20230316/Uruguay/Montevideo/ En la foto: Venta de torta fritas en la plaza 1° de Mayo, en Montevideo Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS

Cifras de empleo y desempleo se mantienen en abril

Bruno Giometti (*)

Según publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el mes de abril la estimación puntual de la tasa de actividad se ubicó en 64,1% mientras que la tasa de empleo fue del 58,3% y la tasa de desempleo del 9,0% para el conjunto del territorio nacional. Estos porcentajes se mantienen incambiados, con variaciones dentro del margen de error, respecto al mes anterior. En tendencia se aprecia un incremento de la tasa de desempleo, puesto que en los últimos meses la tasa de actividad (personas disponibles para trabajar, sobre población en edad de trabajar) se está incrementando de forma más acelerada que la tasa de empleo (personas que efectivamente están trabajando, sobre población en edad de trabajar).

La cantidad de personas desocupadas venía oscilando en torno a las 150.000 durante el año pasado mientras que en los primeros meses de 2024 se ha ubicado algo por encima, entre 160.000-170.000 personas. 

A los problemas estructurales del acceso al empleo (alto desempleo juvenil, brecha de género, diferencias regionales, discriminación a minorías) se agrega en los últimos meses un repunte de otro de los problemas estructurales del país como es la informalidad. El porcentaje de trabajadores no registrados en la seguridad social se ubicaba en 20% hace aproximadamente un año mientras que ahora se ubica en torno al 22% del total de ocupados. Esto quiere decir que la mayoría de los nuevos empleos creados en el último año son informales. También se verifica un repunte del subempleo (personas ocupadas pero que trabajan menos horas de las que desearían trabajar, por lo que su ingreso es menor al que potencialmente podrían tener) que pasó del 7,7% del total de ocupados en el primer cuatrimestre de 2023 a ubicarse en el 9,5% en el primer cuatrimestre de 2024.

El problema de empleo que más se agravó en los últimos años tiene que ver con la rebaja salarial. 

La cantidad de trabajadores con ingresos líquidos por debajo de los $25.000 mensuales pasó de 450.000 personas en 2019 a 550.000 personas en 2023. Poco más que agregar ante este dato contundente. 

Si bien algunos indicadores respecto al empleo siguen ubicándose algo mejor que a fines de 2019 (como la cantidad total de ocupados o una tasa de informalidad levemente inferior) podemos realizar dos afirmaciones. Por un lado, que esta mejora en la cantidad de ocupados tuvo como contrapartida negativa la caída en el salario medio de los trabajadores y particularmente el deterioro de la situación de las franjas de asalariados con ingresos medio-bajos y bajos. Por otro lado, que las mejoras en desempleo y formalidad fueron relativas y desde los últimos meses de 2023 las cifras han venido empeorando. En los últimos meses tenemos una tasa de desempleo del 9% (similar a la de 2019) y una tasa de informalidad de 22% (dos puntos porcentuales y medio por debajo de la de 2019). Esto quiere decir que los problemas estructurales del mercado de trabajo están lejos de solucionarse.

Es necesaria una estrategia nacional de desarrollo que ponga la transformación de la matriz productiva y la generación de trabajo de calidad en el centro.

(*) Economista

Foto

Venta de tortas fritas en la plaza 1° de Mayo, en Montevideo Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS.

Compartí este artículo
Temas