Al concluir la segunda ronda de negociaciones celebradas la pasada jornada, Ucrania no obtuvo los resultados que esperaba.
La afirmación fue realizada por el asesor del jefe de la Oficina presidencial ucraniana, Mijaíl Podolyak, quien agregó que se acordó avanzar hacia una tercera ronda en el tiempo más breve posible.
Según consignó Rusia Today (RT), Podolyak anunció que el tercer encuentro se produciría a comienzos de la próxima semana.
Durante la segunda ronda se acordaron aspectos relacionados con temas de carácter humanitario, así como la posibilidad de un alto al fuego parcial con vistas a posibilitar la organización de corredores humanitarios, de entrega de medicamentos y alimentos en aquellas zonas donde la situación es más crítica.
«Creo que seguiremos discutiendo todo el bloque de cuestiones de la tregua, probablemente en un futuro muy cercano», dijo el representante ucraniano, según informó la censurada agencia de prensa rusa.
De acuerdo a las declaraciones del asesor presidencial Vladímir Medinski, quien está al frente de la delegación rusa en las negociaciones, en el segundo encuentro fueron discutidos asuntos militares y de carácter internacional-humanitario.
Se integraron, además, evaluaciones que permitan una “futura resolución política del conflicto”.
El representante ruso confirmó que se acordó “crear corredores humanitarios para la evacuación de personas”, medida esta que sería “acompañada de un posible alto el fuego temporal en dichos sectores”.
Medinski ratificó “que las posturas de las partes están claras» y que «para algunas de ellas fue posible encontrar una comprensión mutua (…) la cuestión principal que se ha resuelto hoy ha sido la del rescate de las personas atrapadas en la zona de guerra», explicó, agregando que se trataba de una decisión de «avance considerable».
A pesar de lo acordado, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que, tanto en la capital ucraniana, como en las ciudades de Járkov, Sumy y Chernígov y en Mariúpol (región de Donbass), hay un estado de «catástrofe humanitaria» y alertaron la posibilidad de que la misma se agrave rápidamente.
Al describir la situación dijo que, “los funcionarios locales de Járkov tienen miedo ante los grupos radicales y no ayudan a organizar los corredores humanitarios para la salida de la población civil”.
Para el ministerio de Defensa ruso, la situación actual evidencia que “el régimen de Kiev ha perdido casi por completo la capacidad de la gestión de las administraciones regionales y distritos del país».
En este sentido, de acuerdo a la información de RT, el jefe del Centro Nacional de Gestión de la Defensa de Rusia, coronel general Mijaíl Mízintsev, afirmó que «en la mayoría de las ciudades y localidades actúan los batallones de la llamada defensa territorial, pero en realidad son nazis, junto con mercenarios, terroristas y criminales, incluidos de origen extranjero, que se sumaron a sus filas».
La situación se genera, denunció Mízintsev, a partir de la irresponsable decisión de “las autoridades ucranianas de distribuir de forma indiscriminada armas de fuego y municiones entre la población”, una decisión que produjo un incremento de la violencia contra civiles y extranjeros.






















