente fue impresionante. Esa consigna realmente me llenó el alma: hay un avance importante para luchar por los derechos y todos unidos, nunca me había imaginado sentir esa consigna ahí.
Lo que me llevé de conclusión es que están todos unidos para defender lo que es la memoria, reclamar por la verdad, saberlo.
Dieron las cifras de los genocidas y se podría decir de todos los que están presos, tienen muchas cosas similares a nosotros, hay muchos que están con prisión domiciliaria, que son la mayoría, hay muy pocos que están en cárcel. Un grupo está en las cárceles comunes, otro grupo que están en una cárcel VIP como acá, y muchísimos que están en prisión domiciliaria.
También tienen el mismo problema que tenemos nosotros, que es la apertura de todos los archivos para poder saber realmente el destino de nuestros familiares. Esto me llevó a pensar todas las cosas en común que tenemos, las dificultades en común.
Además se denunciaron los retrocesos que hay en materia de Derechos Humanos del pasado reciente en Argentina con este gobierno. Le han cortado muchos recursos porque han cerrado y han casi desfinanciado todo lo que son los Centros de la Memoria, que eran los centros clandestinos de tortura, y que por ejemplo el GIAF (Grupo de Investigación en Antropología Forense) sigue apoyado por una ONG, con apoyo del exterior y del gobierno de Buenos Aires.
Lo que más traje es esa unión que vi que insiste en rescatar toda la memoria de estos 50 años, de lo que ha sufrido ese pueblo y me sentí muy hermanada con ellos.
Se calculó más o menos que fueron aproximadamente un millón de personas las que acudieron a la marcha y que se realizaron muchas concentraciones masivas en todo el país.
– ¿Cuántos uruguayos hay desaparecidos en Argentina?
Es que seguimos buscando, pero tenemos alrededor de una treintena de uruguayos desaparecidos y asesinados en Argentina. Voy a tener una idea mejor más adelante, porque todavía hay poca información.
-¿Producto del Plan Cóndor?
Sí. Muchos uruguayos que se fueron de Uruguay porque vino el golpe de Estado (año 1973), estaban perseguidos y fueron con sus familias hacia Argentina y siguieron en contacto en forma clandestina, tratando de mantener su militancia y su forma de vida que era el Partido.
Y se sumaron a otros grupos cuando empezó el golpe en Argentina, esa conexión y esos cruzamientos de datos siempre llevaron a tener ese antecedente que eran del PCU.
– ¿Fuera de Uruguay, en Argentina es donde hay más casos?
Tenemos en Chile la compañera Mónica Benarroyo, ella era del PCU hasta el Golpe de Estado contra Allende. En Brasil tenemos una gran incógnita, porque nunca hubo un relevamiento real y se está haciendo ahora de la cantidad de desaparecidos y no tenemos nombres de camaradas que hayan desaparecido en Brasil. Nada de esto quita de que sean más, detenidos desaparecidos, tanto en Brasil como en Argentina, o en otros países que estuvieron involucrados en el Plan Cóndor porque la Institución Nacional de Derechos Humanos tiene aún muchos casos a estudio.
¿Qué significa esto? Que nuestra lista de detenidos-desaparecidos no está cerrada. Porque hay denuncias que se han hecho hasta hace poco, porque no lo hicieron sus hijos por diferentes circunstancias y recién ahora se están haciendo algunas denuncias por parte de nietos y otras personas, pero no hemos podido tener la suficiente documentación como para confirmarlo todavía.























