Fabricio Mato
La noche del 3 de enero, mientras (casi) todas las miradas seguían puestas en la agresión de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, se conoció de un nuevo intento de golpe de Estado en Burkina Faso, uno de los países integrantes de la Alianza de Estados del Sahel (AES), junto a Mali y Níger.
Para situarnos en contexto hay que recordar que desde que el capitán Ibraim Traoré asumió el gobierno de Burkina Faso, a mediados de 2022, es el cuarto intento de golpe.
Aunque no se conocen mayores detalles, se sabe que el intento fue desarticulado rápidamente y el gobierno acusó a Paul-Henri Sandaogo Damiba, ex presidente de la junta militar derrotado por Traoré en 2022 y actualmente exiliado en Togo (uno de los aliados de Francia en la región) de ser uno de los responsables del golpe.
Más allá de eso, pocas dudas caben que la verdadera cabeza del golpe se encuentra en Paris. Francia, la antigua metrópoli colonial del país africano, se niega a perder su dominio y, sobre todo, su saqueo sobre los recursos naturales.
Al conocerse la noticia del intento de golpe miles de ciudadanos (mayoritariamente jóvenes), se volcaron a las calles y rodearon la sede del Gobierno en apoyo al presidente Traoré y a un proceso de cambios que está transformando al país. Esa movilización popular parece haber sido el factor determinante para abortar el golpe, junto con el alineamiento de la mayoría de Ejército junto al gobierno.
Combinando mecanismos de intervención directa, inversión y revisión de los contratos de explotación minera para aumentar los ingresos del Estado, a pesar de las amenazas externas y de la actuación de grupos terroristas, el país ha crecido sustancialmente.
En mayo pasado, al participar en Moscú de las celebraciones por los 80 años de la victoria contra el nazi-fascismo, en una entrevista Traoré señaló: “Intentamos impulsar el sector de la minería para que el país pueda explotarlas por sí solo. Hemos empezado a adquirir minas. Hay muchos permisos que estamos desarrollando. Nuestros ingenieros han desarrollado las máquinas necesarias para poder explotar nuestros propios recursos Así que si invertimos en estos dos sectores y los complementamos con la industrialización, es decir en la transformación de los productos in situ, evitando la exportación de materias primas sin procesar, nos llevará a tener muy buen crecimiento.”1
Se construyen carreteras, se combate la desertificación y se invierte en maquinaria agrícola puesta al servicio de la producción comunitaria en zonas rurales donde vive la gran mayoría de la población y se multiplica la inversión social en salud y educación (en un país donde 2 de cada 3 personas son analfabetas).
El camino de la autonomía no está exento de peligros, este intento de golpe es uno más de los numerosos ataques que enfrentan los gobierno de la AES. Assimi Goita, presidente de Mali, que ejerce la presidencia pro tempore de la AES, identificó tres frentes de combate: “el terrorismo armado, económico y mediático”.
Para ello, se crearon la TV y la Radio de la AES. A fines de diciembre se lanzó el Banco Confederal de Inversiones y Desarrollo con el objetivo de financiar proyectos conjuntos en energía, transporte y agricultura y quedó establecido el Comando de la Fuerza Unificada de 5.000 soldados.
La movilización popular para enfrentar el golpe no fue casual ni fruto exclusivo de la espontaneidad de las masas ciudadanas. Los comités y las brigadas populares que existen en la capital de Burkina Faso, Ouagadougu, en ciudades y comunidades rurales, cumplen un rol importante tanto en la defensa como en el impulso a la profundización de las medidas progresistas del gobierno.
El futuro de la “revolución sankarista” en curso, caracterizada así en referencia a Thomas Sankara, el histórico líder de la independencia de Burkina Faso, llamado “el Che Guevara africano”, que fue asesinado, dependerá, en gran medida, de su capacidad de desarrollo y fortalecimiento dependerá en buena medida
Porque como expresó Traoré en la entrevista de mayo pasado, lo que enfrentan: “No es terrorismo, es imperialismo”.
1 https://www.rt.com/shows/rt-interview/617399-ibrahim-traore-/























